Punto 7- El estanque de la Maestranza de Artillería

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.estanque plaza maestranza Cartagena

 

El Real Parque de Artillería de Cartagena, también llamado Real Parque y Maestranza de Artillería, es un antiguo cuartel situado en el casco antiguo de la ciudad, que actualmente alberga el Museo Histórico Militar y el Archivo Municipal.

La plaza Juan XXIII en donde se localiza resulta un espacio algo excéntrico, cerca de un bonito parque que marca la separación entre el centro de la ciudad y el resto de Cartagena y que alberga un pequeño estanque repleto de diferentes especies de plantas acuáticas así como un tradicional belén en fechas navideñas.

 

 

¿Sabías que...?

La Ranunculus aquatilis, comúnmente denominada “Hierba Lagunera”, es una planta acuática muy presente en España cuyas blancas flores flotan en la superficie del agua y que actúa como planta oxigenadora absorbiendo el dióxido de carbono y los minerales del agua y expulsando oxígeno en esta, por lo que ayudan a mantenerla clara.

plantas acuáticas

Plantas acuáticas oxigenadoras

Las Plantas acuáticas, también llamadas plantas hidrofíticas o hidrofitas o también llamadas hidrofilaceas o higrofitas, son plantas que como ya sabemos se encuentran adaptadas a los medios muy húmedos o acuáticos. Necesitan de una gran cantidad de agua en sus raíces para vivir, por lo que generalmente encontramos estas plantas viviendo en estanques y jardines acuáticos.

Las plantas oxigenadoras, a diferencia del resto de especies acuáticas, no tienen una función decorativa en los estanques o jardines acuáticos. Estas plantas, sirven específicamente para mantener el agua clara y oxigenada.  Sus hojas que permanecen sumergidas absorben los minerales y el dióxido de carbono, lo cual evita que las algas empiecen a crecer en su estanque.

De igual manera, además de oxigenar y limpiar el agua de su estanque, estas plantas cumplen la función de refugio de otras especies acuáticas como pececillos, renacuajos pequeños, y otras especies que habitan el estanque.

Aunque las hojas permanecen por debajo del agua, las flores sobresalen en la superficie, sin embargo estas no se caracterizan por adornar o embellecer el jardín, sin embargo, al igual que la especies de plantas flotantes, las plantas oxigenadoras crecen y se multiplican muy rápido, por lo que es recomendable un control regular para evitar que cubran la totalidad del estanque.

juncos en estanque

Plantas acuáticas invasoras

Las actividades humanas han llevado consigo una importante modificación en los procesos biogeográficos responsables de la distribución de las especies. En consecuencia, muchas de estas actividades han supuesto la ruptura de barreras que impedían a determinadas especies alcanzar ciertos territorios y la reducción de su aislamiento continental.

Si bien estos procesos han estado presentes desde que el hombre comenzó a dominar los ecosistemas de su entorno, ha sido a partir del siglo XIX, con el desarrollo de los medios de transporte y el enorme incremento de los viajes intercontinentales, cuando estos se han hecho especialmente relevantes. Las nuevas formas de dispersión y la transformación de los ecosistemas naturales para el aprovechamiento de sus recursos, son la causa de que en la actualidad resulten cada vez más habituales las noticias sobre los problemas que ocasionan las especies exóticas invasoras.

Las consecuencias de esta situación no sólo afectan a la biodiversidad, estructura y funcionalidad de los ecosistemas que reciben este tipo de especies, sino que también inciden seriamente en la actividad humana, provocando en ciertos casos cuantiosas pérdidas económicas.

Las peores plantas acuáticas

La Eichhornia crassipes, el jacinto de agua, resulta ser el paradigma del vegetal devastador. Su forma de introducción, sus cualidades y los problemas que ha originado constituyen el arquetipo de la planta acuática exótica invasora.

Es una Monocotiledónea que pertenece a la familia de las Pontederiáceas. Su área natural de distribución se extiende por el NW del continente sudamericano. Se trata de una planta de aspecto extraño: flota libremente en la superficie del agua y posee unas hojas con los pecíolos engrosados (que funcionan como flotadores), dispuestas en rosetas de unos 30 cm de diámetro; tiene asimismo unas grandes flores de un hermoso color azul que se agrupan en número de 5-30 en una vistosa inflorescencia. Atributos que hacen que Eichhornia crassipes resulte una planta tremendamente atractiva para cualquier persona.

Eso fue lo que debieron pensar los miembros de la delegación japonesa en la “Cotton Centenial Exposition” (celebrada en 1884 en New Orleans), al repartir entre los visitantes de su pabellón macetas de esta original planta. El regalo, procedente de Venezuela, fue todo un éxito y los visitantes quedaron sorprendidos ante la extraña belleza de estos vegetales y, ya en su casa, por lo fácil que resultaba su cultivo. De tal forma, que algunos de ellos soltaron plantas de Eichhornia en estanques, ríos y lagos de su vecindario. Al poco tiempo, en 1890, ya aparecía naturalizada en numerosos lugares de Florida y en 1895 se encontraba en estados tan lejanos como California y estaba empezando a convertirse en una plaga. Su peculiar forma de crecimiento: formando tapetes que cubrían rápidamente la superficie del agua, llevó consigo numerosos problemas para las actividades humanas: colapsaba los cursos de agua, dificultaba o impedía la navegación, limitaba las pesquerías, etc. Hoy, después de 121 años de presencia en Norteamérica, esta plaga aún no ha sido erradicada y se encuentra extendida por los cinco continentes.

Otra acuática invasora tristemente famosa, que sigue un patrón parecido al de Eichhornia crassipes, es Hydrilla verticillata. Es también una Monocotiledónea que se incluye en la familia de las Hidrocaritaceas. A diferencia de E. crassipes, es una planta sumergida y enraizada en el fondo, que se caracteriza por presentar hojas sentadas en verticilos de tres, con el margen serrulado y flores unisexuales muy pequeñas e inconspicuas. Su origen está en las regiones templadas de Asia, pero en la actualidad causa importantes problemas en los ecosistemas del sur de los Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, y algunos lugares de África y Europa. Se trata de una especie muy agresiva que se propaga muy rápidamente y, si bien necesita estar sumergida en agua para vivir, compensa esta desventaja con la facilidad que tiene para multiplicarse vegetativamente: es capaz de producir asexualmente turiones y tubérculos. Ambas estructuras pueden ser arrastradas por las corrientes a una gran distancia y producir rápidamente nuevas plantas y, en el caso de los tubérculos, resisten el efecto de los herbicidas o la predación de los peces al quedar enterrados en el suelo.

El tercer puesto en este podio lo podría ocupar Salvinia molesta. Se trata de una Pteridofita (grupo de plantas al que pertenecen los helechos) acuática de la familia de las Salviniaceas. Es una planta flotante que se multiplica rápidamente disponiéndose en densos tapetes en la superficie del agua. Y, aunque no puede reproducirse sexualmente (es un pentaploide), su velocidad de crecimiento es impresionante y su tolerancia a todo tipo de aguas, también. Es una planta de origen sudamericano que ha aparecido recientemente como plaga en diversos lugares del mundo.

Según U. S. Geological Survey (2004), en laboratorio la población de partida se duplica cada 2-4 días. En el campo, en condiciones buenas, su biomasa se duplica cada 10 días. Asimismo, esta institución refiere el caso de un lago de 40 millas cuadradas cubierto completamente de S. molesta después de tres meses tras la aparición de una única planta de esta especie. Muchos de los expertos en estos organismos se refieren a Salvinia molesta como “la peor planta acuática”.