Tecnecio por el Prof. Dr. D. Gregorio López López, académico de número

El tecnecio es un metal radiactivo de color gris plateado con una apariencia similar al platino, aunque se suele obtener en forma de polvo grisáceo. De los elementos más ligeros que el bismuto, el tecnecio presenta la particularidad (junto con el promecio) de no poseer isótopos estables. Dada su inestabilidad, es extremadamente poco abundante en la corteza terrestre y ha de ser preparado artificialmente. A ello hace referencia su nombre, que proviene del griego technètos, que significa artificial. Su isótopo más común es el tecnecio-99 y es el más fácil de obtener. Tiene la particularidad de presentar un isótopo metaestable (el núcleo se encuentra en un estado excitado), tecnecio-99m, que sólo emite rayos gamma regresando al estado más estable tecnecio- 99. Un generador muy utilizado para la preparación de tecnecio-99m consiste en una columna de alúmina que contiene molibdeno-98 (no activo). Por irradiación con neutrones de éste, se obtiene molibdeno-99 (radiactivo), que se desintegra generando continuamente tecnecio-99m. El tecnecio tiene numerosas aplicaciones. Nos vamos a referir aquí solamente a dos muy importantes. El tecnecio-99m es muy utilizado en medicina nuclear, principalmente en procedimientos de diagnóstico de funcionamiento de órganos del cuerpo humano. La razón es sencilla de entender. El tecnecio-99m emite rayos gamma fácilmente detectables con equipos adecuados. Su periodo de semidesintegración es de unas 6 horas, lo que significa que en 24 horas se desintegran quince dieciseisavos del total para originar tecnecio-99, mucho menos radiactivo. La dosis total de radiación recibida por el paciente es relativamente baja. En la forma en la que se administra, generalmente como pertecnato, ambos isótopos son eliminados rápidamente del organismo en unos pocos días. En 1952, el astrónomo P. W. Merrill detectó señales espectrales del tecnecio en la luz emitida por ciertas estrellas de la familia de las gigantes rojas. Estas estrellas masivas cercanas al final de su vida contenían este elemento de vida corta, lo que significaba que en las estrellas se produce la nucleosíntesis de elementos pesados. Actualmente se sabe que estos elementos pesados se forman a partir del hierro mediante un proceso denominado captura lenta de neutrones, proceso que puede alargarse miles de años. El grado de formación de elementos pesados depende esencialmente de la capacidad de la estrella para producir neutrones y de la cantidad inicial de hierro presente. A partir de éste elemento, se sintetizan nuevos elementos mediante sucesivas etapas de captura neutrónica y eliminación de partículas beta.