GRUPO DE TRABAJO – ORIENTACIÓN Y COLECTIVOS EN RIESGO DE EXCLUSIÓN

Principales aportaciones

1. Medidas llevadas a cabo para mejorar la atención a los colectivos en riesgo de exclusión

Se pone de relieve la preocupación de que los orientadores y los servicios de empleo se conviertan en “trabajadores sociales” y en “centros de servicios sociales”, para cuyo trabajo no se sienten capacitados. Es necesario una reorientación de las políticas públicas de apoyo a estos colectivos.

2. Futuro de los colectivos en riesgo de exclusión

El futuro es que no hay futuro. Se propone trabajar más en formación básica y certificable para dichos colectivos, habiendo previamente detectado sus necesidades “reales”.

Se considera que la situación de crisis ha permitido a los que trabajan con estos colectivos pararse a reflexionar sobre los recursos con los que cuentan y qué pueden hacer con ellos al verse reducidas las ayudas para estas Entidades.

El futuro de los colectivos en riesgo de exclusión giraría en torno al AUTOEMPLEO y creación de COOPERATIVAS como fórmula de creación de empleo, aunque existen personas “impleables” que precisarían de otro tipo de recursos como empresas de inserción.

La sociedad se ha dado cuenta de que el modelo que tenemos no funciona pero a la administración le falta dar el paso de saber que la necesidad del ciudadano es un “acompañamiento” no sólo en orientación, sino también en educación, salud, etc.

 

3. El perfil del orientador

Se considera necesaria una profesionalización de la figura del orientador a través de una formación específica y homologada. Es el momento de llamar a las puertas de las empresas y concienciar de la necesidad de cooperar.

 

“Disponemos de los medios pero tenemos que repensar cómo utilizarlos”