Servicio de Psicología Aplicada (SEPA)

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null El problema del alcohol en los jóvenes

Alcohol en jóvenes

DÍA MUNDIAL SIN ALCOHOL

          Cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones. Además, el uso nocivo de alcohol es un factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos.

En general, el consumo de alcohol provoca defunción y discapacidad a una edad relativamente temprana, habiéndose también determinado recientemente relaciones causales entre un consumo nocivo y la incidencia de enfermedades infecciosas tales como la tuberculosis y el sida. Más allá de las consecuencias sanitarias, el consumo nocivo de alcohol provoca pérdidas sociales y económicas importantes, tanto para las personas como para la sociedad en conjunto.

Un fenómeno preocupante en España es el actual patrón de consumo de alcohol juvenil. Los jóvenes se inician cada vez más temprano en este consumo, y a esto se le suma el hecho de que consumen unas cantidades de alcohol que son elevadas desde el inicio. En estudios se ha evidenciado que no son conscientes de las consecuencias negativas derivadas de su consumo, ni siquiera de la posibilidad de desarrollar un proceso adictivo. Al contrario, lo consideran positivo al formar nuevos hábitos de ocio, mejorar su autoestima, etc.

Si bien los jóvenes manifiestan consumir alcohol para divertirse, los estudiantes de secundaria lo hacen en mayor medida que los universitarios, considerándolo además un facilitador de las relaciones sociales y reconociendo la importancia del grupo de referencia para consumir, aludiendo además a motivos centrados en aspectos personales (evadirse, encontrar pareja) y en la capacidad de hacer cosas que de otra manera no harían (ser capaz de arriesgar con el sexo, sentirse más valiente, confiar más en uno mismo).

Los universitarios, en cambio, dicen consumir alcohol en la calle aludiendo a cuestiones vinculadas al control del ocio (economía, control de la calidad de la bebida, aglomeración/ruido en los pubs), así como a aspectos de relación social y de estado de ánimo positivo. Es decir, los motivos y expectativas de los más jóvenes se focalizan en aspectos internos, mientras que los de los universitarios se centran en aspectos externos.

Numerosos estudios han corroborado que consumir durante los fines de semana y emborracharse correlacionan significativamente entre sí. Es decir, su consumo es compulsivo.

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