Rafael Barzanallana
Departamento Informática y Sistemas
Universidad de Murcia

Visión crítica de la astrología


"La astrología es la "ciencia" por la que un imbécil llega a creer que es imbécil por culpa de las estrellas".
EL PERICH

"El primer pecado de la humanidad fue la fe; la primera virtud la duda".
Carl Sagan


Según datos de las encuestas europeas, conocidas como Eurobarómetro, lo que despierta la imaginación, sería más bien hablar de astrología en lugar de horóscopos. Para intentar discernir mejor el lugar de esta área esotérica (situada fuera de todo campo científico) en esta escala de valores, los investigadores del Eurobarómetro C&T han propuesto dos términos, utilizando a veces el de "astrología" y a veces el de "horóscopos" que tiene una connotación menos científica. En este caso, la terminología hace variar considerablemente la puntuación atribuida a estas "disciplinas". La astrología se beneficia de un aura científico superior a la historia y a la homeopatía (una pseudomedicina) mientras que los horóscopos quedan en último lugar. Por lo tanto, al menos en parte, existe una confusión semántica entre "astrología" y "astronomía". Desde un punto de vista sociocultural, los ejecutivos, quienes han realizado estudios más allá de los veinte años y las mujeres diplomadas son los más reticentes a conceder a estas prácticas una etiqueta de "ciencia".

Es habitual que muchas personas no sepan diferenciar entre astrología que es una pseudociencia y astronomía, que es una rama de la ciencia. Por ejemplo, el presidente francés François Mitterrand alabó los descubrimientos de la astrología en un congreso de astrónomos celebrado en Francia hace algunos años; y en el periódico regional de Murcia La Verdad (muy difundido, pero no recomendable por su falta de objetividad y seriedad en la información) a veces al dar noticias ha confundido ambos términos. Sin embargo hay quienes creen en la astrología, como la Primera Dama Nancy Reagan que consultó a un astrólogo de San Francisco (EE.UU.) para organizar el itinerario del presidente. Sea o no confusión, la realidad es que secciones de astrología aparecen en más de 1200 periódicos en los Estados Unidos; en contraste, menos de 10 diarios tienen secciones de astronomía.

Esta confusión se ha crecido debido al auge que ha experimentado en los últimos años todo lo relacionado con el ocultismo, la parapsicología y los extraterrestres. La diferencia entre ambas es notable. Según la definen los propios astrólogos, "La astrología es la ciencia que estudia la acción de los cuerpos celestes sobre los objetos animados e inanimados y la reacción de éstos ante esas influencias. Estudia también los ángulos entre planetas y sus efectos visibles sobre la humanidad." (March y McEvers, 1989), sin embargo otros astrólogos la consideran como un arte. Aunque los astrólogos la definan como ciencia, no lo es, la astrología se basa en opiniones y en creencias y no en evidencias. Es consecuencia del pensamiento mitológico de las primeras culturas, su origen se encuentra en Mesopotamia, Babilonia y Asiria, hace unos 4000 años.

Breve historia

Fue hacia el 700 a.n.e cuando nació la idea del Zodiaco. Como alguien dijo una vez, "si los planetas son las agujas del reloj, el Zodiaco proporciona los doce números de la esfera". La primera tablilla de una serie llamada Mul Apin menciona 'las constelaciones del camino de la Luna' que, traducidos a nuestros propios grupos de estrellas, son: Pléyades, Tauro, Orión, Perseo, Cochero, Géminis, Cáncer, Leo, Spica, Libra, Escorpión, Sagitario, Capricornio, Acuario, Piscis, Pegaso, Piscis más la parte media de Andrómeda y Aries. 18 signos en total. Los doce signos aparecieron hacia el 400 a.n.e, después de un período donde su número había sido reducido a once. La constelación faltante era Libra, que se construyó a expensas de las pinzas del vecino Escorpión.

Claudio Ptolomeo, el gran astrónomo alejandrino del siglo II recopiló todas estas reglas y las escribió en el libro que es base de toda la astrología moderna: el TETRABIBLOS. Cuando el cristianismo se impuso en el Imperio Romano, se comenzó a combatir tímidamente a la astrología. Agustín, obispo de Hipona (365-430), condenó a la astrología, sin dar ninguna razón científica, porque "absolvía a los pecadores y le atribuía las culpas al Creador y Gobernante del cielo y las estrellas". La astrología volvió a resurgir alrededor del siglo XII. Entre los siglos XIV y XVII, en pleno Renacimiento, las ideas se transformaron. Nicolás Copérnico, en su obra De Revolutionibus orbium coelestium, propuso que los planetas giraban alrededor del Sol, y no en torno a la Tierra, como creían casi todos los antiguos, incluyendo los astrólogos. Éstos últimos reaccionaron diciendo que, lo fundamental eran las posiciones.

En esta pseudociencia nada sustancial ha cambiado desde entonces, aunque actualmente hay distintas escuelas. Bastedo (1978) ha puesto de manifiesto que los astrólogos ni siquiera se ponen de acuerdo en las características propias de cada signo solar. De las ¡catorce! escuelas astrológicas consultadas en la zona de la bahía de San Francisco (EE.UU.) reunió un total de 2375 adjetivos, de los cuales sólo 30 eran citados por dos o más escuelas. Hace unos 30 años, 192 científicos (entre los cuales figuraban 19 galardonados con el Premio Nobel), firmaron una declaración en la que se afirma: "Es sencillamente un error imaginarse que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento puedan determinar de manera alguna nuestro futuro. Tampoco es cierto que la posición de los lejanos astros determine que ciertos días o períodos sean más favorables para ciertas acciones, o que el signo bajo el cual se nace decida la compatibilidad o incompatibilidad con otras personas".

Mientras que la astronomía (etimológicamente la "Ley de las estrellas") es la ciencia que estudia los astros, pretende describir el Universo, intentar determinar su origen y su final y el de los objetos que en él existen: planetas, estrellas, galaxias...

Los horóscopos que lamentablemente aparecen en los periódicos (incluso es los que habitulamente se consideran serios), se basan en la astrología tropical, que ubica los distintos planetas en un cielo imaginario (por ejemplo un grupo de estrellas visibles en el hemisferio norte ha sido asociado a una cuchara por los franceses, a la cola de un oso por los pueblos del norte de Europa, a un carro celestial por los chinos y a otras formas diferentes según la cultura del pueblo de donde provenga la interpretación) de hace 2000 años que nada tiene que ver con el actual, y desde esa situación, sin saber cómo ni porqué, los planetas influyen sobre las personas. Hay otros astrólogos más congruentes que tienen en cuenta la precesión de los equinocios (fenómeno descubierto por Hiparco en el siglo II a.n.e. que se debe a un movimiento de peonza de la Tierra, que hace que la intersección del ecuador celeste con la eclíptica se desplace hacia atrás y tarde unos 25000 años en recuperar su posición inicial). A ésta se la conoce con el nombre de astrología sidérea. Las predicciones de ambas son diferentes (como es de esperar de cualquier psuedociencia): quien haya nacido el 29 de Julio será un "idealista, orgulloso, ambicioso, arrogante y jactancioso Leo" para un astrólogo tropical, pero será un "doméstico, sensible, autocompasivo y demasiado cauto Cáncer" para un astrólogo sidéreo.

Objeciones a la astrología

- Si suponemos que las predicciones que aparecen en periódicos, revistas y algunas páginas web son ciertas, ¿quiere decir esto que la doceava parte de los habitantes del planeta (más de 400 millones de personas) tienen todos el mismo tipo de día, cada jornada?

- ¿Qué les hace suponer a los astrólogos occidentales que su astrología es la buena?. Las culturas hindú, china y japonesa tienen una tradición astrológica basada en un conjunto de estrellas totalmente diferentes. Así, una de las astrologías chinas consta de 26 signos. Si una es cierta, las otras tienen que estar equivocadas.

- ¿Qué tipo de influencia, de fuerza, es la que ejercen los planetas sobre nosotros? La única fuerza conocida que podría influir de alguna manera es la gravitatoria. Sin embargo, la atracción que ejerce la enfermera o el médico sobre el recién nacido es mucho mayor que la que puedan ejercer los planetas. Por ejemplo, la fuerza gravitatoria del médico es 400000 veces mayor que la de la Luna. Incluso las fuerzas de marea a las que siempre aluden son también despreciables. La fuerza de marea ejercida por la madre es 12 millones de veces mayor que la ejercida por la Luna. La astrología está en contra de las leyes de la física que explican el mundo en que vivimos.

- ¿Por qué es el momento del nacimiento y no el de la concepción clave para la astrología? Según la medicina, la concepción el momento clave para la existencia de un nuevo ser humano, y no el momento del nacimiento. Las características del individuo quedan determinadas mucho tiempo antes de nacer aunque para la astrología esto no tiene ninguna importancia. ¿Quiere decir que el vientre de la madre apantalla el efecto de los planetas? ¿Qué fuerza es capaz de viajar cientos de millones de kilómetros de frío espacio y es incapaz de atravesar unos insignificantes centímetros de carne?

- ¿Son erróneos todos los horóscopos anteriores a 1930? Plutón, el último planeta (hasta ahora) fue descubierto en 1930. ¿Por qué los astrólogos de siglos pasados no se dieron cuenta de que sus predicciones estaban parcialmente equivocadas y dedujeron la existencia de nuevos planetas? La astronomía descubrió otros planetas por el efecto gravitatorio que tenían sobre el resto del Sistema Solar.

- Los signos tienen su origen en las constelaciones del Zodiaco. Pero éstas son 14 y no 12. Las dos que faltan son Cetus (la Ballena) y Ophiucus (Ofiuco).

- ¿Por qué los signos tienen todos la misma duración temporal si las constelaciones que los originaron no son iguales?

- Las casas celestes (cada casa está relacionada con determinadas situaciones en la vida de una persona, tales como el matrimonio, la salud, el trabajo, los viajes y la muerte) están referidas al horizonte terrestre. ¿Qué relevancia tienen en el comportamiento de los astronautas, por ejemplo en la Luna?

- Dentro de unos años llegarán astronautas a Marte. ¿Qué efecto tendrá la Tierra sobre ellos? Cuando nazcan niños en otros planetas, ¿saldrán a la luz nuevas e inimaginables personalidades? Si realmente la Tierra ejerce algún efecto, ¿por qué los astrólogos no la tienen en cuenta en sus horóscopos? ¿Por qué si alguien se encuentra sobre la superficie de un planeta éste no influye para nada?.

Las pruebas de la astrología

Verificación de que la hipótesis astrológica sea cierta. Es suficiente con diseñar una serie de pruebas y ver si realmente funciona.

El análisis debe hacerse de tres formas. Una, estudiando características generales o particulares de cada signo y ver si responden a la realidad en una muestra extensa de personas. Dos, viendo si las predicciones hechas por los astrólogos se han cumplido en un porcentaje elevado, comprobando así el carácter predictivo de la astrología. Y tres, analizando si las cartas natales describen realmente la personalidad del individuo.

Gran cantidad de estudios serios sobre las posibles pruebas aportadas por los astrólogos han llegado a la conclusión de la no validez de la astrología para efectuar predicciones, más allá de lo que se pueda acertar al azar.

Pese a las evidencias en contra de la astrología, la mayoría de la gente actualmente sigue creyendo en ella. Diversos son los mecanismos psicológicos involucrados, pero quizá el principal es porque creen ver que la astrología (como otras artes adivinatorias) funciona en ellos mismos. Dean (1987) señala una serie de factores psicológicos que intervienen en el convencimiento interno de la validez de la astrología:

- La lectura en frío: por las reacciones involuntarias del sujeto, el astrólogo obtiene la información que desea (ver Hyman (1977); para un ejemplo curioso ver Feynman (1988))

- La validación ilusoria: si los argumentos están a favor de algo, aunque los datos apunten en dirección contraria, el sujeto se queda con lo que le parece mejor o correcto.

- El "efecto procusteano": forzar al sujeto a ajustarse a la carta.

- La memoria selectiva: acordarse únicamente de los aciertos.

- El efecto placebo: es bueno lo que el sujeto cree que es.

- El efecto Barnum: se aceptan como válidas afirmaciones aplicables a todo el mundo.

- El efecto del Dr. Fox: cegar el espíritu critico del sujeto con ciencia y humor.

- El efecto de proyección: encontrar significado a aquello que no lo tiene.

Comprobación experimental

Una de las mejores maneras para lograr que las personas magufas y crédulas piensen en que tan válida es la astrología es hacer que ellas mismos comprueben la validez de las predicciones astrológicas. Aquí se muestran algunas actividades prácticas para empezar:

Para muchas de estas pruebas, es útil recopilar un muestreo grande de datos para propósitos estadísticos.

1. Mismo día, horóscopos diferentes

Si en su ciudad hay diferentes periódicos visualice cuantos periódicos y revistas puedan que tengan secciones de astrología. Comparen las predicciones y declaraciones de diferentes astrólogos para el mismo signo. ¿Cuántos concuerdan? ¿Cuántos se contradicen?

2. Horóscopos revueltos

Corte los 12 horóscopos de un periódico y después de hacer una copia maestra para usted mismo, corte las fechas y signos del zodiaco de cada párrafo. Revuélvalos, asígneles un número a cada uno y al día siguiente distribuya los párrafos sin fechas ni signos a cada uno de los encuestados. Pregunte sus fechas de nacimiento y pídales que seleccionen el párrafo que describa mejor el día que pasaron ayer.

Después de juntar todos los papeles, revuélvalos y devuélvalos de manera que cada persona obtenga el papel de alguien más. Luego ponga en el pizarrón las fechas que los astrólogos especificaron para cada párrafo y haga que cuenten cuantos coincidieron y cuantos no. ¿Cuántos aciertos predicen que suceden al azar?

3. Profesiones y astrología

Hasta los astrólogos que desdeñan los horóscopos de los periódicos (porque nada más toman en cuenta la posición del Sol y no la de otros astros) sin embargo dicen que la posición del Sol está relacionada con la elección de profesión de una persona. Muchos libros de astrología especifican qué signos son los más probables en elegir una profesión determinada. Por ejemplo, los de Leo tienen más probabilidad de entrar en la política y los de Virgo, en la ciencia. Una vez que vean algunos libros de astrología y encuentren tales "hipótesis", pueden empezar a comprobarlas. Una prueba podría ser mandar una encuesta a personas en la profesión que eligieron, preguntándoles por su cumpleaños. Otra manera de juntar datos ---por lo menos de personas bien conocidas--- es buscando en directorios de personas importantes, como Who is Who in American Politics (Quien es Quien en la Política Americana), y correlacionando cumpleaños y profesiones. Es importante el juntar suficientes ejemplos para que las desviaciones estadísticas empiecen a perderse en el promedio de su muestreo.

Pruebas a gran escala como estas han revelado que no hay correlación entre los signos y las profesiones; los miembros de una profesión dada están bastante bien distribuidos entre todos los signos del zodiaco.

El mago James Randi, hizo una maravillosa demostración de con cuánta facilidad se engaña a la gente a través de la astrología. Randi entró a un aula de universidad haciéndose pasar por astrólogo y entregó un horóscopo personalizado a cada estudiante. Luego, les pidió que calibren la exactitud de sus predicciones en una escala, e invariablemente los alumnos atestiguan que la predicción fue exacta. Luego, Randi les pidió que intercambiasen las predicciones, y los jóvenes descubren avergonzados que todas las hojas de papel contienen exactamente el mismo horóscopo. Las predicciones están redactadas con cuidado en un lenguaje tan deliberadamente vago que casi todos los de la clase pensaron que describían muy bien los hechos. Los horóscopos tan vagos se ajustan casi a cualquier persona, y, por lo mismo, su poder predictivo es nulo. Todo está en la mente del oyente.

Enlaces recomendados:

ARP-SPAC
Una revisión crítica de la astrología. Ramón Espax y Jordi Bozzo
Maco048 y la vidente. Marisol Collazos
The Universe in the clasroom. The Astronomical Society of Pacific

Página de inicio
Contador visitas