Universidad de Murcia, ¿el centenario o el “centenariazo”? por el Prof. Dr. D. Juan Carmelo Gómez Fernández, académico numerario

Se va a celebrar en el año entrante el centenario de la actual versión de la Universidad de Murcia. Si uno repasa la historia de las universidades murcianas (http://www.um.es/web/universidad/historia) se comprueba que esta tierra no ha estado casi nunca firmemente comprometida con la ciencia y la cultura. Habría que remontarse a Ibn Hud y a Alfonso X el Sabio para encontrar un período en que Murcia haya destacado por su nivel cultural en España e incluso en el mundo. En 1914, sin embargo, hubo un fogonazo y yo creo que probablemente se deba achacar a una inspiración divina o de la Virgen de la Arrixaca (por tener las universidades murcianas raíces alfonsinas, supongo que deben estar bajo esta advocación). Gracias a ese fogonazo y a que Jara Carrillo y otros ayudaron lo suyo, algunos políticos se plantaron en Madrid reclamando una universidad. Los políticos murcianos actuales deberían estudiar este episodio y ver si pueden sacar enseñanzas que se puedan aplicar hoy en día, para los problemas de esta tierra. Pero poco se han preocupado desde entonces las autoridades murcianas por su Universidad, y en todo caso a ratos y unos más que otros. Si uno ve la insensibilidad con la que las actuales autoridades autonómicas la tratan, parece que les sobra. Pero claro, esto no se debe solamente a las autoridades locales, sino que también a una buena parte de nuestra sociedad. Esa insensibilidad para con nuestra Universidad se extiende a la investigación que como la enseñanza universitaria pueden determinar nuestro futuro. No hay más que ver la cicatería con que se trata el presupuesto de la Universidad y la casi total carencia de presupuesto con que se castiga a la investigación. Habrá que repetir que una universidad sin investigación no sería genuina, sino una entidad cojitranca basada en expender títulos, pero a alumnos con una formación deficiente. Pero señores, estamos hablando de no tan grandes cantidades, tanto para investigación como para esta Universidad y para su hermana cartagenera. Se gastan cantidades mayores en actividades perfectamente prescindibles (por ejemplo, en televisión o en instituciones que son repetición de otras nacionales). Como los recortes van a seguir creciendo en 2014 la Universidad languidecerá y la investigación murciana se ahogará (ya lo ha hecho en gran parte). Conclusión, todo parece indicar que a finales de 2014 tendremos una Universidad centenaria pero que puede haber sufrido un “centenariazo”.