En esta sección podréis poneros al día sobre la actualidad investigadora de la Universidad de Murcia. A través de noticias, reportajes en profundidad y entrevistas de personalidad, mediante un lenguaje sencillo pero sin perder un ápice de rigor, os acercamos a nuestros investigadores y a su importante trabajo.  

null Esperanza para la Bahía de Portmán

LA ACTIVIDAD MINERA EN LA ZONA

En algunas zonas mineras del sureste español, como es el término municipal de Mazarrón o la Sierra Minera (La Unión), se ha desarrollado una intensa actividad minera con repercusiones  graves para el entorno natural. 

La explotación rentable de sus depósitos minerales se extiende desde la época de los fenicios y los cartagineses hasta 1990, cuando se produce el cese de la minería. En ese momento, la extracción de minerales en esta zona con respecto a la producción nacional suponía un 40% del plomo, un 60% de la plata, un 12% del cinc y 130.000 toneladas por año de piritas. Esta explotación minera ocasionó la movilización de grandes cantidades de suelo, originándose huecos o escombreras y la creación de balsas artificiales.

En el momento del cese de la actividad minera en Portmán, la extracción de minerales suponía con respecto a la producción nacional un 40% del plomo, un 60% de la plata, un 12% del cinc y 130.000 toneladas por año de piritas.

El destino final de los estériles (material ineficaz) que se originaban en los procesos de lavado y concentración de la mena metálica (parte de un una masa que contiene minerales útiles en proporción predominante y listos para su explotación metalúrgica), previa autorización oficial, era el mar. A todo esto se sumó que, en contra de lo previsto, estos vertidos volvieron a tierra por la acción de las corrientes y el oleaje. "A estos sedimentos lavados y granoseleccionados por el mar, de tamaño arena y de color negro, se le sumaron en la superficie de la bahía otros sedimentos de color amarillento (consecuencia de un vertido directo de estéril en la playa), cuya textura era fina y su pH ácido", según describe Mª José Martínez.

 

UN PROYECTO ESPERANZADOR

No es hasta finales de la primera década del siglo XXI cuando comienzan los trabajos de restauración medioambiental de la Bahía de Portmán. En su recuperación tienen una participación activa de las investigadoras de la UMU, que han conseguido que la retirada parcial de estériles y el sellado del resto se realicen sin peligro de contaminación para el medio ambiente.

Para llevar a cabo la recuperación de los suelos contaminados por metales pesados, las investigadoras proponen la utilización de técnicas de recuperación in situ, que consisten en la adición de materiales calizos como los filler de las canteras de áridos de construcción. Las zonas restauradas podrán ser cultivadas con vegetación autóctona.

Dada la trascendencia y novedad del proyecto, se ha desarrollado previamente una experiencia piloto para comprobar la eficiencia de la tecnología, optimizar los recursos y proporcionar un escenario donde evaluar los riesgos. De hecho, los datos obtenidos sobre la caracterización, movilidad y alteración forzada de los materiales han sido utilizados en la declaración de impacto ambiental sobre la recuperación de la Bahía de Portman (BOE, 2011).

 

OBJETIVOS

Entre los objetivos fundamentales de este proyecto destacan la recuperación de sedimentos contaminados mediante técnicas que transformen los tóxicos ambientales en sustancias menos peligrosas para el hombre y los ecosistemas, en tiempo y a costos razonables; la valorización de residuos que contienen filler calizo que provienen de la industria del mármol, de plantas de aglomerado asfáltico, de canteras de áridos, de la construcción y demolición, etc y la ecoeficiencia y minimización de costes ambientales y económicos.

"Hasta el momento los resultados han sido satisfactorios y se han abaratado 40 millones de euros en relación a los 120 adjudicados al proyecto", destaca Carmen Pérez Sirvent.

 

LOS RESULTADOS

Ante el reto de reparar la contaminación de la Bahía de Portman, para la que la alternativa era el traslado de los sedimentos a un coste de recuperación inasequible, se ha obtenido una solución ecoeficiente; que incorpora la valorización de residuos calizos y un tratamiento in situ, que cumple con los requisitos exigidos en el principio de máxima precaución ambiental.

"Hasta el momento los resultados han sido satisfactorios y se han abaratado 40 millones de euros en relación a los 120 adjudicados al proyecto", destaca Carmen Pérez Sirvent.