¿3+2? por el Prof. Dr. D. Juan Carmelo Gómez Fernández, académico numerario

Cuando se ideó el llamado proceso Bolonia, la intención última era el conseguir la homologación entre los diferentes sistemas de enseñanza universitaria en la Unión Europea que permitiera la libre circulación de titulados entre los diferentes países. En España funcionaba un sistema de licenciatura universitaria o ingeniería superior de cinco años y algunos otros títulos de tres años (mas Medicina de seis). En muchos países europeos el sistema era similar, como en Italia, Portugal, Francia (Grandes Escuelas) o incluso Alemania. Muy diferente era el sistema universitario británico. Lo que no sabemos es por qué el sistema que se decidió adoptar fue precisamente el británico de grados de tres años mas máster de dos. Pero lo cierto era que el anterior sistema español, que por cierto es el mismo que sigue funcionando en los países de Iberoamérica, no era tan malo. Prueba de ello es el gran papel que los profesionales españoles realizaban en cuanto salían de España: no era el sistema de enseñanza sino la organización social lo que fallaba para que muchos universitarios españoles pudieran triunfar aquí. Pero todavía peor, mientras que en casi todos los países europeos se adoptó el mencionado sistema 3+2, en España, por razones no explicadas, se optó por el 4+1. Es decir, que para homologarnos con Europa lo que se hizo fue crear un sistema diferente al de casi todos los demás. Absurdo, ¿no? Pero lo peor fue la confusión de un máster para completar los cinco años de formación con los másteres existentes anteriormente para los licenciados (tipo MBA) que se hacían en muchos casos por profesionales ya insertados laboralmente. Esta confusión condujo a incrementar de una forma muy sustancial las tasas de matrícula de los másteres y ahí tenemos un serio problema pues se dificulta el acceso a una formaciñon similar a las viejas licenciaturas a muchos estudiantes menos pudientes. Las consecuencias de la decisión e adoptar el 4+1 fueron pues la de poner en marcha un sistema que nos diferencia de la gran mayoría de los países miembros de la UE dificultando la consecución del fin último de esta reforma que era facilitar el fácil intercambio de profesionales entre diferentes países. Por ello se han escuchado muchas opiniones en la comunidad universitaria favorables a pasar a 3+2. Sin embargo estos días algunos colectivos de estudiantes protestan por esta posibilidad. Mi opinión es que el sistema anterior español estaba mejor adaptado a las necesidades nacionales. Lo que habría que explicar es por qué no se adaptó el sistema anterior al nuevo pasando el primer ciclo a grado y el segundo a máster (o mejor haberle llamado de otra forma). Y por supuesto, no está para nada justificado el subir las tasas de matrícula para el máster con respecto al grado, como antes no era más caro el segundo con respecto al primer ciclo. O sea, que el 3+2, bien diseñado, puede ser conveniente, incluso podrías posibilitarse que en determinados casos fuese necesario mantener un grado de 4 años cuando fuese imposible conceder competencias profesionales a un título de solo 3 años, debido a las peculiaridades de un determinado título profesionalizante. El 3+2 permitiría tener titulaciones cortas (las de solo primer ciclo de antes) y otras con dos años más que proporcionasen una mayor formación o especialización. Además el planteamiento puede ser diferente dependiendo de la rama de conocimiento de que se trate. En el caso de las Ciencias, además de tener grados en cada una de ellas se podría, por ejemplo, tener grados mixtos de Matemáticas y Física, de Física y Química, de Química y Biología o de Biología y Geología, todos ellos serían muy adecuados para quienes quisieran dirigirse a la enseñanza secundaria. Pero también podrían ser una base para otros títulos especializados de máster, como sucedería, por ejemplo, en el caso de un grado en Química y Biología que sería una excelente base para un máster en Biotecnología, Bioquímica o Ciencia y Tecnología de los Alimentos. Estoy seguro que en otras ramas como Humanidades también se darían grandes posibilidades para sacar provecho de esta organización. Y por supuesto, habría titulaciones que requerirían otro número de años, como es el caso de las sanitarias que tienen su propia regulación. Ojalá que cuando se llegue a la tesitura de reformar el sistema, y es necesario reformarlo, los responsables estén inspirados y se adopte la mejor solución, que yo creo que sería flexibilizar. Pero eso sí, todos los títulos que se llamen igual deberían tener la misma exigencia en créditos en todas las universidades. Ah, y yo llamaría maestría al segundo ciclo.