TALENTO MOTOR por el Prof. Dr. D. Alberto Requena Rodríguez, académico numerario

La energía es el factor decisivo en el Universo, como lo es en la vida y en todo lo derivado o relacionado con ella. Nada se puede realizar sin su concurso. Recordemos que tan sólo está permitida su transformación, como nos recuerda el Primer Principio de la Termodinámica. La dotación que suministró la génesis, es todo lo que tenemos, nada más.  Nos desenvolvemos entre métodos y procedimientos para transformarla. Y sacamos mucho rendimiento a ello. No podemos hacer nada sin ella. Estamos refiriendo con mucha frecuencia la vuelta al espacio, estableciendo nuevos retos  que superar. Ciertamente buena parte de los avances significativos de la Humanidad están asociados a investigaciones realizadas con motivo de solventar cuestiones y problemas que la conquista espacial nos ha obligado a abordar. Las aplicaciones posteriores en asuntos cotidianos han supuesto una mejora sustantiva. Veamos unas cuantas aplicaciones.

 

Uno de los avances ha sido el desarrollo del llamado termómetro aural, con el que se mide la temperatura del oido, basado en la medición mediante infrarrojos, que la NASA desarrolló para medir la temperatura de la superficie de una estrella, concretamente de una supernova. Antes se empleaba la técnica de contacto y el termómetro habia que ponerlo justo en la zona sensible, que en los oidos era la mucosa. Se ha ganado en comodidad y rapidez. Los paracaidas propios de los vuelos espaciales requieren unos materiales reforzados y Goodyear creo para la NASA un material con una estructura especial, en forma de cadena, que superaba en fortaleza hasta en cinco veces la del acero. Pero, una vez finalizada la misión Viking al planeta marciano, construyó los neumáticos con este tipo de material, alargando sensiblemente (mas de 15.000 kilómetros) la vida de aquéllos. Las células de silicio captadoras de energía solar son otro de los inventos que pasaron de los satélites a los tejados de nuestras viviendas. Los guantes robóticos espaciales han inspirado las protésis modernas para animales y humanos supliendo, en gran medida, al miembro funcional al que reemplezan. La aspiradora sin cable que nos anuncia una vida más confortable, inalámbrica, proceden de un desarrollo en un taladro portátil diseñado para extraer muestras de la superfice de la Luna. La característica ignífuga de los trajes espaciales que exhibieron los astronautas, incluido el de Yuri Gagarin, contemplaban que debían mantener el oxigeno bajo la escafandra y emplearon polibencimidazol sintenitzado por Marvel, como un polimero capaz de soportar altas temperaturas. Hoy lo usan los bomberos, incluyendo el sistema de máscara, arnés y bombona de oxígeno, que constituyen el sistema de respiración en un equipo ligero. Los sensores CMOS en los montajes y grabaciones proceden de un sistema de imagen desarrollado por la NASA, que permite detener fotograma a fotograma. Inicialmente los sensores CMOS sustituyeron a los CCD siendo más rápidos y permitiendo procesar la imagen. Software desarrollado en la NASA permite diseñar toboganes, vagones de atracciones e incluso coches. Procede de un sistema, NASTRAN, que se construyó para analizar vibraciones y propiedades acústicas de estructuras de aeronaves y para fabricar prototipos. Los astronautas fueron los que iniciaron el consumo de alimentos deshidratados: duran más, al frenar el crecimiento de microorganismos, imprescindible en una aastronave, y hoy es muy habitual en la fruta que se comercializa y en dispositivos caseros para deshidratar. La NASA logró disminuir hasta en un 80% el peso, conservando el 98% del valor nutritivo de los alimentos. Los sistemas de comunicación de los vehículos proceden de los desarrollos de la NASA capaces de transmitir inicialmente unos 460 gigabytes al dia a velocidades de 100 megabytes por segundo. La amplificación de la señal mejora sustancialmente las comunicaciones actuales. La NASA construyó unos LEDs para el crecimiento de plantas en las naves espaciales, que después se han empleado con finalidad terapéutica, concretándose en dispositivos para fisioterapia por calentamiento mediante infrarrojos producidos por un LED rojo. Se emite calor que favorece la relajación y estimula la circulación sanguínea. Los materiales con memoria fueron tambien desarrollados por la NASA con objeto de mejorar el sometimiento a las fuerzas gravitatorias de los astronautas. Hoy se aplica en colchones, adaptándose al cuerpo y tomando su forma, a base de poliuretano y sensible al calor. La medición constante en las capsulas espaciles fue una labor necesaria, tanto para controlar la radiación, como diferentes análisis. Hoy las aplicaciones de los ultrasonidos es eficaz en hospitales para medir de forma continua la presión arterial y otros parámetros relevantes del personal o detección de caracteristicas internas de frutas o productos alimentarios y otro tipo de industrias que requier el empleo de métoidos no destructuivos. El agua y su reciclado son una cuestión a la que hay que dedicar atención en entornos como los de una astronave y la conjunción de intercambio iónico, procesos de ultrafiltración y adsorción química, permiten obtener agua potable a partir de la respiración, sudor u orina, como se hace en la estación espacial. Estas tecnologías permiten la aplicación a sistemas de reutilización de agua en emplazamientos problemáticos, como desiertos, campos de refugiados o eventos desastrosos. La NASA desarrolló unas microcápsulas eleboradas con cera de abeja que capturaban contaminantes, contribuyendo a limpiar aguas. El problema de limpiar las aguas marinas del petróleo vertido por los petroleros accidentados, sabemos fehacientemente que es un problema de elevada magnitud, dado que no permanecen los fluidos estáticos y se requieren unas “esponjas” que lo retiren, fabricadas con las microcaṕsulas que elaboró la NASA.  Los restos de comida de las naves espaciales hay que retirarlos, dado que son productores de bacterias y toxinas que pueden provocar enfermedades. LA NASA desarrolló  la denominada APPCC (Análisis de Peligros y  Puntos críticos y de Control) que hoy efectúa su contribución en cualquier punto de la producción de alimentos evitando los riesgos y controlando la salubridad. Los detectores de humo mediant4e ionización, desarrollados por la NASA y Honeywell se aplicaron en el Skylab. Fue el precursor de los detectores que hoy vemos en los hogares y lugares de trabajo. Estaban basados en la detección fotoeléctrica. Hay muchos otros productos desarrollados al socaire de la investigación aeroespacial y para las misiones astronáuticas, desde sistemas de protección en ambientes de ultracongelación o en las comunicaciones desde transmisión en tiempo real o generación de mapas tridimensionales. Los sistemas de control remoto a través de Internet. Pero es suficiente con lo promovido para calificar de espectacular el retorno que tiene una investigación que, en apariencia, solo en apariencia, no tiene por que tener algo que ver con los dispositivos cotidianos que facilitan la vida.

 

Todos estos invfentos, tiene su Ciencia debajo, su desarrollo después, su ingeniería y su transferencia a la vida cotidiana de las personas. Es la investigación, solo ella, la que nos lanza al progreso. Y todo se debe al talento de las personas educadas, a los recursos de las sociedades convencidas de su importancia y a la claridad de olos dirigentes que, aún no conociendo sus fundamentos, son capaces de creer en la inteligencia de sus gentes.