Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB) por el Prof. Dr. D. Vicente Vicente García, académico de número

Hace unos años que el Instituto de Salud Carlos III, con el objetivo de potenciar la investigación biosanitaria, lanzó la propuesta de creación de institutos de investigación con la condición de que crecieran alrededor de un hospital. Los institutos podían integrar instituciones con capacidad investigadora, aunque no estuviesen relacionados con el propio hospital. Se pretendía facilitar la interacción con departamentos universitarios y organizaciones públicas o privadas con intereses investigadores en el área de ciencias de la salud. Ello acarrea una serie de beneficios notables, como establecer líneas de trabajo prioritarias, facilitar la difusión de las líneas de trabajo de cada grupo, cohesionar y hacer interaccionar a grupos de investigación, o favorecer la investigación multidisciplinaria, especialmente la más básica con la clínica. Su aprobación exige cumplir una serie de requisitos de producción científica, coherencia interna del propio instituto, elaborar un plan científico bien diseñado y riguroso para el siguiente quinquenio, etc. La producción científica debe ser relevante, con más de setecientos puntos de factor impacto en el último año, tenerla muy bien definida y agrupada por áreas y contar con una estructura de gestión independiente. En España se han aprobado cerca de una quincena de institutos. La región de Murcia empezó a perseguir este objetivo hace ya algún tiempo, si bien es verdad que hasta el pasado mes de abril no quedó constituido legalmente el IMIB. El nuevo instituto murciano de investigación biosanitaria es fruto de un convenio de colaboración entre las universidades públicas de Murcia y Cartagena, las Consejerías de Sanidad y Política Social y de Universidades, Empresa e Investigación, el Servicio Murciano de Salud y la Fundación para la Formación e Investigación Sanitarias. Una persona con reconocido prestigio profesional y científico, como el profesor Pascual Parrilla, fue nombrado director científico del proyecto. Desde ese momento se han definido siete áreas, coincidentes con las de mayor producción científica: 1) Hematología y oncología clínico-experimental. Genética clínica. 2) Enfermedades cardiovasculares y Respiratorias. 3) Enfermedades digestivas y endocrinometabólicas. 4) Neurociencias y órganos de los sentidos. 5) Epidemiología, salud pública y servicios de salud. 6) Inmunología, microbiología y enfermedades infecciosas, y 7) Biotecnología. Aplicaciones sanitarias de biociencias. El embrión del IMIB está logrando la participación importante de diferentes instituciones y hospitales. Ahora tenemos el reto de que se desarrolle armónicamente, y no debemos escamotear esfuerzos para, entre todos, elaborar un plan científico coherente y sólido. Si bien los vientos que soplan no parecen ser los más favorables para la investigación científica, ello no debe eximirnos de las responsabilidades y compromisos con nuestra tierra.