El cáncer que se incrementa con el Sol por el Prof. Dr. D. José Luis Iborra Pastor, académico honorario

El melanoma es un cáncer que se inicia en los melanocitos, células que sintetizan el pigmento melanina, que colorea el cabello, piel e iris del ojo, y nos protege de los rayos ultravioleta. Es un tumor que impulsa la formación de eSpecies de Oxígeno Reactivas (ROS), compuestos muy oxidantes (aniones superóxidos, peróxidos, radicales hidroxilos) que modifican las moléculas de los ácidos nucleicos y las proteínas, alterando sus comportamientos celulares. El melanoma comienza con un lunar y está fuertemente asociado a la exposición de radiaciones UVA y UVB solares, y de las cabinas bronceadoras. También se produce en cualquier tejido con melanocitos, como los intestinos. Los factores genéticos pueden incrementar el riesgo de melanoma. En la diagnosis, un melanoma se caracteriza por su estadía numérica, basada en cómo crece en la piel y se dispersa en el cuerpo. Se distinguen cinco niveles: en el inicial 0, las células de melanoma están aún confinadas en la epidermis, capa superior de la piel; en el nivel 4, el cáncer está en un estado avanzado y se ha dispersado por el cuerpo, incluyendo los pulmones, el hígado, el cerebro, los huesos, los nódulos linfáticos distantes u otras áreas de la piel. En los niveles intermedios del 1 al 3, el melanoma crece de 2-4 mm, y aumenta la dispersión por la piel, por los vasos linfáticos o por las glándulas linfáticas próximas, y disminuye la posibilidad de eliminarlos por cirugía.

El melanoma ha aumentado en los últimos 30 años en las personas de raza blanca, pero se ha estabilizado en las de color. Una persona blanca en USA tiene una probabilidad 1:50 en desarrollar melanoma, mientras que las de raza negra es 1:1.000. La piel oscura contiene más melanina, que protege de los efectos del sol. La mayoría de los melanomas en poblaciones de raza blanca están unidos a mutaciones producidas por la exposición al sol, mientras que la mitad de los melanomas en las personas de raza negra se produce en las áreas no expuestas al sol. Aunque el melanoma en personas de piel negra es menos frecuente, sin embargo es letal. El índice de supervivencia de cinco años de un individuo americano-africano diagnosticado con melanoma es del 73% en comparación con el 91% de un caucasiano. En los últimos cuatro años, se han aprobado siete tratamientos que destruyen las células cancerosas o estimulan el sistema inmune prolongando la vida de los pacientes.