ALTA CIENCIA SOBRE DORADAS Y LUBINAS por el Prof. Dr. D. Angel Ferrández Izquierdo, académico de número

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) viene reiteradamente insistiendo sobre el relevante papel que la acuicultura desempeñará en las próximas décadas “por su importancia capital en el abastecimiento mundial de pescado y su contribución a la reducción de la pobreza y la inseguridad alimentaria en todo el mundo”. Los más recientes estudios de la FAO corroboran tanto la íntima relación entre el aumento del consumo de pescado y el crecimiento económico y el bienestar, como el descenso de la contribución de la pesca de captura a la alimentación humana y el correspondiente aumento de la piscicultura.

La piscicultura es el arte y actividad de la cría de peces en cautividad. Y como ocurre con otros animales de consumo, los peces objeto de cultivo industrial se encuentran sometidos a situaciones de estrés –respuesta a factores que alteran su estado habitual- ya sea por su confinamiento en espacios limitados, ya por la manipulación necesaria para su clasificación, extracción o transporte, ya por cambios de temperatura, salinidad o concentración de oxígeno. Es natural, pues, adivinar que cualquier estudio dirigido a reducir o eliminar el estrés inherente a tal práctica resulta de importancia capital para el sector productivo. Uno de ellos se refiere al tratamiento preventivo con sustancias naturales “recicladas”, tales como las levaduras empleadas en la industria de la alimentación (pan, cerveza), que mejoran la capacidad de defensa inmunitaria de los peces.

El estudio ha sido realizado por el grupo de investigadores, de la Universidad de Murcia, denominado “Sistema inmunitario innato de peces”, cuyo investigador responsable es el Dr. José Meseguer Peñalver, y la calidad del mismo viene avalada por su distinción con el premio que concede el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación a través de la Junta Nacional Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR).

Nuestro reconocimiento y felicitación a todos ellos se hace extensiva a sus colaboradores: Culmarex S.A., laboratorios del Instituto Oceanográfico de Mazarrón y de la Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente en San Pedro del Pinatar; y patrocinadores: Universidad de Murcia,  Fundación Séneca, Instituto de Fomento, Consejería de Agricultura, Agua y Medio Ambiente, CajaMurcia, varios ministerios y proyectos FEDER, FAIR y AIR de la Unión Europea.

Es un magnífico ejemplo de cómo el conocimiento científico se convierte en oferta tecnológica, de servicios y asesoramiento o formación, hacia especies de interés comercial, en aras del progreso social y económico de esta región.