null Las playas mediterráneas con bandera azul siguen cumpliendo los niveles de “excelencia” tras el verano, según una investigación de la UMU

Este estudio analiza la evolución de la calidad del agua en la zona del Mediterráneo occidental a lo largo de la temporada de baño

 

CALA REONAUn trabajo de la Universidad de Murcia (UMU) ha estudiado la relación que existe entre una zona costera con bandera azul y la calidad de sus aguas, además de su evolución a lo largo de la temporada de baño. Los investigadores Fernando Merino y María A. Prats, ambos profesores del Departamento de Economía Aplicada, han analizado las playas  que van desde Murcia hasta Puglia, en el sur de Italia. Su investigación ha sido publicada en Journal of Cleaner Production, una de las revistas de mayor impacto en este ámbito. 

Los servicios de estas zonas costeras son un aspecto clave para atraer al turismo, pero también lo es la calidad de sus aguas. Por ello, estos investigadores de la UMU han observado los valores en más de 5.000 puntos de muestreo, es decir, zonas de baño, durante toda la temporada de 2019; en total, “unas 8 mediciones de media”, asegura la profesora e investigadora María A.Prats. 

En esta toma de datos se han calculado las cantidades de bacterias Escherichia coli y Estreptococos fecales por volumen de agua, ya que estas resultan ser peligrosas para la salud humana. 

 

La bandera azul, etiqueta de calidad

La bandera azul es un distintivo que mide, sobre todo, la calidad del agua, la seguridad, la prestación de servicios generales y la ordenación del medio ambiente. Esta etiqueta se asigna anualmente y resulta un “buen indicador/reclamo para bañistas interesados en limpieza del agua”, asegura Merino. 

Los resultados de este trabajo muestran que las playas con bandera azul  tienen el agua más limpia que las que no. “Esto ocurre en España y Francia, pero no lo hace en Italia”, explican los investigadores.

A lo largo de la temporada de baño el agua va estando “menos limpia'', sobre todo en España, pero no ocurre de igual manera en Francia e Italia, que queda en una situación intermedia.

 

La proliferación de bacterias

Los investigadores anuncian que son dos los motivos por los que una playa “se ensucia”: antropogénicos, es decir, por la influencia humana; y no antropogénicos, relativos al medio ambiente y las infraestructuras.

La acción humana provoca un incremento de los vertidos por parte de las ciudades costeras debido al crecimiento de la población: “Aunque se realice un tratamiento de agua a ciertas actividades industriales, las miles de personas bañándose hacen que aumenten las bacterias que quedan en el agua”, explica el investigador Merino.

Las lluvias o la apertura de pantanos que introducen más agua al mar también son dos acontecimientos que generan una fuerte concentración de bacterias. Además, Merino desarrolla que, igualmente, “la subida de temperatura del mar propia del verano hace que proliferen las bacterias”.

Aun así, el profesor Merino explica que “los niveles a final de verano siguen cumpliendo los valores de excelencia marcados por la normativa europea”.

“Creemos que es un trabajo interesante que, además, da indicios de cómo las banderas azules contribuyen a alcanzar algunos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en un sector que supone más del 10% del PIB español: el turismo”, señala María A. Prats. 

Las playas con este tipo de ecoetiquetas ecológicas, por tanto, están mucho más comprometidas con la sostenibilidad y la mejora de calidad de sus aguas, y la Región de Murcia forma parte de ese listado.

 

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