Donald Davidson, in memoriam
Sección monográfica: Donald Davidson, in memoriam
 
Donald Davidson falleció en agosto de 2003.

La SEFA desea honrar su memoria con una sección monográfica dedicada a su Filosofía


Special section: Donald Davidson, in memoriam
 
Donald Davidson died on August 2003.

The SEFA will honour his memory with a monograph section devoted to his work.

Obituario
Obituary
 
El filósofo Donald Davidson falleció en Berkeley (California) el 30 de agosto de 2003. Había nacido el 16 de marzo en 1917 en Springfield (Massachusetts). Cursó estudios superiores y se doctoró (con una tesis sobre el Filebo de Platón) en la Universidad de Harvard. Su decisión de dedicarse profesionalmente a la Filosofía fue en gran medida el resultado de la decisiva influencia de Quine, con el que mantuvo a lo largo de toda su vida un constante diálogo intelectual. Fue profesor en el Queens College de Nueva York y las Universidades de Stanford, Princeton, Rockefeller, Chicago y, finalmente, California-Berkeley, de la que era Profesor Emérito en el momento de su muerte. A esta actividad docente hay que añadir los innumerables cursos y conferencias que impartió en los cinco continentes.

Entre sus doctrinas cabe destacar, entre otras, las siguientes: el monismo anómalo; la tesis de que las razones son causas; la defensa de una ontología de sucesos; la semántica extensionalista basada en las teorías tarskianas de la verdad; la crítica a los significados metafóricos; el rechazo a la noción habitual de lenguaje natural como conjunto de convenciones; la crítica a la dicotomía de esquema conceptual y contenido y los argumentos contra el escepticismo, el empirismo y el relativismo derivados de ella; su defensa de la ineludibilidad y, a la vez, la indefinibilidad de las nociones filosóficas básicas como las de creencia, verdad, significado o el yo personal.

Todas estas contribuciones tienen un valor en sí mismas, y, sin ellas, serían ininteligibles los debates contemporáneos en filosofía de la mente, filosofía de la acción, ontología, filosofía del lenguaje y teoría del conocimiento. Pero, más todavía que por el valor intrínseco de cada una de sus aportaciones, la obra de Davidson destaca por su unidad y coherencia internas. A grandes rasgos, puede describirse la filosofía de Davidson como un naturalismo no reduccionista que sintetiza el rigor metodológico de los positivistas lógicos, las críticas de Quine a los ėdogmasî del empirismo y a la reificación de los significados y la visión wittgensteiniana del lenguaje y de la mente como esencialmente sociales. En virtud de esta coherencia interna, la obra de Davidson muestra ejemplarmente la profunda relación entre los distintos problemas filosóficos. Todo ello ha hecho de Davidson uno de los filósofos más prestigiosos e influyentes de las últimas décadas. Un prestigio que ha traspasado los límites de la tradición filosófica analítica, de la que, por su antidogmatismo y rigor argumentativo, es un representante paradigmático.

Del mismo modo que no era ni pretendía ser un especialista en una rama de la Filosofía, Davidson tampoco limitó sus intereses a ésta. Era una persona de una vasta cultura científica y humanística; un amante del arte y la literatura; un viajero apasionado que recorrió más de sesenta países; un deportista que practicó el vuelo (con motor y sin motor), la vela, la bicicleta, el surf, la natación, el esquí, el montañismo, el alpinismo, el tenis, la equitación y el squash; un balletómano y melómano que tocaba el piano, el clarinete y la viola; un aficionado al teatro que escribió guiones, actuó y dirigió.

No es autor de textos explícitamente políticos ni militó nunca en organización alguna. Sin embargo, tuvo desde joven un vivo interés por la política, interés que le costó su puesto en el Queens College en la época de McCarthy. Desde entonces mantuvo siempre una solidaridad activa con los filósofos amenazados o acosados, con independencia del signo político de sus perseguidores.

Era, en resumen, un vitalista apasionado a quien nada humano era indiferente y que supo disfrutar de todo lo que la vida podía ofrecer.

(Manuel Hernández Iglesias)
 
Philosopher Donald Davidson died in Berkeley (California) on August 33, 2003. He was born in March 1917 in Springfield (Massachusetts). He studied in Harvard and obtained his PhD with a Dissertation on Plato's Philebus. His decision to become a professional philosopher was strongly influenced by Quine, with whom he entertained a lifelong intellectual dialogue. He teached in Queens College in New York and in Stanford, Princeton, Rockefeller, Chicago and, finally, California-Berkeley University, where he taught as Emeritus Professor until his death. During his academic career he gave innumerable courses and lectures worldwide.

His most salient doctrines are, among others, the following: anomalous monism; the thesis that reasons are causes; the defense of an ontology of events; an extensional sematics based in Tarskian truth theories; the criticism of metaphorical meanings; the rejection of the usual notion of natural languages as sets of conventions; the criticism of the dualism of conceptual scheme and content and the arguments against skepticism, empiricism and relativism derived from it; the defense of both the inelimiability and undefinability of basic philosophical concepts like belief, truth, meaning or the self.

Each of these contribuitions is important by itself and, without them, contemporary debates in the philosophy of mind, the philosophy of action, ontology, philosophy of language and epistemology would be unintelligible. But the most remarkable feature of Davidson's work is its unity and internal coherence. Roughly, Davidson's philosophy can be described as a nonreductive naturalism combining the methodological rigour of logical positivists, Quine's criticism of the "dogmas" of empiricim and of the reification of meanings and a Wittgesteinian view of language and mind as essentially social. The internal coherence of Davidson's work illustrates paradigmatically the profound connections between the different philosophical issues. This explains why Davidson became one of the most prestigious and influential philosophers of the last decades, and not only in the analytic philosophical tradition. The antidogmatism and argumentative sharpness of his work makes it a model of analytic philosophy.

Davidson never aimed to become a specialist in a particular branch of philosophy. By the same token, he never limited his interests to philosophy. He had a wide scientific, artistic and literary culture; he was a passionate traveler who visited more that sixty countries; a sportsman who practised flying, gliding, sailing, cycling, surfing, swiming, skiing, climbing, tennis, horse riding and squash; a balletomane and a melomane who played the piano, the clarinet and the viola; and a theater author, actor and director.

He is not the author of explicitly political writings and never belonged to any political organization. But he developed in early youth an interest in politics and was forced to leave Queens College for political reasons in McCarthy's times. This experience made him particularly sensitive to the problems of threatened or dispossessed philosophers and moved him to active solidarity with them, independently of the ideology in the name of which they were badgered.

He was, in brief, a passionate vitalist to whom nothing human was indifferent and who succeded in enjoying whatever life has to offer.
 

(Manuel Hernández Iglesias)
Obra
Works
 
Davidson es autor de más de un centenar de artículos. Los más influyentes han sido recopilados en cinco libros, todos ellos publicados en Oxford University Press:
  • Essays on Actions and Events, 1980.

  • Ensayos sobre acciones y sucesos, trad. de O. Hansberg, J.A. Robles y M. Valdés, Barcelona y Méjico, UNAM/Crítica, 1995.
     
  • Inquiries into Truth and Interpretation, 1984.

  • De la verdad y la interpretación, trad. de G. Filippi, Barcelona, Gedisa, 1990.
     
  • Subjective, Intersubjective, Objective, 2001.

  • Subjetivo, intersubjetivo, objetivo, trad. de O. Fernández Prat, Madrid, Cátedra, 2003.
     
  • Problems of Rationality, 2004.

  •  
  • Truth, Language and History, en preparación.
A los escritos del propio Davidson hay que añadir una treintena de libros y compilaciones de artículos dedicados monográficamente a su filosofía. La bibliografía publicada más reciente (complilada por él mismo) está en Hahn, L.E. (ed.), The Philosophy of Donald Davidson, Chicago y La Salle, Open Court, The Library of Living Philosohers, 1999.
 
 
Davidson is the autor of more than a hundred articles. The most influential have been collected in five volumes, all of them by Oxford University Press:
  • Essays on Actions and Events, 1980.

  •  
  • Inquiries into Truth and Interpretation, 1984.

  •  
  • Subjective, Intersubjective, Objective, 2001.

  •  
  • Problems of Rationality, 2004.

  •  
  • Truth, Language and History, forthcoming.
In addition to his writings, there are over thirty monographs and anthologies of articles on his work. The more recent published bibliography (compiled by Davidson himself) can be found in Hahn, L.E. (ed.), The Philosophy of Donald Davidson, Chicago and La Salle, Open Court, The Library of Living Philosohers, 1999.
Enlaces
Links
 

"Donald Davidson"
(Stanford Encyclopedia of Philosophy)

"Donald Davidson"
(The Internet Encyclopedia of Philosophy)

 

"Donald Davidson"
(Stanford Encyclopedia of Philosophy)

"Donald Davidson"
(The Internet Encyclopedia of Philosophy)

Página principal/Home page