Aceleración del universo por el Prof. Dr. D. Miguel Ortuño Ortín, académico de número

El descubrimiento por Edwin Hubble de la expansión del universo fue el hallazgo astronómico más importante del siglo XX y cambió drásticamente nuestra visión del universo. Como una consecuencia lógica del mismo se predijo el “Big Bang”, o estallido inicial, pero quedaba la duda de cuál sería nuestro destino final. Las dos hipótesis más razonables eran que, o bien la atracción gravitatoria pudiera más que la velocidad de expansión y el universo acabara colapsando, o que ambos efectos estuvieran exactamente compensados y el universo se expandiera por siempre aunque cada vez más lentamente. En la última década surgió sin embargo una nueva sorpresa en este terreno y dos equipos de investigadores han encontrado de manera independiente que el Universo se acelera. El comité de los premios Nobel ha galardonado por ello el pasado año a los líderes de ambos proyectos: Saul Perlmutter de la Universidad de California en Berkeley, Adam Riess de la Universidad John Hopkins, ambos en Estados Unidos, y Brian Schmidt de la Universidad Nacional de Australia. Para llegar a la conclusión de que el Universo se acelera es necesario medir con precisión la relación entre las distancias de objetos lo más lejanos posible y su corrimiento hacia el rojo, que es proporcional a la velocidad con la que dichos objetos se alejan de nosotros. La medida del corrimiento hacia el rojo es fácil y el verdadero reto está en la medida de la distancia, pues la luminosidad que nos llega de un objeto depende tanto de su propia luminosidad real, como de lo lejos que esté de nosotros. Ambos equipos de investigación eligieron como objetos a medir supernovas, que son estrellas que explosionan cuando se les acaba el combustible. La luminosidad de estas explosiones es tremenda por lo que pueden observarse a distancias enormes. Pero más importante aún es el hecho de que su luminosidad intrínseca depende del tiempo de duración de su pico de brillo y puede por tanto calibrarse. Las medidas utilizando datos de estas supernovas mostraron que el universo se expande acelerándose, es decir cada vez a mayor velocidad.