La profesión de investigador por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

¿A qué se dedica un médico, o un abogado, o un fontanero, o un juez, o un notario, o una matrona, o un inspector de hacienda, o un profesor, o un farmacéutico, o un arquitecto o ingeniero, o un odontólogo, o un maestro? Si la misma pregunta la referimos a un químico, un geólogo, un físico, un biólogo o un matemático, quizás la respuesta ya empieza a requerir mayor esfuerzo del entrevistado, quien pronto se sentirá algo confuso cuando le preguntemos ¿a qué se dedica un investigador? En el acervo cultural colectivo se observa tanto una cercanía a ciertos colectivos profesionales como un considerable sesgo en su valoración social. Basta observar el tratamiento de usted que se suele dispensar, por ejemplo, a notarios, inspectores de hacienda, jueces, abogados y médicos, en contraposición con el habitual tú para dirigirnos a, verbigracia, maestros, fontaneros o vendedores tras un mostrador. En el subconsciente, el ciudadano considera aquellas de mayor rango que éstas. El becerro de oro sigue de moda y tanto más vales cuanto más tienes, filosofía ramplona imperante en la mayoría de los hogares españoles a la hora de sugerir unos estudios para la niña o el niño. El drama se presenta cuando la hija, que siempre ha sido buena estudiante y ha logrado graduarse en alguna rama de ciencias, le dice a su papá que quiere dedicarse a la investigación. El investigador se dedica a generar conocimiento, es decir, a crear ciencia nueva; y, sobre todo, a compartirla, es decir, a hacerla pública, bien para su desarrollo o transferencia tecnológica, bien para hacerla asequible a sus conciudadanos a través de la divulgación. Para el ser humano lo primero es la salud, por eso la profesión médica es la más valorada, pero cada vez que escuchemos nuevos avances ya en medicina nuclear, ya en la lucha contra el cáncer, ya en células madre, ya en tantas cosas que nos mejoran y facilitan nuestra vida diaria, deberíamos ser conscientes de tantas personas anónimas, años de trabajo y sacrificio, y dinero invertido, para lograr el producto y los resultados apetecidos. La investigación hace posible todos esos inventos que en apenas unos minutos permitirán un diagnóstico hasta entonces impensable. El próximo viernes 26, de 18 a 24 horas, en el Antiguo Cuartel de Artillería, la Universidad de Murcia le ofrece la oportunidad de conocer y compartir su tiempo con un investigador. No se lo pierda.