CITAS, por el Prof. Dr. D. Alberto Requena Rodríguez, académico de número

Uno de los tipos de pensamiento que pretende emular la Inteligencia Artificial (IA) es el denominado razonamiento deductivo inferencial. Consiste en que una vez que se han establecido los axiomas y las reglas de deducción, se sacan conclusiones.  En suma, partir de lo conocido para deducir enunciados verdaderos nuevos. Frege (1848-1925) fue un matemático, lógico y filósofo alemán que instituyó la lógica matemática y la filosofía analítica. Desempeñó cátedra en la Universidad de Jena, aunque pasó inadvertido y fueron Peano y Bertrand Russell quienes lo dieron a conocer a la comunidad científica. Estaba convencido de que la Matemática y el lenguaje eran reducibles a la lógica. Su influencia sobre Russell, Wittgenstein y el Circulo de Viena fueron la base sobre la que se desarrolló la filosofía analítica. Vino a renovar y relanzar la lógica, inalterada hasta entonces y anclada en la formulación de Aristóteles. Ha ayudado a que la lógica y los programas efectúan las deducciones. Hay otros tipos de inteligencia, siendo el método de la inferencia uno de los más fértiles, pero hay otros no reducibles a inferencias.

Las citas y las distinciones son actividades intelectuales, fuera del alcance de las inferencias. Citar, distinguir y desear, son formas de calibrar el alcance de la Inteligencia Artificial y la capacidad de reemplazo de la Inteligencia Natural. Si la IA no puede imitar estos atributos, evidenciará sus límites. En buena lógica, la IA depende tanto de la Ingeniería como de la fenomenología. La primera, alberga el desarrollo del hardware y el software, mientras que la fenomenología es la que da cobertura al análisis del conocimiento natural, es decir la descripción de las diferentes formas de pensamiento  que la ingeniería pretende imitar y, en su caso, reemplazar.

Los humanos, en cuanto a hablantes, empleamos la cita. No solo repetimos palabras de otro, sino que apreciamos que las cosas para alguien son como para nosotros. Es la forma de presentarnos y presentar a los demás la forma en la que el mundo se concibe para otros distintos de nosotros. En buena lógica, la cita implica la habilidad por la que agregamos perspectivas a las cosas que experimentamos y expresamos. Somos capaces de ver las cosas con las perspectiva de otros, no solo de ver las cosas desde nuestro punto de vista, sino desde la perspectiva de otros, que no tienen por qué coincidir en el aprecio a las cosas. Es un signo de inteligencia esta capacidad, del mismo modo que su carencia lo es de menor inteligencia. Ver las cosas de una sola forma es una indicación de ser obtusos.

Pero la habilidad de la cita, no es sinónimo de la capacidad de ponernos en lugar de otro, como si se tratara de coincidir compartiendo el estado de ánimo y sentimientos de otro, lo que nos llevaría a simpatizar con sus estados subjetivos. En realidad, todo es una forma de respuesta a dejar patente lo que parecen las cosas. En una cita capturamos como son las cosas para alguien. Las citas pueden ser todo lo complejas que queramos, por ejemplo incluyendo en una de ellas lo que una tercera persona piensa. Quién las hace, es lo importante.

Es usual que al hablar contrastemos la forma en que nos parecen las cosas con lo que les parecen a otros. No cabe duda de que la forma en que le parecen a otros influye en lo que nos parecen a nosotros. Pero este tipo de cadena de puntos de vista alternativos se ve negado en el marco de las inferencias deductivas  La razón es que la lógica de la deducción es una especie de lógica de un solo ojo, ya que la diversidad queda retenida en los filtros y solo es admisible lo que deriva de las premisas. Incluso la lógica formal que incluye casos no cubiertos por los axiomas especificados o en las lógicas no monoatómicas que abordan situaciones que no se siguen de las premisas, siguen un solo punto de vista. Evidentemente, todos los tratamientos cooperativos no pueden seguir planteamientos monoatómicos. Se requieren tratamientos formales apropiados en estos casos de planteamientos multiagentes, de los que, hoy por hoy, carecemos.

Las restricciones que impone la lógica a un único punto de vista es una abstracción legítima y útil, pero limitada, al no proporcionar una imagen completa del razonamiento humano. En la esfera natural, las opiniones de los demás, forman parte del andamiaje en el que se completa el pensamiento humano. Las opiniones de otros influyen en las opiniones que mantenemos. Nosotros no derivamos las posturas solamente de los axiomas que aceptamos como verdaderos. Si la IA ha de emular al pensamiento natural, el software ha de manejar puntos de vista alternativos y no solamente el `pensamiento inferencial y lineal. El software de IA debe incluir expectativas y afirmaciones que incluyan argumentos conversacionales y no solo monólogos. Simular situaciones competitivas conlleva estrategias concretas.

Si la cita se sitúa más allá de la IA, podemos convertirnos nosotros en los últimos referentes de la citación   En el mundo científico la cita es el elemento compensatorio de las propuestas que se formulan. La coincidencia en los puntos de vista reviste de autoridad una aportación. No es fácil la cita en el mundo natural, por los atributos de calidad que requiere. Cualquier cita no basta ni justifica, sino solo aquélla que conlleva analogía o aporta escenario para el desarrollo. En el mundo incipiente de IA, como hemos visto, es un argumento de calidad de la capacidad de emulación de la Inteligencia Natural. Mucho más ambicioso que el mero requisito de las maquinarias inferenciales. Finalmente  lo que nos hace ciudadanos en el ámbito Natural, tiene que incidir en el ámbito artificial, si pretendemos una aportación significativa.