SEGUNDO CODIGO: CONTINÚA EL MISTERIO por el Prof. Dr. D. Alberto Requena Rodríguez, académico de número

Algunos tienen la idea de  que la Ciencia es infalible. Muchos la utilizan de referencia como si se tratara de algo que da autoridad y crédito a sus aseveraciones. En el mundo de la salud es muy manido referirse s Sociedad Científica o la Ciencia dice, aún cuando no la ciencia haya dicho, ni la tal Institución haya sido científico nunca. La Ciencia modela de acuerdo con lo conocido y desvelado como razonablemente acertado para justificar y explicar un evento o unos datos. Sin olvidar de que el método experimental con la observación son el subsuelo de la reproducibilidad y la falsabilidad, que  son sus ejes funfamentales. Es decir, en buena lógica, todo lo que dice la Ciencia es falsable. Mientras se reproduzca, siguiente un método o procedimiento, se mantiene su propuesta. En el momento en que aparece un matiz nuevo o una nueva formulación capaz de conciliar mejor los hechos experimentales, la Ciencia se acomoda a la nueva propuesta a la que le exige, de nuevo, reproducibilidad y falsabilidad.

 

Así pues la interpretación científica, nunca es definitiva. Puede pasar mucho tiempo durante el cual procesos y variables permanecen ocultas tras las coincidencias que permiten ajustar los hechos a las teorias en vigor. Hay una parcela en la Cinética química, la rama denominada formal, en que esto es muy evidente. Los resultados experimentales de una cinética de reacción, pueden rfesponder a varios mecanismos que se pueden formular de forma alternativa. Los datos, encajan con distintas leyes (ecuaciones) y no es fácil perfilar experimentos que permitan discernir los distintos mecanismos alternativos. Pero no solo ocurre esto en Cinética quimica. El científico tiene el espíritu dispuesto a acepat razonamientos que alteren los presupuestos conceptuales. Son ventanas a las que se descorren cortinas que, a su vez, nos plantean nuevas incógnitas a resolver. Lejos de que el científico se pueda sentir satisfecho de forma definitiva alguna vez, siempre anda multiplicando las preguntas, cuando encuentra conestación a algún interrogante. Aquí es donde se desvela quién es científico y quién es aprendiz de embaucador. Y, desgraciadamente de lo último abundan y en que grado.

 

Va,mos a poner la lupa en un potencial caso de cortina que no deja de sorprender. El código genético se descubrió en 1955, hace 64 años. Se creía que solo había un código genético operativo en el cuerpo humano: generaba las proteínas y otorgaba las propiedades. En 2013 se descubre un segundo código, encargado de indicar como controlar los genes en la célula. Está situado como si dijéramos debajo del primero y por eso no se había llegado a identificar.

 

El resultado de este hallazgo por Stamatoyannopoulos y col. de la Universidad de Washington, publicados en Scienca, supone que el código genético dfel ADN, como se había asumido no solo afecta a la forma en que están estructuradas las proteínas. Esta interpretación que se ha mantenido durante demasiado tiempo, ha oscurecido totalmente el panorama que ahora se desvela. El ADN es un poderoso instrumento de almacenamiento de información que controla de forma extraordinaria y que la Naturaleza ha sabido explotar con mucho criterio.

 

Las cuatro bases nitrogenadas que conforman el código genético forman 64 codones (variaciones con repetición de cuatro elementos  (las bases) tomados 3 a 3: 43 = 64). Estos codones determinan los aminoácidos que componen cada proteína. El deescubrimiento consistió en que algunos de estos codones tienen dos formas diferentes de lectura: una implicada en la secuenciación de las proteínas, mientras que hay otra labor de control de los genes, que son las que permiten que las proteínas funcionen y se desarrollen de formas diferentes. El genoma tiene otra interpretación que afecta al estudio y análisis del desarrollo, pero también de las enfermedades. Esto afecta a los tratamientos potenciales. Las terapias génicas y los propios diagnósticos seven afectados sustancialmente por las claves puestas en el escenario.

 

Según narra Fox, promotor del puzzle de uroboros, el aparato de traducción de las proteínas requiere que el ARN mensajero (ARNm) sea leído y traducido en una secuencia de amino ácidos. El proceso no es nada simple. Lo coordinan los ribosomas y requiere la intervención de ARN de transferencia (ARNt). Los anticodon del ARNt leen los codon del ARNm y entonces el ARNt lleva los aminoácidos similares. La adhesión del amino ácido semejante al ARNt con los correspondientes anti codon se realiza, gracias a la acción de un grupo de enzimas denominado amino-acil.ARNt sintetasas.

 

Mientras tiene lugar la transcripción de los genes del ADN en ARNm y la lectura de los codon del ARNm por los anticodon del ARNt se completa por apareamiento de las bases de Watson y Crick, el mecanismo de vínculo de los aminoácidos correctos al correcto ARNt  mediante las sintetasas no es mediante el apareamiento de las bases sino que implica un mecanismo de reconocimiento desconocido. El misterio del segundo código permanece como un capítulo inexplicable en lo que se refiere a la traducción de las proteínas en los organismos actuales.

 

Mientras que el primer código está orientado a la formación de las proteínas, este nuievo código permite controlar los genes y garantizar su funcionamiento correcto. Lo dicho, una cortina descorrida que abre un escenario a escrudiñar, en esa búsqueda permanente de la verdad que es la Ciencia.