Otra razón más para cuidar a las abejas: los nuevos usos de la miel en la medicina regenerativa por la Prof. Dra. Dª. María Ángeles Esteban Abad, académica de número

Las colmenas de abejas se están despoblando, lo que es un gravísimo problema porque el 84% de los cultivos dependen de ellas y de otros insectos, para su polinización. Curiosamente, la producción de miel aumenta gracias al empeño de los apicultores. La miel es un verdadero tesoro alimenticio reconocido desde la antigüedad y tiene una alta demanda humana y también de osos, tejones y algunas aves.

Los usos de la miel tienen una larga y fascinante historia y su empleo para la sanación de heridas fue el primero relacionado con la salud humana. Su uso tradicional se fue abandonado y perdiendo conforme se empleaban los antibióticos. Ahora, al haber pasado al extremo opuesto, es decir, al del abuso de los antibióticos, hay un renovado interés por los productos naturales, lo que ha vuelto a poner en valor, no solo a la miel, sino también a otros productos de la colmena (como, por ejemplo, el propóleo).

La curación de heridas es muy importante en la medicina regenerativa. Sabemos que la miel es poco citotóxica para las células de la piel (no las mata ni daña) y se puede usar de manera segura para aplicaciones externas en piel sana y como apósito para heridas. Aún es más interesante el hecho de que es capaz de estimular la re-epitelización activando la transición de células epiteliales a mesenquimales. Se trata de un proceso por el cual los queratinocitos (principales células de nuestra piel) de los bordes de la herida se transforman en células con movimiento activo, lo que ayuda a la cicatrización. En ingeniería de tejidos se pretende regenerar los tejidos dañados mediante la combinación de células con biomateriales que hagan de soportes capaces de guiar el crecimiento del nuevo tejido que se va formando. Estos soportes interactúan con las células para facilitar y regular activamente su crecimiento y función. Además, el soporte puede ser usado como un vehículo de distribución o depósito de moléculas que estimulen el crecimiento celular y aceleren la regeneración del tejido. Todas estas propiedades se han demostrado ahora para la miel, lo que justifica su empleo en la sanación de heridas y regeneración de tejidos. Se trabaja en desentrañar cuales son los componentes activos responsables de estas fantásticas propiedades. Esperemos que todo esto contribuya a aumentar nuestro interés por cuidar y conservar a las abejas, sin ellas no habrá miel, ni polinización, ni alimentos… ni segunda oportunidad