Investiga como puedas, pero investiga por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

Prima de riesgo estratosférica, rescate bancario, recortes por doquier, acoso de los mercados, re-equilibrio presupuestario y toda una jerga economicista que machaca nuestra mente día tras día y que, queramos o no, está provocando una honda preocupación ciudadana rayana en la angustia. La colosal cifra de cien mil millones de euros, se dice que para reflotar la banca, nos da una idea, por lo inimaginable de la misma, de la proximidad a un país delirante. Si a todo eso le sumamos el gigantesco paro que atenaza a una sociedad desanimada y un goteo continuo de corrupción política, me pregunto quién tiene ganas en esta tierra de trabajar con una cierta alegría capaz de contagiar a sus congéneres. Pues, además, los que todavía queremos mantener ese espíritu lo estamos haciendo, víctimas de las medidas de ahorro, en muy penosas circunstancias. Y, mientras tanto, nos conformamos con pequeñas satisfacciones etéreas, como la traza del posible bosón de Higgs, que quizás explique el origen de la materia. La Ciencia, afortunadamente, no se detiene y consigue depararnos esa esperanza en el futuro que se nos niega desde otros ámbitos. Son muchos los científicos patrios que han participado en el hallazgo y que siguen ahí, en primera línea, codeándose con los mejores. Pero ¿hasta cuándo? Porque la Ciencia no vive de la caridad, aunque al ritmo actual no nos quedará mas remedio que crear una ONG, SOS Ciencia, para recaudar un mínimo de fondos para la investigación. De aquella cifra ciclópea de cien mil millones ¿se podría distraer un poquito? ¿Tanto afectaría a la recuperación bancaria restarle un 1% para que España se siguiera manteniendo en ese pomposo ranking del top ten? Seguro que estoy soñando, pero ¿y si cuela? Sé que no están las cosas para bromas, pero quizás un poco de distensión no vendría mal tras la penosa racha que venimos padeciendo los investigadores españoles y a la que no vemos un futuro despejado. Me quedo con la luz, contagiosa, de los ojos de los jóvenes que acaban de empezar, hablando abiertamente de su situación actual y del futuro que les espera, seguro que allende nuestras fronteras, pero siempre la conclusión es la misma: a pesar de todo, seguiremos adelante, pues investigar merece la pena y España necesita de las mentes más brillantes para mantener la cantera y estar en vanguardia.