EXCELENCIA por el Prof. Dr. D. Juan Carmelo Gómez Fernández, académico de número

Superior calidad o bondad que hace digno de singular aprecio y estimación algo, según el diccionario de la RAE. Como sucede con tantos otros, este término se viene empleando de forma equívoca, eufemística. ¿Qué habría que esperar de una Universidad para que pudiéramos calificarla como excelente? Nos fijaremos para ello en cómo son las Universidades más prestigiosas del mundo, tales como Cambridge u Oxford en Europa o Harvard, Stanford o Berkeley en los Estados Unidos. Ciertamente reúnen unas características comunes. Tienen una autonomía que las pone por encima de los avatares políticos y de los caprichos de los Gobiernos sobre qué enseñanzas pueden ofrecer y cómo impartirlas y en gran medida de los vaivenes económicos, gracias a sus propiedades o a sus ingresos. Tienen una importantísima actividad investigadora y no se concebirían sin ella. Muestran unas elevadas ratios profesor/alumno y unos estrictos sistemas de selección de sus profesores y alumnos. En ningún caso servirán de guardería de adultos. Lo normal es que cada profesor enseñe sobre un campo en que es especialista y al que ha hecho aportaciones reconocidas y sustanciales para su desarrollo o establecimiento. Eso llevará a contratar profesores científicamente complementarios a los ya en plantilla. No se formarán clones en los que todos los profesores provienen de la escuela local y todos saben de lo mismo. Para obtener un puesto permanente los profesores habrán de demostrar realmente su valía. El sistema de selección se basará en una comisión de selección de la que formarán parte los más prestigiosos especialistas internacionales. No se dará preferencia al candidato que haya nacido en la ciudad o región donde se encuentra la Universidad, ni los candidatos locales van a poder opinar sobre los miembros de la comisión seleccionadora. Los profesores cobrarán de acuerdo a su valía, negociando cada uno sus condiciones económicas y no sólo eso, sino también las infraestructuras que se pondrán a su disposición, además de espacio, personal auxiliar o grupo de investigación. Se encontrarán muy claras desigualdades en cuanto a lo que se ofrece a cada profesor. Los que estamos dentro sabemos que ninguna Universidad, no ya de la Región de Murcia sino de España, cumple, ni es previsible que lo hagan durante esta generación, prácticamente ninguna de las características enunciadas arriba y desde luego es lo que muestran las clasificaciones de las Universidades, en las que ninguna española ocupa puestos preferentes, ni mucho menos.