Falsedades en Medicina por el Prof. Dr. D. Pablo Artal Soriano, académico de número

Hace algunas semanas les contaba en esta columna sobre casos célebres de científicos mentirosos. A pesar de ellos, la sociedad en general considera lo que dice la ciencia como una verdad probada y muchas decisiones importantes dependen de ella. Esto es especialmente el caso en medicina, donde millones de personas en todo el mundo siguen tratamientos en base a resultados publicados de estudios clínicos. Nuestra salud depende directamente de la validez de estas publicaciones. Por ello, no es de extrañar el impacto que han tenido en los últimos años en la comunidad médica los trabajos de John Ioannidis, un científico griego que se ha dedicado a analizar la credibilidad de las publicaciones científicas. En muchos casos estos son los estudios que llevan a las recomendaciones sobre que antibióticos tomar, que tipo de cirugía es la más adecuada o si nuestra dieta debe contener más o menos fibra. Pues bien, según Ioannidis, la mayoría de las publicaciones o contienen errores, o no son independientes, o están sesgadas, o incluso son completamente falsas. Y lo peor es que la comunidad científica parece admitir esto como algo casi inevitable por los enormes conflictos de interés existentes. Pero los pacientes necesitamos una medicina que se aplique en base a evidencias sólidas e independientes. El coste económico y humano de que esto no sea así es enorme. Y tenemos muchos ejemplos recientes. Por ejemplo, muchas pruebas que se han realizado habitualmente para la detección precoz de cáncer no tienen tanta utilidad como se suponía, o el caso de algunos fármacos antidepresivos consumidos masivamente en todo el mundo que se ha demostrado no ser más efectivos que el placebo. Y que me dicen de la enorme confusión que podrán encontrar si quieren saber de estudios científicos que muestren si tomar aspirina diariamente le puede ayudar a alargar o acortar su vida. Porque en esto, y en muchos otros asuntos, tiene a su disposición un buen numero de estudios que dicen tanto una cosa como la opuesta. En su famoso articulo publicado en la revista PLOS Medicine, y que ustedes pueden leer si tienen humor y no son muy hipocondriacos (http://www.plosmedicine.org/article/info:doi/10.1371/journal.pmed.0020124), Ioannidis sugería que la mayoría de las conclusiones de las publicaciones en medicina son falsas. Quiero pensar que también la conclusión de Ioannidis es exagerada y que el problema será menor. Pero de todas formas el panorama ciertamente da miedo y sugiere que los pacientes debemos ser cautos con las novedades en medicina, en muchos casos pasajeras.