OGANESÓN por el Prof. Dr. D. Alberto Requena Rodríguez, académico numerario

Ciertamente la Tabla Periódica es una representación en construcción. No parece tener fin y, de tenerlo, no se vislumbra todavía. El último peldaño, por el momento, lo ocupa un átomo que encierra en su núcleo, nada menos que 118 protones. Su descubrimiento se anunció en 2006 y la IUPAC lo incorporó a la Tabla Periódica en 2015, tras las comprobaciones pertinentes. Su denominación responde al honor que se otorga a Yuri Oganessian, físico nuclear de origen armenio y director muchos años del Instituto de Investigaciones Nucleares de Dubna, en Rusia. Se le conoce por sus aportaciones al estudio teórico y experimental de elementos atómicos superpesados y por haber descubierto el elemento de número atómico 107, denominado Bohrio. En todo caso, ha participado en los trabajos que han conducido al descubrimiento del elemento 102, incluido en los actínidos, concretamente el Nobelio y los superiores, todos ellos caracterizados por una vida media muy corta.

 

En general, todos los elementos pesados de la Tabla Periódica proceden de experimentos llevados a cabo en aceleradores de iones y de los estudios de fisión nuclear, radiación de partículas cargadas y haces de iones radiactivos. Oganessian contribuyó al descubrimiento de los elementos Rhtherfordio, 102Rf, Dubnio, 103Db, Seaborgio, 104Sg, Bohrio, 107Bh, Nihonio, 113Nh, Flerovio, 114Fl y Livermorio, 116Lv. El Oganesón es el elemento más pesado sintetizado y ocupa el último lugar del periodo séptimo, al tiempo que el único elemento sintético del grupo 18, el de los denominados gases nobles. Su masa atómica es 294, con una configuración predicha de [Rn] 5f14 6d10 7s2 7p6 La distribución predicha de los electrones por niveles responde a la serie 2 8 18 32 32 8. Se predicen para él un radio atómico de 152 pm, un radio covalente de 230 y unos estados de oxidación de 0 +2 y +4. Una densidad de 13.65 kg/m3, el punto de ebullición situado entre 320 y 380. Es radiactivo y muy inestable, de tal forma que solamente se han detectado tres o cuatro átomos del isótopo 294. Dada su inestabilidad las propiedades se han determinado teóricamente. Primero se supuso que era un gas, aunque hoy se supone que es un sólido en condiciones normales. Inicialmente se postuló que la fusión de plomo y kripton, en condiciones concretas, podía generarlo. Algo parecido se postuló con la fusión de Torio y Niquel o Uranio y Hierro o Plutonio y Cromo o Californio con calcio. No estuvo exento de polémica dado que, primeramente, fue anunciado en 1999 por un grupo norteamericano que acabó reconociendo que había amañado los datos. La propuesta de 2006 no ha tenido cuestionamiento en el mundo científico.

 

El Oganesón descubierto en 2002 proviene de la reacción de Californio y Calcio: 249Cf98 + 48Ca20 obteniendo 294Og118 + 3 1n0. Este Oganesón se descompone radiactivamente emitiendo una partícula alfa y pasando a Livermorio, 116Lv., que a su vez pasa emitiendo otra partícula alfa a Flerovio, 114Fl que, a su vez, emite una partícula alfa y pasa a Copernicio, 112Cn. Los periodos de semidesintegración son, respectivamente, 0.89 ms, 10.0 ms y 0.18s. Los cálculos mecanocuánticos proporcionan un periodo de semidesintegración de 0.66 ms. El nombre sistemático otorgado por la IUPAC fue Ununoctio, que refiere la posición en la Tabla Periódica, hasta que se confirme el descubrimiento. Finalmente, fue bautizado con el nombre Oganesón, en honor de Yuri Oganessian.

 

Todos los elementos con número atómico superior a 101 se desintegran con periodos de semidesintegración inferiores a un día. El número de nucleones ocupando capas completas, otorga una estabilidad adicional generando islas de estabilidad, como ocurre con el grupo de elementos de 110 a 114. El organesón es radiactivo. Los cálculos mecanocuánticos apuntan que hay otros isótopos más estables que el sintetizado actualmente. La configuración electrónica de la última capa 7s2 7p6 le otorga la última capa completa, valencia cero y unos electrones firmemente ligados o que posibilita unas propiedades físicas y químicas similares a los gases nobles, grupo al que se incorpora. Los cálculos mecanocuánticos le otorgan una reactividad superior al Radón y no tan “noble” como los gases de su grupo. No obstante, el número de electrones matiza las propiedades, incorporando una desestabilización energética y una expansión radial, que justificarían la reactividad del oganesón.

Es todo un reto, teórico y experimental, la estabilidad de los elementos superpesados. Todo parece indicar que los periodos de semidesintegración aumentan con el número de neutrones y la Tabla Periódica avanza hacia configuraciones que dan lugar a uniones más fuertes, que aumentan la estabilidad. Solamente, por la mera posibilidad de que sea así, es posible encontrarlos en la Naturaleza. Se buscan, aunque solamente sean trazas. Pueden haberse formado en procesos de fusión violentos en cualquier lugar del Universo y luego haberse diseminado. Por ejemplo, se sugiere que el elemento Darmstadio, 110Ds, es estable, cuando integra 184 neutrones y químicamente se espera que sea similar al Platino, el inmediato superior de su grupo. Se le busca con Fluorescencia de rayos X y Espectrometría de masas en minerales de platino, aunque todavía sin éxito. Mientras tanto, solamente se pueden sintetizar, imitando, supuestamente, el proceso que acontece en el Universo.