Ciencia en el Floridablanca por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

El IES Floridablanca celebró, del 14 al 18 de febrero, la I Semana de la Ciencia, una iniciativa única y pionera en esta región, digna del mayor aplauso y apoyo por parte de esta academia. Aprovechando que 2005 es el Año Internacional de la Física, la asociación de madres y padres, el claustro de profesores y los propios alumnos, en una perfecta comunión de intereses, organizaron un conjunto de actividades que ha llamado la atención más allá de nuestras fronteras. Los invitados-estrella fueron los doctores Juan Mosig y José A. Lozano Teruel. El primero, catedrático y director del Laboratorio de Electromagnetismo y Acústica de la Escuela Politécnica Federal de Lausanne (Suiza), reconocido experto mundial en antenas, impartió una deliciosa lección sobre emisión y recepción de ondas, apoyada por experimentos prácticos. Destacó las aplicaciones y características de las antenas, incluso las más sofisticadas de la tecnología espacial o de telefonía móvil, y mostró cómo se disimulan en los edificios suizos o confundiéndose con los pinos de sus bosques. El profesor Lozano centró su atención en grandes descubrimientos científicos ocurridos debidos a la “casualidad”. Es lo que hoy se conoce como serendipia, es decir, hallazgos que no se perseguían de manera directa, aunque el profesor Lozano dejó bien claro que no son milagros, sino el fruto de una amplia y fructífera labor anterior, siempre acompañada de una inteligencia excepcional capaz de sacar partido de los posibles errores o fallos. El Dr. Lozano aportó datos contrastados que explican la pésima situación española con respecto a las vocaciones científicas. Un nutrido grupo de profesores de la Universidad de Murcia completaron una excepcional semana que engrosará la historia del centro. Los estudiantes se implicaron al máximo, con experimentos de física, construcción y lanzamiento de un globo y participación en el lanzamiento de cohetes. La organización fue perfecta, sin alterar la actividad normal del centro, pues las charlas estaban organizadas para facilitar la asistencia de los chavales dentro de su horario habitual, incluido el horario nocturno. La Consejería de Educación y Cultura, la Academia de Ciencias y las universidades de Murcia y Politécnica de Cartagena respaldaron el proyecto. El año de Einstein fue un buen motivo, pero –aun sin él- dedicarle tiempo a la Ciencia merece siempre la pena. Una coartada para 2006 podría ser la celebración, por primera vez en España, del Congreso Internacional de Matemáticos. Una fiesta total con la ciencia y la tecnología. Que cunda el ejemplo.