Grupo de Investigación de Sanidad de Rumiantes

Interés de la investigación sobre ganadería extensiva, y trashumante, su relación con las vías pecuarias y el desarrollo rural

Importancia de la ganadería extensiva. 

La ganadería extensiva, generadora de productos de calidad, y con beneficios ambientales demostrados, debe recibir mayor atención. El pastoreo racional, además de permitir una alimentación natural, ayuda a la conservación de la biodiversidad  (pastizales y fauna asociada), permite luchar contra los incendios o conservar ecosistemas que son compartidos  por fauna silvestre. En algunos casos esta fauna la integran especies protegidas como la avutarda y otras aves esteparias (Comarca del Noroeste), aves necrófagas, entre las que destaca el quebrantahuesos (Sierra del Segura) o incluso lince ibérico (Sierra Morena). Estas dos últimas especies, en vías de extinción y protegidas merced a proyectos Life, tienen en el rebaño ovino un importante sustento al aprovechar sus cadáveres o depredar sobre sus corderos tras la paridera, respectivamente.

A la lista de beneficios ambientales, hemos de añadir los productivos como la obtención de carne, leche, lana y pieles de mejor calidad; mayor rusticidad y menores tratamientos y residuos ambientales y, por ende, el aumento de la seguridad de los consumidores; además de los  socioeconómicos debido a la obtención de recursos de manera sostenible de zonas despobladas lo que contribuye a la fijación de la población al medio rural.

Ganadería extensiva, y trashumante, en nuestro entorno

Aunque en Murcia se explota mayoritariamente una ganadería intensiva, existen extensas áreas de pastoreo para su aprovechamiento por parte de rumiantes (sobre todo ovino), y un  destacable censo de ovino Segureño, especialmente en la comarca del Noroeste (990 explotaciones y 388.246 cabezas en la R. de Murcia, Servicio de producción animal, CARM, 2016). Además, la Sierra del Segura alberga una importante cabaña ganadera de ovino segureño (más de 25.000 cabezas) centrada en la comarca de Santiago de la Espada (Jaén) y que se explota en régimen ecológico. Debido a la marcada estacionalidad, estos rebaños aprovechan los  pastos de la Sierra del Segura durante el verano (agostaderos) y trashuman en otoño, a pie,  hacia las zonas de invernada, dehesas en Sierra Morena. Este núcleo de trashumantes, junto a los de los Montes Universales (Teruel), constituyen los mayores contingentes de ganaderos que mantienen la trashumancia viva en nuestro país. 

La importancia de la trashumancia

El Real Decreto 385/2017 declaró la Trashumancia como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial y, entre otros detalles, destaca que “La actividad ganadera trashumante ha aunado históricamente el aprovechamiento de los recursos naturales y el ganado mediante la denominada «cultura pastoril trashumante», produciendo interrelaciones familiares, sociales, económicas, patrimoniales y biológicas y modelando y contribuyendo a la cohesión y vertebración del paisaje peninsular.”

La singularidad de nuestras vías pecuarias 

Por último, la intensa red de vías pecuarias existentes en nuestro país, herencia de la hegemonía de la corona de Castilla en el comercio mundial de la lana durante siglos es un patrimonio único en el mundo y protegido por Ley (3/1995) que las considera “inembargables, imprescriptibles e inalienables”. Sólo en la Región de Murcia disponemos de 2.750 kilómetros lineales y una extensión 7.360 hectáreas que, además contener otras infraestructuras como abrevaderos y descansaderos, nos conectan con el pasado histórico de los trashumantes que, desde los Montes Universales venían a la invernada a Murcia o Alicante a través del Cordel de los Valencianos.  Esta vía pecuaria tiene una destacada importancia al formar parte de  la Red Nacional de Vías Pecuarias, conjunto formado por la vías pecuarias que comunican con dos o más comunidades autónomas, según establece la Ley 3/1995. Otras de entidad en nuestra región son las que canalizaban la producción de cordero segureño, desde el Noroeste y la Sierra del Segura hacia el Mercado de Alcantarilla o el Puerto de Cartagena, por una continua red de vías pecuarias que Moya y Sáez (2003) describen como Vereda de Poniente. 

Esta imponente red de vías pecuarias es un fabuloso patrimonio, de dominio público, que debemos conservar por su valor patrimonial, ecológico y económico (potencial para el turismo de naturaleza y el desarrollo rural) y, dada su prioridad para el tránsito ganadero recogida en la ley, para permitir su utilización a los escasos rebaños que aún practican esta ganadería sostenible y que cada vez tienen más problemas para desplazarse. Lamentablemente, la protección real de estas vías pecuarias es muy precaria pues la CARM apenas ha deslindado un 1% de los kilómetros de vías pecuarias en  la R. de Murcia.

Antonio Contreras (Dpto de Sanidad Animal, Fac de Veterinaria. U. de Murcia).

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Documentación.

Prácticas con ganaderías de ovino segureño trashumante.

Actividades realizadas, desde 2016.