Porqué el compost puede ayudar a salvar el mundo por el Prof. Dr. D. Carlos García Izquierdo, académico de número

Hace algunos años, apareció un artículo publicado en USA por Adam Brent, cuyo título coincide con el de esta columna: “Why Compost Can help Save the World”. Este sugerente título me llamó la atención ya que hace años realicé mi Tesis Doctoral sobre procesos de compostaje: transformación mediante procesos bioxidativos de diferentes residuos orgánicos, estabilizando su materia orgánica, y saneándolos en microrganismos patógenos, malos olores, o compuestos lábiles contaminantes, dando como producto final, COMPOST; así valorizamos como enmienda o fertilizante orgánico, a muchos de los residuos orgánicos que producimos, tanto de origen animal, como vegetal o urbano. Releyendo el mencionado artículo, he de decirles que estoy totalmente de acuerdo con su autor a día de hoy. El compost puede ayudar a salvar nuestro mundo, inmerso en diversos problemas: 1) Nuestro planeta genera de manera constante diferentes residuos; reciclarlos con los tratamientos adecuados será obligatorio; 2) Nuestro planeta tendrá una mayor demanda de alimentos por el aumento de población; necesitamos producir más alimentos, pero de forma sostenible (recordemos que el uso de fertilizantes de nitrógeno y fósforo son una fuente de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera); 3) Nuestro planeta está afectado por el cambio climático, y ello incide negativamente sobre nuestros suelos, fundamentales para mantener sistemas productivos de alimentos, y para nuestra vida diaria; recordemos que el SUELO es un importante recuso natural que interesa conservar para que realice sus funciones vitales. Pues bien, en todo lo anterior, el compost colabora de manera eficaz y positiva. Nuestros sistemas agrícolas necesitan adaptarse al cambio climático, mitigarlo si es posible; y además, contribuir a la producción de alimentos de manera sostenible.  Un buen manejo agrícola de nuestros suelos, con la incorporación a los mismos de “compost de calidad”, permitirá incrementar su fertilidad y productividad al introducir materia orgánica de calidad en ellos, redundará en un mejor uso del agua al mejorar propiedades como su capacidad de retención hídrica, reducirá el uso de fertilizantes químicos y de pesticidas, y disminuirá las emisiones de gases a la atmósfera, en particular de CO2, al fijar carbono en los suelos con la entrada del compost al mismo. Con el uso de COMPOST estamos protegiendo a los suelos, algo obligatorio si queremos hacer sostenible nuestro planeta en el futuro. Y todo ello, sin olvidar que contribuimos a valorizar residuos dentro de una economía circular.