La excelencia en investigación por el Prof. Dr. D. José Orihuela Calatayud, académico de número

Es opinión muy extendida la de que todos los doctores universitarios valemos, podemos y debemos servir para hacer todo aquello que esté en nuestra área de influencia. Es pensamiento difundido y defendido por personas ilustres en discursos elocuentes el de que se pueden repartir nuestras cargas profesionales sin que se aprecien diferencias sustanciales en la cuenta de resultados de la institución a la que nos debamos. Yo creo que todo lo contrario es lo cierto y que debemos de cultivar el arte de valorar lo que estamos haciendo, ya que la cuenta de resultados en investigación es a largo plazo. Yo creo que debemos de desplazar al autómata que todos llevamos dentro para buscar la excelencia ante todo. Yo creo que la excelencia está reñida con la horizontalidad del igualitarismo, la inmediatez del resultado y la repetición de ecuaciones o datos. Yo creo que la excelencia en investigación reside en la generación de conocimiento, en la aportación de nuevas ideas y en el largo orgasmo intelectual que supone el disfrutar viendo como los demás llegan donde tú ya estás. El cerebro contiene un número inmenso de sinapsis que disminuye con el paso de los años, estabilizándose en la edad adulta. La componente aleatoria que tiene la generación de las sinapsis cerebrales es uno de los principios creativos que nos hace distintos los unos de los otros. La muestra aleatoria de basura neurológica en nuestras cabezas nos hace a cada uno de nosotros diferentes, como nos dice el Dr. Freeman J. Dyson en su “Origins of Life”. Aquí leemos cómo el análogo cultural del gen es el meme. Un meme es un patrón de comportamiento que se replica mediante transferencia cultural de individuo a individuo, en lugar de mediante herencia biológica. Los ejemplos de memes son las creencias religiosas, los idiomas lingüísticos, las modas en el arte y la ciencia, y en la comida y la ropa. Casi todos los fenómenos de la genética y de la especialización evolutiva tienen sus análogos en la historia cultural, sustituyendo el meme las funciones del gen. La cultura basura se replica junto con los memes, igual que el ADN se replica junto con los genes. La cultura basura es la escoria de la civilización. La tolerancia a la basura es una de las características más esenciales de la vida. La eliminación de la basura nunca es completa. Los humanos adultos son sólo un poco más racionales que los que tienen cinco años. Demasiada eliminación destruye el alma. Su permanencia excesiva acabará con ella. Busquemos la excelencia, desechemos la basura y aplaudamos a nuestra Agencia Regional de Ciencia y Tegnología que recientemente ha optado por la excelencia, a pesar de que podamos o debamos quedar eliminados en la contienda, la singularidad de nuestra Región es lo que anda en juego.