Centenario del eclipse que catapultó a Einstein a la fama por el Prof. Dr. D. Rafael García Molina, académico de número

Columna de la Academia publicada en el diario La Verdad el 4 de junio de 2019

Este 29 de mayo se han cumplido cien años del eclipse total de sol durante el cual se realizaron mediciones que confirmaron la Teoría de la Relatividad General de Einstein.

Arthur Eddington comprendió la importancia que podrían tener las observaciones durante ese eclipse para confirmar o refutar las predicciones de una de las teorías más revolucionarias de la época: la Relatividad General, publicada en 1915. Una de sus consecuencias era que un rayo de luz se desviaría de la trayectoria rectilínea en las proximidades de un campo gravitatorio intenso, como el producido por un objeto celeste masivo. Este es el caso del Sol, y la trayectoria de la luz que llega a la Tierra proveniente de las estrellas se debería curvar al pasar cerca del Sol, de tal modo que podríamos ver estrellas ocultas por el astro. Pero esto solo podría comprobarse cuando hubiera un eclipse total, pues de otro modo, la inmensa luminosidad solar impide ver la luz de las estrellas.

Cuando todavía no había finalizado la I Guerra Mundial, el astrónomo real británico Frank Watson Dyson se encargó de organizar dos expediciones. Pocos meses después de concluido el conflicto bélico, una de ellas, dirigida por Andrew Crommelin, se encaminó a Sobral (noreste de Brasil). La otra, liderada por Arthur Eddington, puso rumbo a la isla de Príncipe (Golfo de Guinea). Si, durante el eclipse, el registro fotográfico de estrellas “próximas” al Sol aparecía desplazado respecto de las fotografías nocturnas, esto implicaría que la luz estelar se habría desviado al pasar cerca del Sol.

Superando problemas técnicos, logísticos y, especialmente, meteorológicos (debido a la abundante nubosidad), el grupo de Príncipe obtuvo 16 fotografías. Pero solo dos de ellas permitían estudiar si la luz de las estrellas se había desviado o no. El grupo de Sobral realizó fotografías con mejores condiciones meteorológicas, pero las 19 imágenes que tomaron estaban desenfocadas, pues el calor había dilatado el espejo de su principal telescopio. Afortunadamente, obtuvieron 8 imágenes en buenas condiciones mediante un telescopio menor. Los astrónomos concluyeron que la luz de las estrellas observadas se había desviado 1,98 y 1,6 segundos de arco, según las fotografías de Sobral y Príncipe, respectivamente. En honor a la verdad, de la física newtoniana también se obtenía una desviación para la posición estelar, pero su valor era aproximadamente la mitad del predicho por la Teoría de la Relatividad General (1,74 segundos de arco), que, de este modo, se vio refrendada.

Antes de este eclipse, los trabajos de Einstein eran poco conocidos más allá de los círculos académicos. Pero la publicación en la prensa (y también en las revistas especializadas) de las observaciones realizadas durante el eclipse catapultaron a Einstein (su persona y su investigación) a la fama mundial, trascendiendo al gran público y convirtiéndolo en un personaje mediático.