Cambios climáticos, extinciones y el hombre por el Prof. Dr. D. Juan Guerra Montes, académico de número

Coincidiendo con la llegada del hombre –hace unos 40.000 años- ocurrió en Australia una extinción de numerosas especies de vertebrados, la cual coexistió con una sequía persistente que comenzó hace unos 25.000 años. Este caso hace pensar que los cambios climáticos han podido jugar un papel relevante en las extinciones ocurridas después de la aparición del hombre, que se acrecienta en el caso de América del Norte. Un 70% de las especies de mamíferos que vivían allí a finales del Pleistoceno –hace unos 10.000 años– se extinguió en unos pocos miles y en ello concurren dos eventos. Por un lado con la llegada del hombre por el estrecho de Bering, y por otro con un calentamiento progresivo del clima que provocó la regresión de los hielos hacia el norte, a través de Canadá, y un desplazamiento de bosques y praderas en idéntica dirección. Todo ello debió comportar importantes cambios en la vida de especies que hoy están extinguidas. No es fácil hacerse una idea de lo ocurrido hace 10.000 años y evaluar hasta qué punto ese calentamiento influyó en las extinciones. No obstante tenemos datos relativamente recientes, aunque a escala pequeña, de este tipo de alteración climática. En Islandia, entre 1870 y 1970, la temperatura aumentó un promedio de 2º C y ello acarreó la práctica extinción de dos especies de aves (la halveda y el mérgulo), lo que indica una clara relación causa/efecto entre un cambio climático y una pérdida de especies. El hombre, como es bien conocido, ha jugado un papel fundamental, y sin mediación de ningún tipo de cambio climático, en la extinción de muchas especies. Paradigmáticas son las extinciones masivas que coinciden con la presencia del hombre en Nueva Zelanda, Melanesia o Madagascar. Pero es más discutible su influencia en los casos de Australia o América del Norte, donde la presencia en excavaciones arqueológica de numerosos restos de animales primitivos, junto a vestigios del hombre coetáneo, no es concluyente más de que vivían de la caza. Hemos de considerar que las poblaciones humanas eran muy reducidas (alrededor de 0,5 individuos por km2 durante el paleolítico). En consecuencia, lo razonable es concluir que los cambios climáticos han tenido un papel y un alcance más relevante y global que el hombre en la historia de las extinciones. Otro fenómeno bien diferente es el que parece ocurrir en estos momentos, la Humanidad contempla un posible cambio climático, pero en esta ocasión quizás como causa directa de su propia actividad.