PHICARIA V. Conviviendo con la arqueología: las capitales de las grandes potencias mediterráneas en la Antigüedad, una mirada alternativa. 2017, Mazarrón, Universidad Popular de Mazarrón. 

BALLESTA LÓPEZ, J.M. y ROS SALA, M.M. (Coords), PHICARIA V. Conviviendo con la Arqueología: las capitales de las grandes potencias mediterráneas en la Antigüedad. Una mirada alternativa. 2017, Mazarrón, Universidad Popular de Mazarrón. 

ISBN: 978-84-617-9043-2. Depósito Legal MU-221-2017.

 

ÍNDICE

ARQUEOLOGÍA EN CARTAGO: UN SIGLO DE VIVENCIAS Y CONVIVENCIAS DEL PROTECTORADO A LA PRIMAVERA ÁRABE. 
Fernando Prados Martínez, p. 17 — descargar
 EL MAUSOLEO DE AUGUSTO: UN FRAGMENTO DE HISTORIA DE ROMA. 
María Margarita Segarra Lagunes, p. 31 — descargar
 LUXOR. ANTIGÜEDADES, TURISMO Y ARQUEÓLOGOS COMO VECTORES DE LA TRANSFORMACIÓN URBANA DURANTE DOS SIGLOS. 
Miguel Ángel Molinero Polo, p. 57 — descargar
 GADIR / GADES / CÁDIZ. MUCHAS NOVEDADES PENDIENTES DE UNA INTERPRETACIÓN GLOBAL. 
Lorenzo Abad Casal y Ramón Corzo Sánchez, p. 87 — descargar
 EMPORION / EMPORIAE. UNA ANTIGUA CIUDAD PORTUARIA EN EL EXTREMO OCCIDENTAL DEL MEDITERRÁNEO. 
Xavier Aquilué, p. 105 — descargar
 CARTAGENA, DE LA INDIFERENCIA AL ENTUSIASMO POR LA RECUPERACIÓN PATRIMONIAL.
Sebastián F. Ramallo Asensio — descargar
 CONVIVENCIA Y ARQUEOLOGÍA EN MEDIO URBANO: PROBLEMAS EN TORNO AL RESPETO DEL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO. EL CASO DE CARTAGENA.
Gonzalo Castillo Alcántara y Benjamín Cutillas Victoria p. 165 — descargar
 LOS REFUGIOS ANTIAÉREOS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: ARQUEOLOGÍA CONTEMPORÁNEA COMO UN PATRIMONIO MÁS DE LAS CIUDADES. Benjamín Cutillas Victoria y María del Mar Ortega Gómez, p. 189 — descargar
 OXIRRINCO: DE LA CIUDAD DEL FARAÓN PSAMÉTICO A LA ACTUAL. 
José Javier Martínez García, p. 315 — descargar
 
 Presentación. José María López Ballesta (Director Universidad Popular de Mazarrón)

Phicaria, pasado el tiempo, se está constituyendo en un referente científico a nivel internacional que posiciona a Mazarrón como un lugar preocupado por las investigaciones más punteras de los temas tratados y, al tiempo, supone un revulsivo para nuestros vecinos que pueden disfrutar en abierto de todas aquellas conferencias que sean de su interés. Es un espacio de reflexión y punto de encuentro para todos los profesionales donde debatir las últimas investigaciones que se están realizando. En esta ocasión, en la quinta edición, se ha generado una importante producción teórico/práctica basada en los trabajos de campo y de investigación de prestigiosos profesionales que son una aportación significativa para repensar la realidad social, cultural, histórica, simbólica y política de varias ciudades del Mediterráneo que luchan o hacen compatible el desarrollo económico y la preservación de su propia historia. Esta encrucijada entre desarrollo y conservación ha sido modificada en muchas de ellas y se han convertido en una cooperación y una sinergia entre estos dos factores. Únicamente, las transformaciones que están conllevando, al tiempo, un cambio social y político están distorsionando la correlación entre la valorización cultural y la conservación del patrimonio arqueológico como motores turísticos de estas sociedades. Los conflictos armados han traído consigo, en muchos casos constatables a través de los medios de comunicación, una destrucción del patrimonio que, a mi entender, no se sustenta en ningún tipo de justificación política, religiosa ni de ninguna índole. Pero eso es otra cuestión que abordaremos en futuras ediciones.

El Mediterráneo, eje vertebrador del devenir de las poblaciones asentadas en su litoral, ha propiciado la formación de una cultura propia, tejida a las orillas de las grandes concentraciones de población que jalonan sus costas y, muy especialmente, de las consideradas capitales de las grandes potencias de la Antigüedad. Buena parte de ellas se ubicaron en la misma línea de costa o en sus inmediaciones, constituyéndose muy pronto en polos de atracción de poblaciones foráneas llegadas a sus puertos, escenarios indiscutibles de la configuración de esa cultura marítima revelada en el tiempo como patrimonio identitario de todas ellas y de sus gentes. Propiciadoras y gestoras de buena parte de los factores socio-ideológicos, tecnológicos y económicos imbricados en el desarrollo de las potencias de las que fueron enseña, sus paisajes urbano y periurbano han ido transformándose a lo largo de milenios, a la par que ha mudado la geopolítica de cada una de sus tres grandes cuencas, o de todas ellas como un unicum según épocas.

La población contemporánea a cada época histórica vivió, disfrutó o sufrió, de primera mano los cambios estructurales que ello conllevaba y es probable que esas vivencias fueran conscientemente deudoras del tiempo pasado y recordado por diversidad de fuentes, a la vez que confiadas en futuros solo imaginados. En cualquier forma, el permanente diálogo entre la ciudad, su gente y sus ¿otras? muchas gentes itinerantes, ha sido, es, una realidad de la que se ha nutrido la escenografía de las diversas ¿ciudades? superpuestas en capitales como Roma, Atenas, El Cairo, Alejandría, Cádiz, Carthago, Ampurias, Carthago Nova, Bizancio, etc. El registro de esas transformaciones ha quedado fosilizado en metros de historia bajo sus solares actuales o espacialmente integrado en sus entornos ya primigenios ya actuales, en una atmósfera vivencial en el que la interlocución con el escenario urbano contemporáneo se ha de entremezclar necesariamente con aquéllos ya pasados al descubierto, a veces constatados a veces intuidos e incluso solo imaginados, como espacios que mediante su valorización patrimonial forman parte igualmente del dialogo ciudadano actual de estas grandes ciudades. De ahí que dicha temática constituya un necesario foro de reflexión de innegable actualidad.

El programa para esta quinta edición ofrecía nueve conferencias y tres comunicaciones. La primera de ellas fue impartida por Fernando de Prados Martínez – Arqueología en Cartago: un siglo de vivencias y convivencias del Protectorado a la Primavera Árabe. – donde se abordó un estado de la cuestión haciendo referencia a su pasado histórico, su destrucción, su refundación, ya sobre la órbita romana, y el potencial arqueológico sobre el que han construido un motor económico de la región desde hace décadas. Sólo los más recientes acontecimientos y el crecimiento del yihadismo en Túnez, con el turismo como objetivo prioritario, está alterando un siglo de convivencia entre pasado, presente y futuro. A continuación, Zulema Barahona Mendieta pronunció una conferencia que llevó por título – Alejandría: la lucha entre el pasado y el presente – , un trabajo que se centró, como su nombre indica, en señalar la importancia de su pasado, donde llegó a ser la capital del mundo conocido en época helenística y donde se radicaron grandes maravillas de la humanidad como su faro o su biblioteca. Al tiempo, se puso de relieve que en la actualidad, Alejandría ha perdido casi la totalidad de sus grandes monumentos y a pesar de que conserva algunos escasos testimonios de su pasada grandeza, lucha día tras día contra la especulación urbanística para que no se destroce todo su pasado. El presente es esperanzador a pesar de la destrucción que se está llevando a cabo. Esta ponencia no aparece en la publicación porque su autora ha declinado la invitación para incluirla.

En la segunda jornada del Congreso se registró la intervención de María Margarita Segarra Lagunes que pronunció una conferencia bajo el título – El mausoleo de Augusto: un fragmento de historia de Roma -, y donde se puso de manifiesto que Roma es, en el imaginario colectivo, una de las capitales culturales europeas de mayor interés, por la densidad de estratificaciones históricas que ha acumulado a través de los siglos. En ella, su pasado antiguo convive con la ciudad contemporánea, que lo circunda y en cierto modo lo asedia. El patrimonio arqueológico, a su vez, se defiende rodeándose de rejas, vallas y protecciones. Sin embargo, hasta hace poco menos de un siglo, ello no ocurría: los habitantes convivían con su patrimonio antiguo y lo hacían usualmente, con naturalidad. Pero desde el momento en que se emprendieron las grandes campañas de excavaciones del Foro romano y de los Foros imperiales, ese patrimonio se fue convirtiendo en área musealizada, separada de la vida cotidiana. Ese proceso se ha acrecentado en las últimas décadas con el aumento de la presión turística, que pone en peligro no sólo el patrimonio arqueológico, sino sobre todo el tejido social de la ciudad, que se modifica irreversiblemente para satisfacer la demanda de los millones de viajeros que cada año la visitan. El desafío hoy consiste en elaborar estrategias, que por un lado acojan a esos de turistas, pero que, por el otro, salvaguarden la cotidianidad, así como los intereses y necesidades de los habitantes, evitando que la ciudad se convierta en parque temático, privada de su valor más auténtico, que es el de la población, legítima propietaria de esos bienes.

Seguidamente, Miguel Ángel Molinero Polo nos habló de – Luxor. Antigüedades, arqueólogos y turismo como vectores de la transformación urbana durante dos siglos–, donde se describe a Luxor, al-Uqsur en árabe, como una ciudad populosa, sin tejido industrial ni otra administración que la local. La agricultura y el turismo son sus principales recursos. También el trabajo de campo arqueológico, pero más por lo que significa de imagen de la localidad que por los ingresos reales que proporciona. Uaset fue capital de Egipto en varios periodos de su Historia antigua y de esa época conserva la mayor concentración de templos y tumbas del valle del Nilo, incluso más numerosos que los de la meseta de Guiza. A comienzos del siglo XIX era un enorme campo de ruinas, con algunas casas dispersas en la orilla oriental, apoyadas en los muros de los dos grandes templos. Medio siglo más tarde, el Servicio de Antigüedades empezó a ocuparse de la conservación de los edificios y ya entonces lo hace bajo la presión turística. En las décadas centrales de ese siglo, los viajeros románticos y sus expediciones individuales empiezan a ser sustituidos por el turismo organizado. Y poco después se incorporan los residentes estacionales, de invierno, atraídos por las ventajas de la sequedad de su clima para paliar enfermedades pulmonares. La población empezó a crecer para proporcionar servicio a unos y otros, al tiempo que los visitantes se convirtieron en el motor principal de la conservación del patrimonio.

Después, Matthew Vincent nos habló de – Nuevas tecnologías al servicio del conocimiento de las ciudades antiguas del Mediterráneo– y puso de manifiesto que hoy en día, la tecnología nos ofrece la posibilidad de estudiar yacimientos en su contexto, investigando como eran en su día a través de la realidad virtual, representando antiguas excavaciones a través de la realidad aumentada, y capturando el proceso de investigación con la captura 4D. Esa presentación pretende poner de manifiesto como la tecnología nos puede servir como arqueólogos y profesionales para estudiar el patrimonio, pero también enseñarnos como podemos manejar esa tecnología para diseñar un futuro para el patrimonio. Se mostraron las técnicas de la reconstrucción virtual, la realidad aumentada, la digitalización usando escáner laser y fotogrametría, tanto en campo como en laboratorio. Se explicó como se puede usar el “crowd-sourcing” para conectar con el público, y también como se puede hacer una captura 4D en campo tanto para la analítica de la excavación como para la grabación completa del proceso de la excavación. Esta ponencia tampoco forma parte de la publicación por los mismos motivos que las anteriores.

La tercera jornada de Phicaria se inició con la intervención de Lorenzo Abad Casal y Ramón Corzo Sánchez que nos ofrecieron una conferencia – Cádiz. Muchas novedades pendientes de una interpretación global – en la que pudimos conocer que la recuperación arqueológica de la ciudad de Cádiz ha tenido avances considerables en las últimas décadas. Empezaron poniendo de manifiesto que la estructura antigua de las dos islas en las que se asentaron la colonia fenicia y la nueva ciudad de los Balbo, era difícil de percibir bajo el caserío moderno que cubre sus vestigios y el canal que las separaba; sin embargo, ahora se puede visitar un pequeño sector de la colonia fenicia, una factoría de salazones situada en la orilla del canal y el teatro de la ciudad de los Balbo. Expusieron que había una compleja estratigrafía de difícil interpretación y algunos enterramientos musealizados, así como restos de edificaciones extraurbanas y tumbas trasladadas a jardines. Debe añadirse el resultado de las investigaciones geológicas y la continua aparición de enterramientos que amplían considerablemente lo ya conocido de las necrópolis. Las iniciativas de puesta en valor de lo descubierto siguen dos directrices diversas, la municipal y la de la administración autonómica, que no sólo no se coordinan, sino que ofrecen visiones distintas sobre el pasado de la ciudad. Cádiz posee ahora un grado de información sobre su arqueología muy superior al de hace pocas décadas, pero necesita una coordinación de la investigación y de las actuaciones de presentación al público para proporcionar una visión mucho más clara de su milenio y medio de existencia.

Xavier Aquilué Abadías dictó una conferencia titulada – Emporion / Emporiae, un puerto comercial de la antigüedad en el Extremo Occidental del Mediterráneo – y se analizó como el conocimiento histórico de la antigua ciudad portuaria de Emporion/Emporiae ha estado condicionado por los intereses políticos y culturales de nuestra sociedad contemporánea en los ciento siete años de su recuperación institucional (1908-2015). Al tiempo se señaló que la singularidad de Empúries radica en que es el único yacimiento arqueológico de la península Ibérica donde se combinan los restos de una ciudad griega (Emporion) y de una ciudad romana (Emporiae), constituyendo, por tanto, un punto de referencia básico para entender el legado de las civilizaciones clásicas en nuestra cultura. Se señaló que la importancia de Empúries en la Antigüedad se debió, principalmente, a su carácter de ciudad portuaria, un puerto de escala y de comercio que propició su activo desarrollo desde el siglo VI a. C. hasta la época del emperador Augusto. El abandono progresivo de la ciudad durante la época alto-imperial, sin estructuras urbanas superpuestas posteriores, ha permitido la recuperación de los antiguos núcleos urbanos emporitanos. El 23 de marzo del año 1908 se iniciaron las excavaciones oficiales de la ciudad griega y romana de Empúries por parte de la Junta de Museus de Barcelona, bajo la dirección del arquitecto e historiador Josep Puig i Cadafalch. La recuperación institucional de Empúries se enmarcó dentro del movimiento cultural del Noucentisme, concibiéndose el conjunto monumental como un sitio arqueológico donde pudieran ser visibles las estructuras arquitectónicas excavadas, con un museo monográfico (construido entre los años 1914 y 1916) y unas instalaciones in situ que permitieran la investigación, conservación y difusión del yacimiento.

Para finalizar estas jornadas, Sebastián F. Ramallo Asensio nos ofreció una conferencia que tituló – Carthago Nova, de la indiferencia al entusiasmo por la recuperación patrimonial – donde se puso de manifiesto que una ciudad que tenía como parte importante de su economía la actividad industrial que se desarrollaba en el valle de Escombreras y su posición como puerto militar importante en el Mediterráneo da un giro y apuesta, desde hace décadas, por valorizar sus yacimientos arqueológicos, motivada, tal vez, por la crisis industrial de los años noventa y la profesionalización del ejército. La apuesta ha sido seria y sostenida en el tiempo por las diferentes administraciones que han detentado el gobierno de la ciudad, aunque no ha estado exenta de dificultades. Sebastián ha vivido en primera persona casi todo lo que tiene que ver con la recuperación arqueológica de Cartagena y nos ofreció una conferencia muy rigurosa acerca del pasado y de cómo la arqueología ha pasado a ser un motor económico de la ciudad, ofreciendo al visitante una gran cantidad de yacimientos excavados y recuperados.

En el apartado de las Comunicaciones de Phicaria V, como se ha dicho anteriormente, fueron tres los trabajos de este tipo que se presentaron al Congreso. La primera de ellas fue la presentada por Benjamín Cutillas Victotia y María del Mar Ortega Gómez que se tituló – Los refugios antiaéreos de la Guerra Civil española: Arqueología Contemporánea como motor patrimonial de las ciudades – donde se nos habla sobre los refugios antiaéreos de la Guerra Civil existentes en la cuenca mediterránea, en muchas ocasiones poco conocidos y valorados por la sociedad. En segundo lugar, el peso de este trabajo de investigación se asentó en un análisis comparativo de cómo se han adecuado estos refugios al contexto de grandes ciudades como Almería, Cartagena, Alicante o Barcelona, entre otras, y si se han llevado a cabo programas para su puesta en valor con el fin de conocer tanto su repercusión como su inmersión en la vida del siglo XXI. Posteriormente Gonzalo Castillo Alcántara y Benjamín Cutillas Victoria nos presentaron un trabajo titulado – Convivencia y arqueología en medio urbano: luces y sombras del respeto al Patrimonio Arqueológico. El caso de Cartagena – donde se propone una forma de abordar el patrimonio arqueológico de tal forma que se convierten en un polo de desarrollo económico para las ciudades. El caso de Cartagena es paradigmático y, concretamente, el Teatro Romano, seguido por otros centros musealizados como la Muralla Púnica o la Casa de la Fortuna o, más recientemente, el Barrio del Molinete que constituyen un referente de recuperación patrimonial. Estos yacimientos emblemáticos han recibido un apoyo importantísimo por parte de las administraciones para su puesta en valor con el fin de utilizar su atractivo turístico como motor de desarrollo de la ciudad, una estrategia novedosa en nuestra región en las últimas décadas pero que lleva practicándose mucho tiempo en otros lugares del Mediterráneo. Sin embargo, como comentan los autores, en ciudades como Cartagena, en la que la propia urbe recibe la consideración de ser un yacimiento en su conjunto, las intervenciones arqueológicas sacan a la luz muchos otros vestigios que no reciben la misma atención y cuyo destino final es variable, pudiendo moverse entre una puesta en valor al aire libre, una conservación en sótano o
simplemente la documentación y destrucción si no se trata de algo reseñable. Para terminar José Javier Martínez García desarrolló un trabajo titulado – Oxirrinco: de la ciudad del faraón Psamético a la actual – donde se aborda la importancia de la ciudad desde sus orígenes ya con el faraón Psamético, tanto desde los datos aportados por las fuentes literarias como por los restos arqueológicos documentados hoy día. Las diversas fases de ocupación constatadas en la ciudad se reflejan en cómo estas han transformado la estructura urbana y organizativa de la urbe. Así, las excavaciones han constatado como la ciudad evoluciona desde una ciudad orgánica en sus primeros momentos, a una de tipo ortogonal ya en el periodo grecorromano, y finalmente, en la actualidad, entremezclarse con la ciudad actual de disposición semi-orgánica. Oxirrinco es un vivo ejemplo de adaptación constante a los tiempos y a los diferentes enfoques de pensamiento y planteamiento organizativo social, reflejándose los cambios sociales y político-religiosos en cambios urbanísticos como si de un ser vivo se tratara.

Para concluir, quiero mostrar mi contento porque el resultado, como se ha podido apreciar en estos breves comentarios que preceden, no pueden ser más satisfactorios, pues las nueve ponencias y tres comunicaciones aceptadas, aportan estudios novedosos y originales de las capitales de las grandes potencias mediterráneas en la Antigüedad. Estudios teóricos complementados con excavaciones arqueológicas que sin duda contribuyen y contribuirán a la mejora del conocimiento, que suponen transferencia del mismo al sector, y que ayudarán a los gobiernos encargados de gestionar el patrimonio a diseñar mejores Políticas públicas. Y es que la complementariedad de acciones, en nuestro caso arqueología y turismo, motor económico de muchas ciudades, debe venir de la mano de la investigación, del desarrollo y de la innovación, en definitiva, del conocimiento, que es la razón última de esta actividad. El éxito y la amplia participación de especialistas de todas las áreas, como hemos visto más arriba, se materializa en este libro de Actas de los V Encuentros Internacionales del Mediterráneo Phicaria, publicado por la Universidad Popular de Mazarrón, y donde la estructura del libro es similar al desarrollo del Congreso donde se recogen los trabajos que se presentan en esta edición. Mazarrón no solo es punto de encuentro para la comunidad científica, sino que también es un foco difusor de los trabajos de investigación punteros en las temáticas más diversas. Una labor de la que nuestro municipio adolecía desde hace muchos años y que desde la Universidad Popular se ha venido cubriendo con esta actividad. También, como dijimos en la edición anterior, todo ello supone un gran esfuerzo realizado en la firme creencia de que el conocimiento constituye la base del progreso y el crecimiento de las sociedades y, en este sentido, Mazarrón ya lleva un largo camino recorrido.

Por último, dejar patente que la mayoría de aportaciones dejan una enorme puerta abierta –objetivo final de la ciencia: generar nuevas preguntas-: una vez entendida la problemática hay que intervenirla porque hay que restaurarla y protegerla para el futuro. Obvio que necesitamos la información para la toma de decisiones, pero… ¿cuáles son esas decisiones?. Ese es el desafío que hay por delante. Las capitales de las grandes potencias mediterráneas en la Antigüedad merecen un futuro mejor que el reciente pasado que han sufrido. Son trozos de historia que nos pertenecen a todos y pueden ser un atractivo de turismo cultural que reporte beneficios económicos a los propios interesados. Pero sólo el sostenimiento de la investigación y la protección efectiva de estos lugares pueden lograr estos objetivos.

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