PARA MIS ALUMNOS por el Prof. Dr. D. José Sebastián Carrión García, académico honorario

Este curso se gradúa la primera promoción “boloñesa” de Biología en la Universidad de Murcia, un inefable grupo de monos inquietos con los que he compartido momentos colosales durante meses; tanto que deseo salirme del rigor de la tarima para dictar algunos consejos, con la cercanía del afecto y la perspectiva de los años. Negaos a vivir cabreados. No resulta indiferente comprender que ningún gobierno cuidará de vosotros, que los políticos han bloqueado todos los mecanismos de cambio social, incluyendo el acceso a la verdad. Lo cierto es que somos una especie con tendencia a la explotación por acumulación de bienes y que, por primera vez en la historia, joder al prójimo se ha hecho posible a escala planetaria. Pero vivir es algo urgente. Por si vuestra urgencia fuera la preocupación por la primera entrevista de trabajo, sabed que el éxito depende más de lo confiables que parezcáis que de la experiencia laboral. Os recomiendo exponer los puntos débiles al principio, para mostrar que sois dignos de confianza. No se os ocurra quejaros: significa que estáis admitiendo una derrota. Tampoco pidáis seguridad: el éxito social de los agoreros se debe a que la incertidumbre rinde ansiedad. Pero la seguridad es una trampa neurótica; lo único seguro son las oportunidades. Lleváis el software de la escasez. Rebelaos: no asumáis obligaciones estúpidas ni os arrastréis sobreviviendo. El mundo está lleno de experiencias a las que tendréis acceso sin dinero. Ante un buen negocio o un buen viaje, apostad por lo segundo. Uno nunca recuerda lo que ganó hace diez años, pero puede llevar un paisaje en el corazón. Dad la bienvenida a los problemas: lo que hagáis con ellos determinará vuestro itinerario. Uno siempre puede alzarse por encima de las circunstancias. Y ante un dilema profundo, no penséis demasiado: las emociones proporcionan sabiduría allí donde la reflexión no alcanza, donde el exceso de información es un peligro real. Desde luego, no busquéis felicidad; se trata de un duendecillo fugaz. Tampoco ningún infortunio os afectará durante demasiado tiempo. Buscad un sentido a vuestra existencia profesional que sea compatible con la esfera relacional, algo que lo conjugue todo, tal vez una pasión; seguidle la pista y cada día será un regalo. Felicidad no es lo mismo que confort. Tal vez se parezca a eso que súbitamente sucede cuando uno advierte que forma parte de algo más grande que su propia carcasa.