Rector entre 1980 y 1984

La figura de José Antonio Lozano Teruel como Rector de la Universidad de Murcia representa un eslabón entre un período histórico que finalizaba y una nueva universidad con mayor capacidad de decisión y órganos elegidos por su propio colectivo, lo que conferiría a nuestro centro un mayor poder de autogobierno y una responsabilidad desconocida hasta entonces. 

El claustro constituyente, el órgano que habría de diseñar los primeros estatutos plenamente democráticos que regirían los destinos de nuestra universidad, fue elegido precisamente durante su último año de mandato.
En su período como Rector se pusieron en marcha 14 nuevas titulaciones y especialidades, y fue aprobado el proyecto del Campus universitario de Espinardo, llamado a convertirse en la gran ciudad universitaria de la Región de Murcia, alcanzando en su época 630.000 metros cuadrados, lo que multiplicaba por muchos enteros la superficie que había tenido hasta entonces la Universidad. Su intención era que el nuevo campus pudiese albergar, según él, “la compleja serie de actividades, tanto docentes como de investigación, culturales, deportivas, de gobierno y administración, que se generan en una universidad moderna”.

Fue durante su mandato, en 1981, cuando la Universidad adquirió por 80 millones de pesetas, el edificio de la Convalecencia para que se ubicara allí el equipo rectoral y diversos servicios. 

En su período, el profesorado sobrepasó por primera vez el millar, y el número de estudiantes ronda los 17.000.