La receta de la Academia por el Prof. Dr. D. Pablo Artal Soriano, académico de número

El lunes pasado celebramos los diez primeros años de la Academia de Ciencias de la Región de Murcia. Fue un buen momento para mirar atrás, agradecer a varias instituciones por su ayuda y hacer un balance de lo realizado. Nuestra Academia siempre ha pretendido tender puentes a la sociedad y en lo posible servir como guía y referente. No sólo en lo relativo a la investigación científica, también en ámbitos relacionados de suma trascendencia, como la educación o la transferencia de la ciencia y la tecnología a nuestro entorno. En la Academia queremos de manera decidida inocular el virus de la curiosidad en los ciudadanos, en especial en los más jóvenes. Y todo esto no es por razones de interés corporativo, sino por la creencia firme de que es el camino para no estancarnos, progresar y mejorar. En estos momentos donde quizás por vez primera en años, muchos cuestionan si el futuro será mejor que el presente, nosotros apostamos por que lo sea de la mano de la ciencia. Es también el momento de reflexionar sobre si los científicos tenemos alguna receta aplicable que ayude a salir del atolladero. Es cierto que cada uno de los académicos tenemos ideas y sugerencias diferentes sobre que hacer o no. Pero en mis contactos informales con muchos de ellos, y con otros colegas científicos, creo que tenemos algo en común que recomendar. Lo que vendría a ser algo así como la “receta de la Academia”, que consiste en ofrecer más trabajo, y sobre todo mejor hecho. Pensamos que si algo nos puede encaminar en la buena dirección es seguir haciendo nuestro trabajo aun más dedicadamente y transmitir el gusto por lo bien hecho y acabado con cuidado. De la misma forma que los hijos suelen copiar las cosas que ven en los padres, que por cierto son en muchos casos las que menos nos gustan, la sociedad tenderá a la larga a emular los comportamientos positivos y apreciar más las cosas bien hechas con tiempo. Trabajando con más tesón y abriendo nuevos caminos nuestro futuro será relativamente más controlable. Queremos que nuestros avances sirvan a las gentes de aquí y de allá. No queremos resignarnos a sólo leer en los periódicos los grandes avances que otros realicen, no nos conformamos. Queremos que nuestra región sea un referente por nuestras contribuciones en ciencia y en tecnología. Los científicos queremos servir de guía en la buena dirección y ser los primeros en aplicarnos la receta de la Academia.