Biodiésel más verde por el Prof. Dr. D. Francisco García Carmona, académico de número

“El uso de los aceites vegetales para los motores de combustión puede parecer insignificante hoy, pero tales aceites pueden llegar con el tiempo a ser tan importantes como son los productos del petróleo y del carbón”. Esta frase tan visionaria del inventor Rudolph Diesel en 1912 está a punto de convertirse en una realidad un siglo después, bajo la presión del alto precio del petróleo y las exigencias medioambientales de nuestro tiempo, gracias al biodiésel. El biodiésel es un combustible resultante de la transesterificación de la grasa (triglicéridos) de los aceites vegetales (girasol, soja, colza, etc) o animales con alcohol (metanol o etanol) para dar los esteres de los ácidos grasos, que puede ser utilizado directamente en los modernos motores diésel. Las ventajas ambientales del uso del biodiésel son la no emisión de CO2 neto a la atmósfera (el CO2 liberado en la combustión es el mismo que fijaron las plantas para la síntesis de las grasas). Además, al no contener prácticamente azufre no se liberan derivados azufrados, responsables de la lluvia ácida y la no menos importante implantación de cultivos oleaginosos en tierras retiradas por la Política Agraria Comunitaria, lo que evita la erosión del suelo y crea puestos de trabajo en el medio rural. El procedimiento actual de obtener biodiésel suele usar como catalizador sosa cáustica o potasa en fase homogénea en la reacción de transesterificacion, lo que obliga a la purificación del biodiésel con varias etapas de lavado. Con el fin de evitar esto y reducir el consumo de productos químicos y de vertidos, intensas investigaciones se están desarrollando para obtener catalizadores capaces de trabajar en fase heterogénea, que sean además reutilizables y permitan la producción del biodiésel en continuo. Estas investigaciones se orientan por un lado a obtener catalizadores químicos y por otro a obtener biocatalizadores. En el campo químico recientemente en Nature (Noviembre 2005) se ha descrito un catalizador sobre la base de un sulfonato de un polímero de glucosa y sacarosa obtenido a más de 300º C. En el campo biotecnológico diferentes lipasas inmovilizadas están dando resultados más que aceptables para la obtención de biodiésel, el cual sería por tanto totalmente verde en el ámbito de las materias primas (grasas vegetales y bioetanol), del biocatalizador lipasa (proteína enzimática), y en el proceso de purificación final del biocarburante.