M. Torres, académico por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

Columna de la Academia publicada en el diario La Verdad el 18 de junio de 2005.

Se cumple, precisamente esta semana, el cuarto aniversario de la creación de esta academia. Demasiado joven, quizás, para hacer un balance comparativo entre el antes y el después, pero no tanto como para celebrar un cumpleaños que tiene un componente más especial que el simple paso del tiempo. Durante estos años, por medio de tertulias, charlas, conferencias, publicaciones y exposiciones, los académicos hemos realizado un considerable esfuerzo por acercar la Ciencia y sus aplicaciones a nuestros conciudadanos. La presencia semanal de la Academia en La Verdad, a través de la columna sabatina, es la que mantiene la intensidad comunicadora y ese lazo de familiaridad que deseamos conseguir. Tal es así, que en sólo cuatro años de vida hemos superado el primer centenar de columnas, hecho que –hasta donde sabemos- representa un caso único en la historia del periodismo español. Los académicos, que creamos y aplicamos la Ciencia, somos muy conscientes de que nuestro trabajo –lejos de vivir en el limbo- logra su plena realización cuando permite producir esa tecnología que, adecuadamente tratada por el mundo empresarial, se convierte en mejoras sociales y económicas. En este sentido, conviene recordar que el lema de la Academia en la primera edición regional de la Semana de la Ciencia y la Tecnología fue Ciencia, Empresa y Sociedad. Y ahora, llegado el momento de una celebración importante, ha sido fiel a esa creencia a la hora de nombrar a su primer Académico de Honor. Nuestros Estatutos sólo permiten cinco de tales académicos, pues tal distinción “deberá recaer en personas de reconocida reputación científica o intelectual”. Los académicos pronto acordamos que nuestra propuesta –respetando escrupulosamente la letra y el espíritu de nuestra norma máxima- tenía candidato único: D. Manuel Torres, presidente del grupo empresarial MTORRES. Las razones son tan obvias, por sobradamente conocidas, como prolijas, por el enorme cúmulo de méritos del candidato que rebasarían la extensión de esta columna. La decisión se comunicó personalmente a Manolo, que aceptó con tanto entusiasmo como rapidez, la misma que empleó en mostrar su agradecimiento a todos los académicos. La carrera del Sr. Torres –nadie osa llamarle así- será glosada el próximo 28 de junio y el homenaje servirá de presentación de Las 100 columnas de la Academia. Estamos seguros que todo Murcia estará ese día junto a Manolo, un hombre que, por encima de todo, representa la libertad, la creatividad y la humildad. Bienvenido, Manolo, Académico de Honor.