El bosón de Higgs por el Prof. Dr. D. Miguel Ortuño Ortín, académico de número

El reciente descubrimiento del bosón de Higgs ha recibido una merecida atención en los medios de comunicación. Desgraciadamente, resulta complicado entender y apreciar cuál es la lógica que hay detrás de la postulación de su existencia. Las teorías físicas involucradas entrañan tal complejidad que es muy difícil poder responder a esta y a otras cuestiones similares sin un bagaje técnico enorme. En la física moderna, las partículas interactúan unas con otras mediante el intercambio de otras partículas, denominadas portadoras. Cada tipo de fuerza posee unas partículas portadoras características. Por ejemplo, la fuerza electromagnética, responsable de la química y de los fenómenos biológicos, se ejerce a través de los fotones, que son las partículas que forman la luz. Cuanto mayor es la masa de una partícula portadora, menor es el alcance de su fuerza. El fotón no posee masa y, en consecuencia, la fuerza electromagnética es de largo alcance. La denominada fuerza nuclear débil actúa entre los componentes del núcleo atómico y sus efectos no se extienden más allá de las distancias nucleares, tremendamente pequeñas. El rango espacial de esta fuerza es tan pequeño debido a que sus tres partículas portadoras son bastante masivas. En los años sesenta se descubrió que la fuerza electromagnética y la nuclear débil son manifestaciones diferentes de una nueva fuerza que engloba a ambas. En las ecuaciones de carácter relativista que nos describen conjuntamente a ambas fuerzas, el fotón y las tres partículas portadoras de la fuerza nuclear son componentes de un único objeto (igual como ocurre con la energía y las tres componentes del espacio) y a altas energías deberían tener propiedades similares. El bosón de Higgs entra en escena para explicar como partículas que a altas energías son similares y sin masa, pueden diferenciarse a bajas energías y adquirir en algunos casos masa. El físico David Miller estableció una curiosa analogía entre el bosón de Higgs y los políticos: en un salón lleno de políticos una persona desconocida puede moverse sin problemas, mientras que el primer ministro solo se puede mover lentamente pues es frenado por los continuos requerimientos de los políticos. La presencia de los bosones de Higgs hace que partículas similares se comporten de forma muy diferente. La existencia del bosón de Higgs ha afianzado el denominado modelo Estándar de la física de partículas y ha desechado otras teorías que se habían ido formulando en las últimas décadas.