El viroma humano por el Prof. Dr. D. Mariano Gacto Fernández, académico de número

Columna de la Academia publicada en el Diario La Verdad el 22 de abril de 2017

Los microorganismos que habitan nuestro cuerpo forman un nuevo órgano que se ha denominado el microbioma humano, constituido mayoritariamente por bacterias y arqueas. Como otros órganos, el microbioma tiene estructura y funciones específicas. Sin embargo, las entidades biológicas más abundantes en nuestro cuerpo no son los microorganismos sino los virus. En sentido estricto, los virus no son microorganismos porque carecen de organización celular (el término organismo deriva precisamente de tal tipo de organización) ni tampoco son microbios, porque no tienen vida extracelular (bios significa vida). Como dijo el premio Nobel André Lwoff “un virus es un virus”. Por su singularidad, estas entidades no forman parte del microbioma.

En analogía con el microbioma humano, el viroma humano es el conjunto de virus que se encuentran interna o externamente en nuestro cuerpo, incluso en ausencia de síntomas clínicos de infección. Este conjunto incluye tanto virus que causan infecciones agudas, latentes o persistentes, como aquellos incapaces de infectar nuestras células. Dichas entidades pueden influenciar notablemente el equilibrio entre la salud y la enfermedad porque estamos continuamente expuestos a numerosos virus por el aire que respiramos, los alimentos que ingerimos y el contacto con otros hombres, animales o plantas.

Nuestro cuerpo presenta ecosistemas muy heterogéneos, con comunidades microbianas que son específicas de cada sitio anatómico. Los virus también varían en términos de abundancia y composición dependiendo del sitio de nuestro cuerpo. Estudios metagenómicos realizados recientemente revelan que el número de virus que forman el viroma humano alcanza magnitudes insospechadas, con valores que, en individuos normales asintomáticos, pueden suponer desde un millón de partículas víricas por mililitro de sangre o de orina hasta mil millones por gramo de piel, intestino o faringe. Por otra parte, hay muchos virus endógenos que han logrado integrar su genoma en el genoma humano.  Por fortuna, los virus bacterianos o bacteriófagos, que están especializados en atacar bacterias, representan la mayoría de las partículas víricas presentes en el cuerpo humano y se estima que cada uno de nosotros puede contener un número total de quince cifras en lo que refiere solamente a este tipo de virus. En consecuencia, muchas líneas actuales de investigación resaltan la contribución potencial de los bacteriófagos al mantenimiento de la salud humana por su capacidad de eliminar comunidades bacterianas patógenas. Los avances que se esperan de estudios dirigidos a comprender el significado de los virus asociados al cuerpo humano inspirarán nuevas técnicas biológicas e influenciarán nuestros conceptos sobre la salud y la enfermedad.