Tercer proyecto 2019-2021 PGC2018-097817-B-C32

Historia social de la minería española contemporánea. Mortalidad y reforma sanitaria en los núcleos mineros

Programa y subprograma

Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, Proyectos de I+D de Generación de Conocimiento

Referencia:
PGC2018-097817-B-C32

IPs (investigadores principales):
José Joaquín García Gómez y Andrés Sánchez Picón
Universidad o centro de investigación: Universidad de Murcia
Miembros del equipo y su filiación:

  • Luis María Garrido González (Universidad de Jaén)
  • Arón Cohen Amselem (Universidad de Granada)
  • Agustín Galán (Universidad de Huelva)
  • Víctor Luque de Haro (Universidad de Almería)

e-contact:
josejgg@ual.es y aspicón@ual.es

Duración. 
Fecha de inicio: 1-1-2019
Fecha de finalización: 30-12-2021
Objetivos / resumen: 

Hipótesis de partida y objetivos generales del subproyecto

 

La hipótesis de partida es que el desarrollo económico español durante la industrialización descansó en buena medida en el sector minero, con el crecimiento de ciudades en el norte (Asturias y Vizcaya, principalmente), en el sureste (Linares, Cartagena-Mazarrón, La Unión) y suroeste (Riotinto). Este desarrollo económico, si bien permitió la generación de empleos directos e indirectos, se basó en salarios bajos y condiciones de trabajo deficientes. A pesar de ello, el modelo de crecimiento atrajo gran cantidad de trabajadores que contribuyeron al crecimiento de los núcleos urbanos, en la mayor parte de las áreas caótico y anárquico. Bajos salarios y bajo consumo, nutrición deficiente, pésimas condiciones de trabajo, polución medioambiental causada por fundiciones y otras actividades mineras, hacinamiento y elevadas tasas de densidad y compacidad de unas poblaciones incapaces de absorber la llegada de inmigrantes y prestar servicios de calidad aceptable provocaron, según nuestra hipótesis, el empeoramiento de las condiciones de vida de la población, que se reflejó en aumento de las tasas de mortalidad, de las tasas de mortalidad infantil, una caída de la esperanza de vida y un aumento de las enfermedades infecciosas y de las derivadas de las duras condiciones de trabajo en las minas. Las desigualdades también habrían aumentado, pues determinados grupos sociales escaparon de estos problemas debido a la posibilidad que tenían para acceder a trabajos con mejores condiciones laborales, a viviendas en barrios con menor hacinamiento y mejores servicios y a mejores condiciones de consumo, especialmente nutricionales. Estos indicadores demográficos de bienestar únicamente habrían comenzado a mejorar cuando el sector público intervino llevando a cabo la reforma sanitaria de las ciudades mineras y promulgando una legislación social que mejoró las condiciones de trabajo en minas y fundiciones. Esto implicó la ejecución de la llamada “reforma sanitaria”, que supuso inversiones para acometer infraestructuras sanitarias, alcantarillado, agua potable, construcción de casas baratas, aumentar el gasto en médicos y personal sanitario, educación, así como la intervención de los ayuntamientos para hacer cumplir normativas medioambientales que redujeran la polución causada en las industrias vinculadas a la minería y aplicar y controlar el cumplimiento de las normativas laborales vigentes.

El objetivo general proyecto de investigación es aportar nueva información sobre la evolución de la mortalidad y de otros indicadores demográficos en España a partir de los casos de distintas ciudades mineras y de su hinterland, estudiar la existencia de diferencias entre sexos, clases sociales y profesiones, así como analizar la intervención que realizó el sector público para mitigar los problemas a los que se enfrentaba la población de las zonas mineras.

La cuestión, a continuación, será estudiar si el sector público intervino para solucionar este problema, cuándo lo hizo y cómo. La importancia de esta parte del proyecto radica en que vamos a poder conocer si la tardía intervención pública se debió a una cuestión ideológica, esto es, que los políticos liberales españoles creían en el laissez faire y no eran partidarios de corregir artificialmente lo que hoy denominaríamos “fallos de mercado” o si la causa fue la incapacidad fiscal de los municipios españoles, es decir, que la debilidad de la hacienda para recaudar impuestos impidió que los consistorios y la hacienda central hicieran más por evitar la caída del nivel de vida.

 

Objetivos específicos

 

Para conseguir este objetivo necesitamos alcanzar una serie de objetivos específicos, que serían:

  1. a) Estimar tasas brutas de mortalidad, de mortalidad infantil y esperanza de vida en las principales ciudades mineras de la industrialización española para demostrar que sufrieron sobremortalidad urbana entre 1860 y la década de 1920. Además, una parte de este trabajo consistirá en realizar estudios etiológicos que avalen que el grueso de la sobremortalidad provenía de infecciones transmitidas por agua, aire y alimentos en mal estado y por enfermedades derivadas de las condiciones de trabajo en las minas. Se elegirán para ello los núcleos urbanos más significativos del país y se utilizarán fuentes parroquiales (actas de defunción) y del Registro Civil.
  2. b) Reconstruir las mismas series teniendo en cuenta el sexo, clase social y profesión de los individuos, de manera que podamos estudiar la existencia de desigualdad ante la muerte.
  3. c) Estudiar mediante los presupuestos de los ayuntamientos de esas ciudades mineras cuándo se llevó a cabo la reforma sanitaria que terminó de modo paulatino con la sobremortalidad. Mantenemos en este sentido la hipótesis de que, pese a que los partidos del turno pacífico conocían las causas de la sobremortalidad urbana, no llevaron a cabo la reforma sanitaria de las ciudades hasta muy tarde salvo en donde se vieron obligados a ello por la presión de republicanos, socialistas y anarquistas.
  4. d) Pretendemos demostrar que en el descenso del nivel de vida durante las primeras etapas del boom minero jugó un papel relevante el que el Estado no llevara a cabo pronto la reforma sanitaria en estas ciudades, y que esa reforma coadyuvó después al aumento del bienestar. El aumento de la productividad, que se tradujo en un ligero incremento de los ingresos y del consumo, no fue suficiente para compensar la caída de los elementos no crematísticos del bienestar.