Quinientas columnas de la Academia por el Prof. Dr. D. Juan Carmelo Gómez Fernández, académico numerario

Columna de la Academia publicada en el Diario La Verdad el 9 de julio de 2016

En septiembre de 2002 comenzaba la andadura de la Columna de la Academia, publicada en este Diario La Verdad. La Academia de Ciencias de la Región de Murcia adquirió en ese momento un compromiso con la sociedad murciana con objeto de informarle sobre la ciencia. Pues bien ya se han alcanzado 500 columnas publicadas. Sirva este hecho para renovar el compromiso de la Academia al servicio de la ciencia. En nombre de la Academia doy las gracias a todos nuestros lectores por seguirnos fielmente y también, por supuesto, a todos los autores de estas 500 columnas. Con el mismo afán de servir a la ciencia la Academia ha puesto en marcha un Blog de divulgación científica, de libre acceso en https://www.um.es/acc/blog/, donde se recogen artículos de académicos y enlaces a noticias de interés. Durante estos años la situación de la ciencia ha variado significativamente. En el año 2002 la ciencia murciana y española en general estaba en plena expansión a consecuencia de una financiación que iba in crescendo, con procedencia europea, nacional y regional. La situación se torció, sin embargo, con la llegada de la crisis hacia 2009, a lo que se sumó el frenazo a los fondos FEDER por diferentes razones. Es sabido que la inversión real en investigación en España, por parte del gobierno central, no solo no sube sino que decrece en los últimos años. El desplome de la inversión en ciencia y tecnología está expulsando del sistema a cada vez un mayor número de investigadores, a los que podríamos incluir en las “clases medias” de la comunidad científica. Y con respecto a esta Región la Asociación de Jóvenes Investigadores de la Universidad de Murcia denunciaba recientemente que nuestra Región es una de la Comunidades Autónomas donde menos se invierte en I+D. Las cifras son desde luego apabullantes, puesto que según los datos que aportan, la  inversión  total  en  I+D ha ido reduciéndose significativamente hasta alcanzar un paupérrimo 0,87% en el año 2014. La Academia de Ciencias no puede permanecer indiferente ante estos hechos, y aunque nuestra reivindicación fuere como clamar en el desierto, tendremos que sumarnos a otras voces reclamando la atención de los organismos públicos a lo que puede ser el futuro de esta región y esta nación como es la I+D, confiando en que cuando se publique la columna 1000 la situación sea mucho mejor.