VIAJAR A TRAVÉS DEL TIEMPO por el Prof. Dr. D. Alberto Requena Rodríguez, académico numerario

No somos todavía capaces de construir una máquina del tiempo, pero es posible que la Naturaleza haya hecho ya alguna cosa que podemos aprovechar para ello. Los agujeros de gusano son una posibilidad. Si somos capaces de encontrar uno, podríamos desplazarnos haciendo uso del mismo. De momento son experimentos mentales, basados en conceptos científicos sólidos, pero está por demostrar que sea posible para los objetos reales.

De siempre ha sido un anhelo de la humanidad el construir una máquina del tiempo. Hoy día, el colisionador de hadrones puede tener la respuesta. Somos capaces de percibir 3+1 dimensión, tres espaciales y una temporal, como introduce la teoría de la relatividad. Si hay más dimensiones están ocultas a nuestra percepción. Las teorías de cuerdas requieren once o más coordenadas para describir el universo. Si exploramos esas otras dimensiones, una nueva Física nos permitiría aproximarnos a la barrera de la velocidad de la luz o superarla. Ésta puede ser la mejor forma para viajar en el tiempo. El Colisionador de Hadrones acelera protones  en una circunferencia  de 27 km hasta casi la velocidad de la luz. Imaginemos que podría acontecer con una circunferencia de 1000 años luz.  Richard Obousy estudia velocidades mayores de la luz y describe una onda que se desplazaría como un surfista sobre una ola, cuando se eleva detrás de él y lo impulsa por el océano. La estructura del espacio y la nave tiran unos de otros. El espacio se está expandiendo a voluntad, si se expande por detrás de la nave y se contrae por delante. De esta forma, viajaría sin violentar la limitación de la velocidad de la luz de Einstein. Alcubierre elaboró la matemática que la describe, aunque otra cosa es construirla, cuando una nave tiene que verse desplazada mediante un impulso por deformación. Una civilización avanzada, podría viajar a través del tiempo.

Los viajes a través del tiempo requieren estrategias para concretar el impulso por deformación, entre otras cuestiones. No es nada fácil viajar sobre burbujas del espacio como si se tratara de surf sobre las olas. Alcanzar el impulso por deformación es complicado. No hay más que ver a los surfistas novatos. El mar es quien manipula, mucho más que el surfista. El control es un problema real. Una nave impulsada por deformación tiene una desconexión causal con la burbuja, no puede controlarla. Si se controlara, con nuevas leyes podría introducirse una nave que se desplazara sobre una onda, como si se tratara de un tren de alta velocidad para ir a las estrellas. La energía que usaría es muy superior a la imaginable, quizás la emitida por una estrella. Tenemos que convenir que no hay ingeniería para lograrlo.

Que el Universo se expande es una evidencia. Se atribuye a una energía oscura. Precisamente, esta energía se puede aprovechar para las naves o viajes a través del tiempo. No sabemos qué es ni cómo aprovecharla. O bien es una propiedad del espacio y no se puede aprovechar o es una densidad que es difícil de manejar. Muchos científicos descartan el impulso por deformación, la máquina del tiempo o los agujeros de gusanos. Es posible que sea un error o se base en un error. Hay leyes de la Física que no se pueden violar, pero la tecnología puede, ya que estas son las leyes de la Física que permiten imaginar, pero es posible que lleguemos a otros esquemas, muy diferentes de los que hoy son usuales.

Puede haber planetas en un sistema binario, que se pueden aprovechar. No es concebible que se pueda orbitar entre los dos, haciendo un ocho, dado que sería una trayectoria inestable y saldría despedido. Alfa Centauro, es el sistema estelar más cercano del sol, a tan solo 4,37 años luz de distancia y considerada desde la antigüedad como una única estrella, la más brillante de la constelación de Centauro, que se observa como superposición de las dos estrellas brillantes de un sistema de tres y el sistema alberga también a un planeta que es el exoplaneta más cercano a la Tierra. Es posible que haya planetas orbitando las dos estrellas del sistema binario. Están tan lejos de la estrella que parecen una sola, pero es un sistema binario. Alfa Centauro A y B, orbitan cada una alrededor de la otra. Cada una tiene una zona habitable, al igual que ocurre con el Sol. Sería posible viajar allí en el tiempo de una vida humana. Es la Estrella más cercana y es posible viajar a ella. Con la Física que hoy conocemos precisamos que 4 años luz se recorran en 45 días. Será, probablemente, el primer destino de una nave para iniciar y examinar los viajes en el tiempo. No conocemos la tecnología. Si vamos al 99.99% de la velocidad de la luz, con menos de dos meses, a esa velocidad, llegaríamos. Eso sí, sujetos a una brutal aceleración. Para no perder tiempo precioso, James Cameron la elige como una especie de pandora, como si fuera la luna de su avatar. Alfa Centauro B es la mejor estrella para encontrar planetas de masa relativamente pequeña. Con un telescopio es complicado verlos, ya que ver un planeta del tamaño de la Tierra es imposible. Habría que estudiarla por la variación, increíblemente pequeña, de unos 8.4 centímetros a 6.9 millones de kilómetros de distancia. Descubrir un planeta orbitando a una de las estrellas de Alfa Centauro, sin duda impulsaría los viajes en el tiempo.

El tiempo se ralentiza al tratarse de una máquina del tiempo (velocidad prácticamente de la luz). El impulso gravitatorio de Alfa Centauro A, nos podría acercar a la B. Con un viaje de algunos meses, a una velocidad muy alta, se ralentizna los relojes y en la Tierra solamente ha pasado una década. Es posible que viajar en el tiempo sea rutinario en el viaje del hombre por el Universo en el futuro. No es descabellado pensar en un desarrollo de tecnología para avanzar diez mil años hacia el futuro, cumpliendo solamente un año durante el viaje. Otra cosa es la energía que consumiríamos. En realidad hoy, en cualquier misión espacial, es preciso tener en cuenta las distorsiones del tiempo, aunque los efectos sean demasiado pequeños para que tengan incidencia en términos humanos o a lo largo de una vida humana. Pero esas minúsculas fracciones de segundo si tienen importancia si se trata de viajar en una nave espacial a través del sistema Solar.