REVISTA ELECTRÓNICA DE ESTUDIOS FILOLÓGICOS


UN VOCABULARIO QUE DEJARÍA SANO A CERVANTES

Francia Eliana Martínez Valencia

(University of Michigan-Dearborn)

 

Resumen

Cuando una persona lee o escucha noticias de Colombia puede pensar que le están hablando en otro idioma. Cada día, nuevos términos y expresiones están a la orden del día, a tal punto, que confunden a cualquier persona que no esté al tanto de la realidad social y política del país. El propósito de este artículo es describir la fuerte influencia del contexto sociopolítico colombiano en la creación de palabras, términos y expresiones que son usadas y comprendidas, principalmente, por habitantes de este país. El vocabulario que aparece en este artículo ha sido coleccionado y agrupado de varias fuentes: libros, periódicos en línea, revistas, programas radiales y televisivos,  Diccionario de Paz, etc.

Palabras clave : Sociolingüística, lexicografía, semántica, Español colombiano, medios de comunicación, parlache.

 

A vocabulary that will confuse Cervantes

Abstract

When a person reads or listens to the Colombian news, he/she might think that they are speaking in a different language. Every day, new terms and expressions are the order of the day, to the point that they confuse some people who are not aware of the political and social reality of Colombia. The aim of this paper is to describe the strong influence of different Colombian sociopolitical issues in the creation and use of new words, terms, and expressions that are used and understood mainly by the population of this country. The vocabulary that appears in this article has been obtained and categorized from different sources: books, online newspapers, magazines, radio, television, the Dictionary of Peace, etc.

Key words: Sociolinguistics, lexicography, semantics, Colombian Spanish, mass media, parlache.

 


 

Ninguna academia crea el lenguaje. Es esto tarea exclusiva y únicamente

del pueblo que es verdadero artífice y campeón de él

Doerr, 1969

 

1. INTRODUCCIÓN

El Cartel de las Tres Letras, así fue lo que leí en el periódico el Espectador de Colombia en su edición del 5 de septiembre de 2009 (Cepeda, 2009, 1). Bastante extraño se me hizo ese titular ya que nunca antes había yo oído o leído acerca de esto. Así pues pronto empecé a darme cuenta de que estaba un poco atrasada y desconectada de las últimas noticias de mi país. Me costaba trabajo entender el contexto de lo que leía. Fue de esta manera que al leer el artículo y al hablar con amigos y familiares pude entender lo que el cartel de las tres letras era.

          La anterior expresión estuvo y está de moda por esto días en los medios de comunicación y la gente de Colombia. Hace referencia a los supuestos vínculos secretos e ilegales de personalidades del gobierno nacional y el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) con los grupos paramilitares y del narcotráfico. Se le llamó el cartel de las tres letras en alusión a las siglas del DAS, y su supuesta alianza con una organización narcotraficante mexicana que recibía droga de Colombia y la trasladaba a la costa este de Estados Unidos.

          No cabe duda pues que uno de los países latinoamericanos con una de las realidades sociopolíticas más complejas es Colombia. Lo interesante es que esta complejidad se ve también reflejada en el lenguaje cotidiano de los medios de comunicación y de las personas en general. Palabras y expresiones en español tales como tutela, traqueto, narcomico, mula, Yidispolítica, el cartel de las tres letras (DAS), las chuzadas, los PEPES, la catedral, el proceso 8000, los extraditables, los paras, los desmovilizados, los desplazados, zona de despeje y muchas más, han sido incorporadas paulatinamente al repertorio del vocabulario de muchos colombianos durante los últimos años gracias a los diferentes momentos políticos y sociales que el país ha vivido. Sin embargo, el significado de tales palabras y expresiones no debe interpretarse a la ligera puesto que está ligado a un fuerte contexto político y social. En muchos casos, en lugar de crearse términos nuevos, se ha ampliado el campo semántico de una serie de palabras y expresiones comunes de la lengua.

          De acuerdo con investigaciones en este campo a esta propagación de vocablos, contribuyen sin duda los medios de comunicación. Algunos de estos vocablos pasan a ser parte del vocabulario de una gran masa de la población y después, posiblemente, del diccionario (García, 1999). De esta manera el contexto sociopolítico es fuente de inspiración de nuevas palabras, términos y expresiones que indican cómo la gente ve el mundo y cómo piensa. Investigar sobre el lenguaje que las personas utilizan en estos contextos es de vital importancia, porque a través de ese lenguaje se expresa todo un conjunto de manifestaciones políticas, sociales y culturales, caracterizadas por una nueva conceptualización de la vida, la muerte, la violencia, la corrupción, el estado, la sociedad, etc. Es por eso que el propósito fundamental de este artículo es describir y mostrar cuáles son esas palabras y expresiones del español colombiano que ponen en evidencia la realidad de este país en los últimos años.

          De acuerdo con Fernández (2000) Colombia está tan fragmentada política y socialmente que más que una nación es un país donde hay diferentes rencillas intersticiales entre gobierno, políticos, funcionarios, fuerzas armadas, grupos de investigación (como el DAS), guerrilla, narcotráfico, paramilitares o autodefensas, crimen organizado, etc. Todos los sectores anteriores son la fuente donde se origina y se recrea toda una serie de palabras y expresiones nuevas en español que andan en boca de los medios de comunicación y de la gente del común. Al respecto Estrada (2000, 2) señala que “uno de los problemas generados por el estado de conflicto está relacionado con el lenguaje y con las distintas representaciones que se desprenden de uso para interpretar la vida política”. Añade que la guerra en Colombia ha incentivado usos inconscientes de palabras, frases, metáforas, proverbios, titulares y expresiones de sentido común de toda índole.

          Polit (2006) afirma que uno de los ejemplos más claros de cómo la realidad colombiana cohabita y ejerce influencia en el lenguaje es el llamado parlache. El parlache fue el lenguaje creado por los habitantes jóvenes de las comunas populares de Medellín, Colombia durante los años 90 en la época del terrorismo y las drogas. El parlache fue y ha sido materia de investigación de muchos lingüistas cuyo propósito fundamental ha sido el explicar el surgimiento y la filosofía detrás de esta rica variedad lingüística (Castañeda y Henao, 1994 y Castañeda, 2005). A continuación cito algunos ejemplos del parlache: tombo para referirse a los policías; cantante para referirse a una persona delatora; coronar para expresar que una persona terminó un trabajo con éxito. Coronar también se usa para expresar el éxito que una persona tiene al entrar drogas a los Estados Unidos u otro país, etc. Así pues, “El parlache es un dialecto social que surge y se desarrolla en los sectores populares de Medellín como una de las respuestas que los grupos sociales que se sienten excluidos de la educación, la actividad laboral y cultural dan a los otros sectores de la población, frente a los cuales se sienten fuertemente marginados” (Henao y Castañeda, 1994, 18).

Patiño-Rosselli (2004) también destaca la inmensa influencia de los medios de comunicación a la hora de la creación y uso de palabras y expresiones coloquiales para referirse a la realidad del país. Él sostiene que prensa, radio y televisión colombiana no solamente influyen fuertemente en la formación de una opinión pública y en el refuerzo de determinados valores sociales sino también, como es apenas natural, en los hábitos lingüísticos de la población. Ayala (2007) por su parte  también habla del rol que juegan los medios de comunicación en el lenguaje que se maneja actualmente. Afirma que  el lenguaje periodístico colombiano está contaminado y plagado de intereses políticos, económicos e ideológicos gracias a las posturas políticas de directores, editores y periodistas. De esta manera, los temas complejos de la realidad colombiana se ven abordados y representados con palabras y expresiones impuestas, en su mayoría, por el poder de la prensa nacional.

          Por su parte Henríquez (en Navia, 2000) cree que el lenguaje no se puede separar del momento social, político y cultural que vive Colombia. Tal ha sido el impacto de la realidad colombiana en el lenguaje que un grupo de periodistas colombianos participó en una investigación y talleres para la elaboración de un diccionario exclusivo de términos de conflicto y de paz. Este diccionario, llamado Diccionario de Paz, fue editado en 1999 por la Fundación Medios para la Paz y se encuentra disponible en línea. El propósito fundamental de este diccionario es que los periodistas mejoren la calidad de la información que entregan a los colombianos, día a día, mediante el uso de un lenguaje más preciso y menos confuso. De esta manera con el uso de este diccionario, por parte de los periodistas, se espera que el panorama informativo sea más claro. Al respecto García (1999) añade que el Diccionario de Paz  se trata en parte de una necesaria, aunque no grata, contribución de colombianismos al español. García concluye que este diccionario incorpora todos los giros que las palabras han ido adoptando a lo largo de una situación sociopolítica compleja y cruda de más de 40 años que ha vivido Colombia.

Podemos ver que la influencia de la realidad colombiana en el lenguaje también se ha manifestado, de gran manera, en la creación de un diccionario exclusivo de alias y apodos. Este diccionario consta de 2.650 significados de cada uno de los motes o sobrenombres con los que se han identificado bandoleros, narcos, guerrilleros, paramilitares y sicarios colombianos de distintas épocas hasta la actualidad. La compilación de todos estos vino de una larga investigación de cinco años en la que además de dos profesores, Orlando Villanueva y Rigoberto Quintero, participaron 120 estudiantes de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Distrital de Bogotá. Fue un trabajo arduo que incluyó, según Villanueva, la lectura de más de 200 libros, periódicos desde 1946 hasta el 2005, así como revistas y bases de datos de la Fiscalía, la Policía y la Dijín colombianas. Semiólogos, sociólogos, lingüistas y hasta matemáticos también hicieron su gran aporte en esta extensa investigación.

A continuación cito algunos de los resultados de la investigación sobre alias y apodos de famosos narcotraficantes y sicarios colombianos. Por ejemplo, en la época del cartel de Medellín en los 90s, que dirigía Pablo Escobar, fueron famosos personajes como Pinina, uno de los grandes  jefes de sicarios. Un coronel retirado colombiano que persiguió a esa organización cuenta que el verdadero nombre de él era John Jairo Arias Tascón, muerto en junio de 1990, quien fue llamado así porque sus ojos eran muy parecidos a los de la actriz argentina Andrea Del Boca, que interpretó en los 70s el papel de Pinina en Papá corazón. También, cuenta el oficial, figuraban personajes como Tomate, Diego Arcila, llamado así por el color de su cara; Popeye, John Jairo Velásquez Vásquez, por su parecido al personaje de caricaturas; Chopo, Mario Castaño Molina, porque la primera arma de fuego con la que anduvo era vieja y estaba en mal estado, y Angelito, Alfonso León Puerta Muñoz, por la sevicia con que actuaba. Finalmente, Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela, jefes famosos del desaparecido Cartel de Cali, fueron conocidos, respectivamente, como El Ajedrecista y El Señor , por ser, el primero, muy calculador y el otro, por codearse con la sociedad.

         

2. EJEMPLOS DE PALABRAS Y EXPRESIONES QUE REFLEJAN LA INFLUENCIA DEL CONTEXTIO SOCIOPOLĺTICO EN EL ESPAÑOL DE COLOMBIA

          La siguiente lista de palabras y expresiones no pretende ser exhaustiva, sino que simplemente desea ofrecer al lector algunas de las palabras y expresiones relacionadas con el tema central de este artículo pero que son de uso común y cotidiano entre los medios de comunicación y los colombianos. Como se podrá entender es difícil que se haya podido recoger todas las palabras y expresiones existentes. Todo el vocabulario presente en este artículo ha sido obtenido y colectado de diferentes medios orales y escritos (libros, prensa colombiana, radio colombiana, televisión colombiana, Diccionario de Paz, etc).

 

A

Águilas Negras: Se refiere a un grupo criminal al margen de la ley integrado por ex paramilitares (grupos al margen de la ley). Se cree que también tienen conexiones con el narcotráfico.

Alvaraco: Así se le ha llamado al ex presidente Álvaro Uribe por su supuesta conexión con los paramilitares o paracos (grupos al margen de la ley). Estos grupos se crearon inicialmente para combatir a los diferentes grupos guerrilleros del país.

alzado en armas: insurgente, rebelde, sublevado. Persona que incursa en el delito de rebelión. Quien se rebela contra un poder legítimo o de facto por medio de las armas.

autodefensa (AUC): organización irregular que se opone a la guerrilla y a quienes consideran su base social. Son grupos armados integrados en su mayoría por campesinos de una región cuyas familias han sido víctimas de la guerrilla. También se les conoce como paramilitares.

B

banda de los rastrojos: Se llama así a un grupo de criminales al servicio del narcotráfico que opera en distintas regiones.

bloque de búsqueda: Se denominó así a un grupo especial de policías y militares que se dedicaron a la búsqueda de narcotraficantes de alta peligrosidad y que eran pedidos en extradición por la justicia de Estados Unidos durante la época del famoso narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

boletear: coaccionar o amenazar de muerte a una persona.

C

canje: sinónimo de intercambio humanitario en el cual personas secuestradas como policías, militares y civiles son dejados en libertad siempre y cuando el gobierno colombiano libere a guerrilleros recluidos en las cárceles de Colombia.

canjeables: vidas a cambio de vidas. De esta manera se le ha llamado a la acción de liberar a guerrilleros de las cárceles para que a su vez la guerrilla libere a los secuestrados que tiene en su poder.

catedral: Se llamó así a la cárcel o casa de máxima seguridad donde fue recluido el famoso y fallecido narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

cartel de las tres letras (DAS): Actualmente se le denomina de esta manera al grupo de funcionarios y ejecutivos de la política y el DAS (Departamento Administrativo de Seguridad) que tienen supuestas conexiones con las redes del narcotráfico en México.

Chucky Santos: De esta manera se le ha apodado al ex ministro de defensa y ahora nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Su apodo viene del famoso muñeco de la película Chucky, el muñeco diabólico.

chuzar: acción ilegal de funcionarios del gobierno para interceptar llamadas telefónicas de personalidades altas del mismo gobierno colombiano.

chuzadas: sustantivo que se deriva del verbo chuzar.

Comisión de la verdad: Así se le ha llamado a un grupo de de personas que ha tratado de esclarecer los verdaderos hechos ocurridos el 6 y 7 de noviembre en la toma y masacres del Palacio de Justicia en Bogotá. Se cree que el gobierno colombiano tuvo que ver en esta masacre.

complejo cocalero: De esta manera se le denomina a las grandes extensiones o hectáreas de tierra en Colombia que contienen cultivos de coca.

contraguerrilla: unidad militar del Estado que combate o controla a los grupos insurgentes como la guerrilla.

concierto para delinquir: en el lenguaje judicial se dice que cuando dos personas o más se unen para cometer delitos.

coronar: acción y efecto de llevar con éxito un cargamento de drogas ilegales y entrarlas a los Estados Unidos, España o cualquier otro destino.

D

dar de baja: sinónimo de matar. El uso original de esta palabra era y es retirar a un militar de sus funciones.

desmovilizar: proceso mediante el cual los grupos armados, al margen de la ley, dejan las armas y los medios de acción violenta para participar en forma pacífica en la vida económica, social y política del país.

desmovilizados: sustantivo para denominar a las personas que han dejado de ser parte de grupos armados ilegales (guerrilla y paramilitares).

desplazados: Así se les llama a las personas que son víctimas del desplazamiento.

desplazamiento: Es una migración individual, familiar o colectiva hacia regiones distintas del lugar de vivienda habitual casi siempre del campo a la ciudad debido a situaciones de conflicto social, depresión económica, proyectos de infraestructura, desastres naturales, etc.

E

escándalo del Agro Ingreso Seguro: nombre dado a la supuesta desviación o robo de fondos monetarios públicos para ayudar a los campesinos de escasos recursos. Supuestamente estos dineros fueron a parar a las arcas de los grandes productores o terranientes, en vez de ir a los campesinos menos favorecidos.

extinción de dominio: Se refiere a la acción por parte del gobierno colombiano de quitar a cualquier persona tierras y posesiones materiales provenientes del narcotráfico.

extraditables: Viene del verbo extraditar. Se llamó así al grupo de narcotraficantes que el gobierno estadounidense solicitaba por tráfico y envío de drogas ilegales a los Estados Unidos durante la época de Pablo Escobar Gaviria.

F

falsos positivos: este término ha estado muy de moda en los últimos años en Colombia. Se refiere a declarar un resultado positivo del ejército colombiano a algo que no lo es. Puede ser el montaje de auto-atentados de los cuales culpan a las fuerzas insurgentes o la guerrilla, puede ser la supuesta frustración de algún plan terrorista por parte del ejército, puede ser culpar de una masacre cometida por terceros a las guerrillas, etc.

Farcpolítica: Se le llama así a las figuras o personalidades de la política se presumen están o han estado involucradas con el grupo guerrillero de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias Colombianas).

fleteo: modalidad de robo, atraco y secuestro.

fleteros: En Colombia esta palabra ha adoptado el significado de un grupo de personas que lleva a cabo actos de robo, atraco y secuestro. 

G

gatilleros: Así se les conoce en el mundo del hampa a quienes se dedican a matar por encargo. También luchan por control de la producción y salida de narcóticos hacia el Pacífico con el grupo de las Águilas Negras.

I

intercambio humanitario: sinónimo de canje de prisioneros como policías, militares o personas civiles por guerrilleros que están en las cárceles actualmente.

L

Ley de cuotas: Esta ley se creó para dar una participación equitativa a las mujeres en cargos administrativos y de dirección del país.

Ley de justicia y paz: Es una ley que se creó para facilitar el proceso de desarme de grupos al margen de la ley como los paramilitares y la guerrilla. Esta ley brindaría garantías judiciales a las personas que dejen las armas y regresen a una vida civil normal.

limpieza social: Es la acción que ejercen grupos al margen de la ley para asesinar a jóvenes de bandas, prostitutas, drogadictos, delincuentes y homosexuales.

lugartenientes: Con esta palabra se hacía referencia a los hombres de confianza del famoso narcotraficante Pablo Escobar Gaviria.

M

Metrallo: apodo que se le ha dado a la ciudad de Medellín y que se deriva de la palabra metralleta. En la época del terrorismo, en esta ciudad, los sicarios o asesinos usaban las metralletas para matar rápidamente a las personas.

mina quiebrapata: En Colombia, mina antipersonal utilizada por la guerrilla y grupos al margen de la ley. Generalmente de fabricación casera, posee como carga un explosivo bajo a base de dinamita. Se les llama el "arma cobarde" porque no hieren o matan en combate frente a frente, entre enemigos; suelen destrozar los cuerpos de las víctimas dejándolas, en la mayoría de los casos, con vida.

Monita retrechera: Retrechera viene del verbo retrechar y hace alusión a una persona que con artificios mañosos trata de eludir algo. Ésta fue la forma como los medios de comunicación le apodaron a una mujer colombiana llamada Elizabeth Montoya. Fue acusada por enriquecimiento ilícito, tráfico de estupefacientes secuestro y fraude. También se le vinculó con el ex presidente Ernesto Samper Pizano.

Mono Jojoy: Otro de los comandantes principales de las FARC. Su nombre verdadero es Jorge Briceño Suárez y el apodo se lo pusieron los guerrilleros cuando aún era un miliciano. Sus compañeros de combate lo comparaban con un gusano blanco y gordo, conocido por los lados de La Macarena en Colombia como Jojoy. Lo de mono porque en aquel entonces su cabello era claro.

mula: persona que transporta dentro o fuera de su cuerpo drogas ilegales a otro país.

N

narcoguerrilla: término utilizado por servicios de seguridad, nacionales y extranjeros, para referirse a los grupos guerrilleros colombianos y poner de manifiesto su denunciada conexión con el narcotráfico.

narcomico: Fue una ley que los narcotraficantes querían que se aprobara en el congreso colombiano. Esta ley pretendía que a los narcotraficantes se les tratara como criminales políticos y así evitar que se les extraditara a los Estados Unidos y que se les castigara por tráfico de drogas.

niña: ametralladora en el lenguaje de los guerrilleros.

P

paquete chileno: delito del fleteo o atraco que afecta a los ciudadanos de Colombia cuando salen de los bancos de las principales ciudades. Es decir las personas son engañadas y asaltadas con artimañas de los estafadores.

parapolítica: Se denomina así a las figuras del ámbito político que están o han estado involucradas con los paramilitares.

paras: En Colombia son designados como paramilitares (autodefensas), "paras", "paracos" y "masetos" los grupos armados irregulares enemigos de la guerrilla y de quienes consideran su base social.

paseo millonario o secuestro express: Es una modalidad del crimen para robarle el dinero a las personas que salen de un banco. Usualmente, amenazan a las personas con un arma, las suben a un taxi y luego las llevan a un cajero automático para que saquen tanto dinero como puedan de sus cuentas.

PEPES: Perseguidos por Pablo Escobar. Así se autodenominó un grupo al margen de la ley que lideró una guerra personal contra el famoso narcotraficante Pablo Escobar Gaviria y toda su red de narcotráfico.

Pescas milagrosas: Se denomina así a los retenes ilegales que montan los grupos al margen de la ley para secuestrar a personas importantes, policías y miembros del ejército.

pico y placa: ley que se creó para regular el tráfico de carros, buses y motos durante diferentes días y horas de la semana. Bajo esta ley hay restricciones para salir a conducir dependiendo del número de la placa del carro.

pistoloco: jóvenes sicarios que mataban por dinero en la época del narcoterrorismo en Medellín.

prendas de uso privativo: Este término se usa para referirse a los uniformes que lleva el personal del ejército y la armada y que son usados, en ocasiones, por grupos ilegales para encubrirse y cometer crímenes.

proceso 8000: el proceso judicial colombiano más famoso donde figuras políticas importantes del gobierno fueron vinculadas por haber recibido dineros ilícitos provenientes del narcotráfico.

Q

quebrar: Es sinónimo de asesinar a una persona.

R

raspachín: persona que se dedica a recoger hoja de coca en época de cosecha.

rebeldes canjeables: De esta manera se les ha llamado a los guerrilleros que están recluidos en las cárceles de alta seguridad y que han sido pedidos en libertad a cambio de la liberación de los policías y militares secuestrados en manos de la guerrilla.

S

secuestro express: Es sinónimo del paseo millonario citado anteriormente.

serruchos: Este término se refiere a la compra y la venta ilegal de contratos públicos para la adjudicación de grandes obras de construcción.

T

Tirofijo: Comandante y jefe principal del grupo guerrillero las FARC. Su nombre verdadero es Pedro Antonio Marín y le fue asignado el apodo  de Tirofijo por su extraordinaria puntería demostrada en un curso de tiro. Años más tarde adoptó el alias de Manuel Marulanda Vélez, en homenaje al líder comunista de Antioquia, Colombia, y uno de los promotores del Frente Popular, asesinado en 1951

tombo: De esta manera comenzaron a llamar a los policías los jóvenes pertenecientes a bandas delincuenciales. Ahora es una palabra de uso frecuente entre distintos grupos sociales.

Tranquilandia: uno de los complejos cocaineros más grandes localizado en Caquetá en Colombia y propiedad de los capos de la droga Pablo Escobar Gaviria, Gonzalo Rodríguez Gacha y Jorge Luis Ochoa Vázquez. En Tranquilandia la producción de cocaína alcanzaba 4000 kilos semanales.

traqueto o traquetero: En Colombia se le dice así a la persona o individuo relacionado directamente con el tráfico de sustancias ilegales, de manera más específica, cocaína y marihuana. El nombre suele darse, sobre todo, a los mandos medios o a quienes se destacan por la ostentación del dinero que trae el tráfico ilegal de drogas.

Tutela: Es un recurso judicial que cualquier persona puede usar cuando sienta o vea que sus derechos fundamentales hayan sido vulnerados. Generalmente el fallo de una tutela es muy rápido.

tutelazo: Se deriva de la palabra tutela y se refiera a la acción de poner una demanda (tutela) cuando un derecho civil fundamental le ha sido violado a alguien.

U

Uribismo: Este término hace referencia a los grupos políticos que respaldan fuertemente la ideología y los programas del ex presidente Álvaro Uribe.

Uribito: Se le llamó así al ex ministro de agricultura Andrés Felipe Arias debido a su profunda lealtad con el ex presidente Álvaro Uribe.

V

vacuna: imposición o cuota, en dinero o en especie, que cobran a terceros los grupos armados no estatales o al margen de la ley como la guerrilla y los paramilitares.

Y

Yidispolítica: Se deriva del nombre Yidis Medina quien fue una representante a la cámara. El término Yidispolítica se refiere al escándalo político que se desató por la aprobación de la reelección presidencial durante el gobierno de Álvaro Uribe. Se cree que esta funcionaria no estaba de acuerdo con la reelección presidencial pero después cambió de parecer. Se cree que su voto fue comprado por el mismo gobierno.

Z

zona de despeje: en Colombia, una región donde se ha suspendido la presencia militar del Estado para facilitar la realización de contactos de paz o la liberación de retenidos. Se utiliza para referirse a "zona de distensión".

zona de encuentro: De esta manera se le ha llamado al lugar, sin presencia armada, donde ha ocurrido la liberación de personas que han sido secuestradas por la guerilla colombiana.

 

3. DISCUSIÓN

          La lista anterior de términos y expresiones ha sido y es de uso frecuente día a día en la radio, la prensa, la televisión y la población colombiana. No cabe duda que la originalidad en la creación y el reajuste de significados de algunas palabras es atrayente desde un punto de vista lingüístico. Por ejemplo se usan nombres de personas para crear nuevas palabras como Yidispolítica y Alvaraco. Igualmente se asignan  apodos o sobrenombres para narcos, guerrilleros y paramilitares. También se usa el juego de palabras con sonidos similares tales como metralleta y Medellín para luego convertirse en Metrallo. Se da un proceso de renovación y ampliación semántica, porque se le asigna un nuevo significado a una palabra ya existente en el lenguaje estándar como: vacuna, mico, catedral, mula, coronar, quebrar, etc. Se crean nuevos términos para hablar de fenómenos sociales y políticos tales como zona de despeje, desmovilizados, desplazados, etc.

          Finalmente, palabras como narco y para, y FARC se han convertido en prefijos que marcan la intromisión e influencia del narcotráfico, paramilitares y la guerrilla en diferentes estamentos sociales y políticos colombianos. 

          Existen diversas posiciones y opiniones frente al nuevo léxico que se genera debido al contexto socio político actual colombiano. Por ejemplo hay opiniones que apuntan a que estas modas lingüísticas perduran y causan desajustes en la estructura semántica del léxico y se propagan y se afianzan debido al carácter eminentemente social del lenguaje (Patiño Rosselli, 2004, 16). De manera similar se afirma que en toda sociedad se presentan cambios lingüísticos que van mostrando las transformaciones de la realidad. Esos cambios lingüísticos pueden ser tantos y tan rápidos debido a la agudización de la crisis social y política que es de esperarse que siga en aumento del caudal léxico (Castañeda, 2005, 77-84).

          Por otro lado, hay posiciones que señalan que en Colombia se ha llegado al extremo de contaminar el lenguaje. Ya no se pueden llamar a las cosas por su nombre. En efecto, en vez de secuestro se habla de retenciones y hasta de pescas milagrosas, una forma cínica de trivializar el horror de tal acto criminal (Posada, 2001, 1). Posada añade que bajo el lenguaje que está dominando hoy en día en Colombia, se han venido consolidando aun más los estereotipos hacia este país. Finalmente, hay opiniones que critican fuertemente el rol de los periodistas y los medios de comunicación en cuanto al uso inadecuado de estas expresiones.  Villamarin (2007) señala que la misma prensa se encarga, en ocasiones, de disfrazar la realidad por medio del lenguaje. Por ejemplo, denominan el terrorismo como insurgencia y a los cabecillas de las cuadrillas les dicen comandantes. A las autodefensas ilegales les dicen paramilitares y a los secuestros retenciones. Sin darse cuenta, los medios de comunicación sirven de multiplicadores de los planteamientos guerrilleros, que además incluyen términos como estado mayor, comando central, cuartel general de Tirofijo, jefe militar de las FARC, etc.

          González (2009) cierra este grupo de opiniones con una idea muy clara y concreta frente a este auge léxico en Colombia. Ella dice que “resignificar palabras para la guerra, sólo nos seguirá trayendo la ‘incursión’ de la guerra en el lenguaje, haciéndolo su cómplice, convirtiendo nuestras palabras en partícipes no silenciosas de una guerra que se repite ante la limitada comprensión del poder de nuestras palabras”.

 

 

4. CONCLUSIÓN

          Como vemos hay una cantidad inimaginable de palabras y expresiones que se han originado y que han añadido nuevos significados, al vocabulario ya existente, gracias a la compleja realidad colombiana. Muchas expresiones han ido incorporándose en los medios de comunicación y la gente hasta llegar a ser expresiones de uso y aceptación general en todo el país. Así pues, examinando este rico panorama lingüístico surgen varias preguntas e inquietudes al respecto que ameritan ser parte de estudios posteriores. La primera pregunta es mo y hasta qué punto el contexto sociopolítico genera, de manera similar, nuevas palabras y expresiones en el español de otros países de habla hispana. Otra cuestión que surge es el reto lingüístico que deben enfrentar muchos estudiantes de español, como lengua extranjera, al verse en la tarea de hacer lecturas en revistas y periódicos, escuchar programas de radio y ver programas de televisión que contienen los vocablos citados en este artículo. Sería de gran ayuda pedagógica y lingüística explorar aspectos tales como ¿cuáles son las estrategias apropiadas de lectura que deben adoptar tanto profesores como estudiantes cuando hay palabras tan ligadas a un contexto sociopolítico? y ¿cómo puede el profesor ayudar a que la comprensión de los estudiantes no se vea impedida por cuestiones de contexto?

          En conclusión el esfuerzo lingüístico realizado hasta ahora de compilar y estudiar el vocabulario que se genera día a día en la realidad colombiana es importante, pero insuficiente. Tendremos que seguir esperando la aparición de nuevas palabras y expresiones que se impongan a través de los medios de comunicación y de la misma gente.

 

5. BIBLIOGRAFĺA

AYALA OSORIO, G. Medios de comunicación en Colombia: De la acción informativa a la acción política:

http://laotratribuna1.blogspot.com/2007/05/ medios-de-comunicacin-en-colombia-de-la.html [Enero de 2010].

 

CASTAÑEDA, N. L. El parlache: resultados de una investigación lexicográfica, Forma y Función, 2005, vol. 18, p. 74-101.

 

CASTAÑEDA, N. L. y HENAO, S. J. ¿Por qué surge el parlache?, Lingüística y Literatura, 1994, vol.15, p. 7-19.

 

CEPEDA CASTRO, I. El Cartel de las Tres Letras: http://www.elespectador.com/columna159754 -el-cartel-de-tres-letras

[Noviembre de 2009].

 

Diccionario de la Real Academia Española de la lengua. <www.rae.es>.

 

Diccionario de Paz. <http://www.ideaspaz.org/diccionario/diccionario.htm>.

 

DOERR, R. P. Algunos apuntes sobre el léxico de Cundinamarca, Hispania, 1969, vol.52, n° 2, p. 264-272

 

ESTRADA, G. F. El lenguaje de la guerra y la política en Colombia, Reflexión Política, 2000, vol. 2, n°4, p.1-8

 

FERNÁNDEZ L’HOESTE, H. La Virgen de los Sicarios o las visiones dantescas de Fernando Vallejo, Hispania, 2000, 83, n°4,  p. 757-767.

 

GARCĺA, M. I. Las 600 palabras de la guerra y la paz: http:// www.redtercermundo.org.uy /revista_del_sur/ texto_completo.php?id=707 [Febrero de 2010].

 

GONZÁLEZ, L. Gramática de la Guerra. Una aproximación al lenguaje que genera y valida las violencias: http://www.cinep.org.co/node/780 [Mayo de 2010].

 

NAVIA, J. La palabra pide zona de despeje:

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1246820 [Enero de 2010].

 

PATIÑO ROSSELLI, C. Aspectos del lenguaje en Colombia, CES, 2004,4, p. 1-22.

 

POLIT DUEÑAS, G. Sicarios, delirantes y los efectos del narcotráfico en la literatura colombiana, Hispanic Review, 2006, vol. 72, 2, p. 119-142.

 

POSADA CARBÓ, E. El lenguaje de la paz y sus errores: http://www.ideaspaz.org/ articulos/articulos.htm [Junio de 2010].

 

VILLAMARIN PULIDO, L. A. El lenguaje de la guerra en Colombia: http://www.eltiempo.com/ blogs/analisis_del_conflicto_colombiano/2007/06/El-lenguaje-de-la-guerra-en-Co.php [Junio de 2010].

 

VILLANUEVA MARTĺNEZ, O. Guerrilleros y bandidos: alias y apodos de la violencia en Colombia. Bogotá: Universidad Distrital Francisco José de Caldas, 2007.