Museo de la Universidad de Murcia

Naturalezas VivasExposición: "Naturalezas Vivas" De José Jaime Capel Molina, del 13 al 30 de Diciembre de 2005.

A lo largo de la historia, el concepto de pintura, como una de las ramas de las bellas artes, ha ido evolucionando hasta considerarse como obra de arte, el resultado de utilizar simplemente los colores para cubrir un entorno o espacio que, sin necesidad de definir o contener formas realistas, sean capaces de comunicar reacciones y mensajes subjetivos, sin que necesariamente lo interpretado tenga que relacionarse con la intencionalidad del artista.

No es el caso de la obra que nos presenta el pintor José Jaime Capel Molina, ni en su intención ni en su forma. El artista nos muestra dentro de un marco puramente conceptual y realista, un mundo onírico por lo perfecto cuya fantasía se derrama y provoca coloristas poemas florales en donde sus protagonistas, los "galanes" y las "damas" que habitan los jardines, adquieren un lenguaje peculiar al ser interpretadas tan fidedignamente por los pinceles del artista. Creo que en José Jaime más que una intención de mostrarnos el contorno y el espacio de dónde viven sus "personajes", existe una clara propuesta y empeño de que nos embriaguemos de sus aromas a través de la bella y cuidada representación que de ellos hace. Así los iris, en sus distintas variedades de silvestre, germánico, o de la Capadocia, las petunias, los hibiscus, las rosas, las magnolias, los amarilis de Ceilán, las calas, las orquídeas, los lotos, los nenúfares, la flor de lis, y toda una singular guirnalda de escogidas flores y sazonados frutos, adquieren un porte de nobleza y distinción, a través del lenguaje pictórico y poético del artista. Evocaciones que nunca se quedan en la intención, sino que se reafirman en la deleitosa contemplación de la muestra y en la que consigue transmitirnos toda la ternura que la naturaleza le inspira.

Su cuidada y formal técnica pictórica, en donde no apreciamos espacio alguno que haya sido resuelto merced a la improvisación, parte de la perfección y seguridad del trazo en el dibujo, para posteriormente enriquecerlo con el color, cuando éste cubre sus parcelas con preciosas y precisas gamas de tonalidades, vibraciones y reflejos que el artista utiliza para sorprendernos cuando contemplamos la realidad representada. Todo está vivo, palpitante y hasta insinuadamente oloroso. No ha lugar en la obra de José Jaime para la "naturaleza muerta", puesto que hasta las flores cortadas nos las muestra gozosamente levitando, por un capricho del artista, tras las diáfanas transparencias y brillos del cristal, de los jarrones y copas que las contienen.

El asombro y la admiración nos asaltan cuando en su obra comtemplamos las flores, con una pedagogía más propia de un amoroso y experto jardinero, que de un pintor. La maestría en la fusión de tonalidades es otra de las técnicas que utiliza para conseguir ese efecto hiperrealista a que nos tiene acostumbrados. Para José Jaime no existe flor que se haya resistido a revelarle sus secretos. Al pintarlas no se queda en la superficialidad de las formas, sino en la esencia de sus olores a través de la eclosión del color que las impregna. Así son de un blanco carnoso los cilíndricos cálices de las calas, como de luminosos morados y amarillos los pétalos de los iris y de un sorprendente ocre dorado las otoñales margaritas de "botón de rey", por citar algunos ejemplos. Pero toda es interpretación de la geografía floral alcanza su punto álgido en el homenaje, a gran formato, que le dedica a los lirios silvestres que crecen a los pies de la sierra del Gigante en las estribaciones de Vélez Rubio. Todo un canto a la naturaleza y su hábitat.

Más que una muestra pictórica, definiría esta exposición como un exuberante jardín, en donde el artista nos transporta a ese su mundo, mágico y floral. Con ella y sin lugar a dudas, José Jaime Capel Molina, se acredita y consolida no solamente como un reconocido y excelente pintor de flores y frutos, sino también y por antonomasia, como un indiscutible "Pintor de sus Fragancias". 

Antonio Labaña Serrano