Protociencia por el Prof. Dr. D. Gregorio López López, académico de número

El término protociencia se usa para describir una nueva área de esfuerzo científico en proceso de consolidación. Es un término a veces usado para describir una hipótesis que aún no ha sido probada adecuadamente por el método científico, pero que es por lo demás consistente con la ciencia existente o que, donde no lo es, ofrece una razonable cantidad de inconsistencia. Algunas protociencias progresan hasta ser una parte aceptada de la ciencia establecida. Otras fallan en esta consolidación, o se vuelven pseudocientíficas cuando sus seguidores persisten a pesar de carecer de evidencias científicas que sustenten sus puntos de vista.

En sentido histórico se considera protociencias a disciplinas como la astrología o la alquimia, que dieron paso a la astronomía y la química con la aparición del método científico. Actualmente, la alquimia es de interés para los historiadores de la ciencia y la filosofía, así como por sus aspectos místicos, esotéricos y artísticos. La alquimia fue una de las principales precursoras de las ciencias modernas, y muchas de las sustancias, herramientas y procesos de la antigua alquimia han servido como pilares fundamentales de las modernas industrias química y metalúrgica. Sin embargo, la negativa de sus practicantes a aceptar dicho método hace que hoy día sean consideradas pseudociencias. El término pseudociencia tiene connotaciones negativas, porque se usa para indicar que las materias así etiquetadas son erróneas o engañosamente presentadas como científicas. Por este motivo, aquellos que propugnan por determinada pseudociencia normalmente rechazan esta clasificación. El carácter de pseudociencia depende menos del ámbito u objeto de estudio que de la actitud de sus seguidores hacia la crítica y, en general, hacia al método científico.

Hay que distinguir la ciencia de la protociencia. Esta última es con frecuencia especulativa y se basa en conjeturas, suposiciones y evidencias que no pueden ser verificables. Se dice que se hace ciencia cuando se trabaja con el método científico. Si la investigación no cumple con los requisitos mínimos de este método, ya no estamos hablando de ciencia. Albert Einstein no recibió su Nóbel por la teoría de la relatividad, dado que ésta no tenía soporte experimental como sí lo tenía su trabajo sobre el efecto fotoeléctrico galardonado en 1921. La teoría de la relatividad general, que empezó siendo una protociencia, hoy es considerada ciencia. La actitud de Einstein fue someterse al método científico, que demostró la validez de su teoría.