Rector entre 1998-2006

Durante su primera ceremonia de inauguración de un curso académico, en 1998, el rector Ballesta resumió en un decálogo la Universidad de Murcia que quería para el siglo XXI: “Una universidad con responsabilidad docente, que apoya decididamente la investigación, joven, en expansión, comprometida con el progreso social, moderna y eficaz, independiente y autónoma, abierta, con proyección internacional y con vocación de servicio a la Región de Murcia”. 

Ese año se incorporaban a la universidad 8.867 nuevos estudiantes, cuyo número total ascendía a 37.625, y el Personal de Administración y Servicios superaba el millar por primera vez en su historia.
También se culminaba el Hospital Clínico de Veterinaria y se inauguraba la facultad de Economía y Empresa. 

 

Durante su gobierno, comenzaban en la UMU licenciaturas como Bellas Artes, Periodismo, Publicidad y Relaciones Públicas, Ciencias Políticas y de la Administración, Sociología, Traducción e Interpretación y Criminología
Se inauguraron el Pabellón Universitario del Cuartel de Artillería y el Museo de la Universidad, se puso en marcha el Edificio Ática,  y facultades como las de Bellas Artes, Psicología o Informática.

Durante su mandato más de 6000 alumnos realizaron prácticas cada año y se firmaron convenios de cooperación con empresas a una media situada entre los 2000 y los 3000 anuales.

En su último discurso de inauguración de curso, pronunciado en el año 2005, se refería nuevamente al decálogo con el que había dado comienzo su período como rector ocho años antes como la universidad hacia la que era necesario tender, y citaba a modo de respuesta la declaración Internacional firmada por los representantes de las universidades más antiguas del mundo: “Corresponde a la Universidad la tarea de formar ciudadanos, y no solo técnicos, recuperar la Atlántida sumergida de los valores que nos han  hecho más lúcidos, más prósperos y más felices y que balizan los caminos que elevan al hombre a un mundo mejor”.