9 de diciembre 2021

Daniela

Daniela Pinheiro

AMPLIACIONES

El acto de reducir se puede perseguir de tal manera, que su concepto antagonista, o sea la condición de ampliar, se queda contenida en sí mismo. De una forma o de otra, el discurso se amplifica en una reducción de medios. Por su parte, la experiencia se transfigura en el movimiento del tiempo y se extiende hacia el espacio imposible de su registro, impulsando nuevos reposicionamientos y relaciones corporales de la vivencia sensible. Como disposición experimental, la observación se disloca con la misma vitalidad que el tiempo y que la imagen no estática, promoviendo —para quiénes se detienen y se predisponen a una fijación atenta— nuevos paisajes y discursos abstractos del territorio. Así, el acontecimiento como estado fluctuante e inestable se convierte inesperadamente en una pausa inconmensurable: en un momento inexistente, ampliado por aquel que lo mira y lo registra entre fugaces segundos im-posibles. Lo mismo se efluye cuando repentinamente el cielo se funde con la tierra. O cuando gradualmente el naranja de las montañas se mezcla con el azul caliente, templado o el oscuro de la noche. Un color, diferentes grados, tonos, percepciones. Todavía, la frontera entre el cielo y la tierra se inscribe delante de espejismos constantes entre la percepción de contornos montañosos casi invisibles —dibujados con la línea más sutil alguna vez imaginable— y los contrastes más exorbitantes que las formas compactas de la tierra pueden inscribir. Así, entre la opacidad y la transparencia se redactan las rutas de la creación artística, como una realidad complementaria que se hace de idas y venidas por medio de pequeños reposicionamientos.

 

4 de noviembre 2021

salvador

Salvador Torres

Paradojas y ausencias

Contemplo la memoria como una sucesión de oleadas conmemorativas acerca de lo que que me interesa. Un análisis obsesivo acerca de lo que ya no esta, siempre en función del vínculo con lo desaparecido. Un intento de salvar la barrera del tiempo, hacia el antes y hacia el después. Cuando me planteo ese memento mori siempre es de ámbito privado. No solo quiero prolongar la memoria de alguien o algo, necesito rescatarlo del olvido hasta donde me sea posible; no tiene que ser una persona, también puede ser un momento importante para mi, por el motivo que sea. Sin embargo, no se trata de nostalgia, se trata de lealtad hacia lo rescatado.

Es un tema que trato continuamente, al estar presente en mi obra el análisis acerca de la presencia y la ausencia. También he tratado el tema de la amenaza constante de extinción, tanto animal como humana. Para ello recurro a la teoría del Eterno Retorno de Nietzsche, según la cual, todo lo sucedido se repetirá eternamente, en un ciclo continuo de ecos de recuerdos recurrentes que trato de reflejar en mis trabajos.

salvador

 

5 de octubre 2021

cartel encuentros

Paco Fernádez

Encuentros

Este proyecto expositivo está conformado por una colección de nueve retratos pintados al óleo en la línea del Realismo histórico consagrado por figuras como Courbet y Millet, pues todos los modelos se han representado de manera sincera, sin ornamentaciones innecesarias que camuflen aquello que una sociedad líquida como en la que nos encontramos inmersos pueda calificar como imperfecciones. Estos modelos son familiares, amigos, vecinos y personas conocidas de mi entorno más inmediato.

Previamente al ejercicio pictórico, resulta imprescindible mantener un contacto cercano con cada una de estas personas, dedicar tiempo a compartir ideas, establecer un diálogo que transcurra por los mares de los que emergen aquellos pilares de la condición humana: nuestros miedos y temores, deseos y aspiraciones, modos de entender nuestra existencia que dirigen cada paso que damos por este planeta. Experimentar el reconfortante placer que genera conocer a nuestro interlocutor, a la persona que tenemos delante; escuchar cómo varía el timbre de su voz en armonía con sus reacciones fisionómicas. Desacelerar y detenernos: conocernos. Pues este el método con el que más cómodo me encuentro para pintar a un ser humano con el respeto y la dignidad que se merece, aspirando a plasmar su idiosincrasia.

Estos son los motivos que me han llevado a escoger las proporciones y medidas para los retratos, no son a escala 1:1 pues sería como si el sujeto estuviera justo a unos milímetros de nuestros ojos, sino que están pintados a una escala ligeramente menor con el fin de simular esa pequeña distancia que naturalmente se establece cuando estamos cara a cara con otra persona.

Para finalizar, quisiera invitar al espectador a detenerse frente a cada uno de estos retratos y que los contemple mientras se adentra en sus propios pensamientos, porque sinceramente creo que es el modo de disfrutar la pintura.

expopaco