¿CONOCIÓ EINSTEIN A NAHMÁNIDES? por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

Hace apenas un mes, la curiosidad me llevó a comprar el libro En el principio creó Dios …(Cómo la Ciencia descubrió la Creación del Universo),  del Dr. Benito Orihuel, quien afirma ofrecer “una visión científica, religiosa y filosófica” de lo que anuncia en el título. No pretendo comentar la obra, pues necesitaré varios meses de reposada lectura para hacerme con ella, pero sí hacerles partícipes de un descubrimiento maravilloso: un judío español hablando con desparpajo sobre el origen del Universo.

Mose ben Nahmán, o Nahmánides, fue un rabino hebraicoespañol que nació en Gerona, alrededor de 1194, y murió en Palestina, allá por 1270. Conocido en el judaísmo como Ramban y citado en los documentos cristianos coetáneos como Bonastruc de Porta, fue la mayor autoridad rabínica de su época. Es probable que fuera discípulo de Yehudá ben Yakar, rabino de Gerona, y del cabalista Azriel y en 1263 defendió el judaísmo en la polémica pública habida en Barcelona, en presencia de Jaime I, frente al converso Pau Cristiá. Debido a ella, fue condenado al destierro y en 1267 emigró a Palestina, donde pasó sus últimos días. Además de ejercer la medicina, fue el máximo representante de la corriente espiritualista y mística judía contraria al intelectualismo, pues consideraba que la revelación es superior a la filosofía –de hecho, fue gran admirador de Maimónides, aunque discrepara de sus ideas.

Una vez situado a nuestro personaje, y siguiendo la pauta del Dr. Orihuel, es Gerald L. Schroeder quien cita reiteradamente, en Genesis and the Big Bang y The Age of the Universe, a nuestro antepasado. Nahmánides, en su Comentario del Torá, escribe con suma lucidez: “Nada había antes del Universo. De repente, la creación apareció como una minúscula partícula, del tamaño de un grano de mostaza, que contenía toda la sustancia origen de todo lo demás. Esa sustancia inmaterial se expandió para convertirse en la materia tal como la conocemos. Una vez que ésta se ha formado de aquella es cuando el tiempo, que ya estaba creado, se hace perceptible”.

La “sustancia inmaterial” de Nahmánides se traduce hoy por energía, cuya equivalencia con la materia fue formulada por Einstein en su famosa ecuación E=mc2. Desconozco si éste, de origen judío, conoció a nuestro célebre antepasado, pero sí es digno de mención que un español, Nahmánides, se anticipó, con mucho, al tan celebrado, actual y casi unánime Big Bang. Una vez más, nos han tenido que recordar la excelencia de nuestra ciencia desde fuera de nuestras fronteras.