Programa Mujer Activa

 

La Universidad de Murcia y la Asociación de Ayuda a Mujeres con Cáncer de Mama (AMIGA), a través del Convenio que une a ambas entidades, desarrollan el Programa Mujer Activa, para el fomento de la actividad física en las pacientes con cáncer de mama. 

Este proyecto tiene seis áreas de acuerdo con cada tipo de intervención:

  • Área médica
  • Área de valoración de la condición física y prescripción del entrenamiento
  • Área de psicología por medio del control de la inteligencia emocional para generar una mejor calidad de vida
  • Área de fisioterapia       
  • Área de actividades físicas dirigidas
  • Área de nutrición

Instalaciones:

Para el desarrollo de todas las áreas, anteriormente descritas, este programa dispondrá de las Instalaciones Deportivas de la Universidad de Murcia en el Campus de Espinardo.

Centro de Medicina del Deporte.

  • Laboratorio de fisiología.
  • Laboratorio de fuerza.
  • Sala de fisioterapia.

Unidad de Valoración de la Condición física.

  • Laboratorio de biomecánica y fuerza.

Sala “Madera” y Sala de Musculación para entrenamientos bajo supervisión.

Estadio atletismo Monte Romero.

  • En esta instalación se realizarán los tests de caminata y carrera.
Cuantos más mejor. Participa en nuestro proyecto de investigación (pulsa para desplegar)

Aún cuando sabes que algo funciona tienes que hacer por demostrarlo.

Este programa ha ido creciendo a medida que las que os beneficiáis de él. El boca en boca ha hecho que más de cien mujeres mejoréis vuestra salud con nuestra modesta ayuda. Pero para llegar a todas partes hay que demostrar lo que nos parece evidente y después publicar los resultados. 

Una de las patas de este proyecto debe ser la investigación científica que nos ayudará a hacerlo cada vez mejor y permitirá que en el futuro otros nos emulen. 

Puedes participa en el programa sin ceder tus datos a nuestra investigación, pero si quieres ayudar a otras mujeres que lo necesitan o lo necesitarán en el futuro, danos tu consentimiento para que tus resultados nos avalen.

Rellena y firma este documento y cuando vengas a entrenar déjalo en nuestras instalaciones. Gracias a otras mujeres nosotros sabemos que esto es bueno para ti.

CONSENTIMIENTO INFORMADO USO DE DATOS PARA INVESTIGACIÓN

Bueno y ahora que ya nos has dado tu consentimiento, visita el blog del proyecto de investigación para ver en qué nos puedes ayudar:

BLOG DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

Ejercicio Físico y Cáncer de Mama (pulsa para desplegar).

Las publicaciones de muchos de los investigadores de cáncer de mama subrayan que aquellas mujeres que realizan actividad física y desarrollan hábitos saludables tienen un mejor pronóstico para superar el cáncer. La actividad física aumenta en un 40-60% la supervivencia y es una medida de prevención contra la enfermedad.

La evidencia científica constata que el ejercicio físico se constituye como una herramienta no farmacológica, capaz de reducir la recurrencia y las comorbilidades durante la supervivencia. El entrenamiento de fuerza con cargas adecuadas y el entrenamiento aeróbico disminuyen la fatiga e incrementan los niveles de salud. Esta combinación fuerza y aeróbico, es una de las mejores estrategias para mejora de la calidad de vida.

Las publicaciones de Lucía y Ramírez en el The New England Journal of Medicine (2015), concluyen que ejercicio disminuye los oncogenes, reduce las hormonas circulantes, induce la activación de vías de defensa antioxidante y ayuda a combatir condiciones metabólicas, como la adiposidad, inflamación crónica y resistencia a la insulina, factores que han sido relacionados con varios tipos de cáncer. También, indican que durante el ejercicio las fibras musculares liberan mioquinas (proteínas), ejercenciendo beneficios sobre muchos sistemas, como el aumento de la sensibilidad a la insulina, efectos anti-proliferativos que pueden inducir apoptosis en las células de algunos tumores. Una mioquina concreta, la interleuquina 6, ha mostrado efectos antitumorales.

La fatiga derivada de los tratamientos disminuye a medida que se va realizando más ejercicio físico. Algunos tratamientos generan pérdida de masa muscular lo que disminuye el gasto calórico basal. La disminución del gasto calórico favorece la acumulación de grasa. Además, este desequilibrio metabólico en la composición corporal (aumento de grasa/disminución de músculo) aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades. El 78 % de las pacientes muestran osteopenia u osteoporosis (pérdida de calcio en el hueso), lo que aumenta el riesgo de fracturas.

A esto hay que añadir los efectos de la intervención quirúrgica y de la radioterapia provocando problemas de movilidad y pérdida de fuerza en el miembro superior.

La sarcopenia puede comenzar a los 40  años de vida y es agravada por la obesidad y la inactividad física. Una combinación de entrenamiento de fuerza y resistencia se recomiendan en personas con cáncer, sobrepeso/obesidad. La sarcopenia, es un factor de riesgo altamente prevalente en mujeres con cáncer de mama no metastásico en etapas II y III, según sugiere un estudio observacional. "En mujeres, con cáncer no metastásico, hemos demostrado que si pierden peso tienen una peor calidad de vida y nuestra hipótesis era que esto se debía a la pérdida de masa muscular".  Bette Caan, doctora en salud pública, investigadora principal, en la división de investigación, de Kaiser Permanente Northern California, en Oakland, Estados Unidos.