Universidad de Murcia

José Lostau y Gómez de la Membrillera

Comisario Regio entre abril y mayo de 1918. Rector de junio de 1918 a abril de 1929 y de 1930 a 1939.

Personalidad clave en la creación de la Universidad murciana, el período como Rector de José Loustau es el segundo más largo de la historia de nuestro centro y su actividad, tanto académica como docente e investigadora, permaneció íntima e ineludiblemente unida a él.

Loustau había estudiado Ciencias Naturales en la Universidad Complutense de Madrid, donde se doctoró en 1914. En abril de 1916, pocos meses después de su creación, ganó la plaza de catedrático de Mineralogía y Botánica de la flamante Universidad de Murcia, donde desempeñó en primer lugar el cargo de secretario de la Facultad de Ciencias, y un año más tarde fue designado Comisario Regio.

Fue el primer Rector de la Universidad de Murcia, cargo que desempeñó ininterrumpidamente desde 1918 hasta su dimisión en 1929, en protesta por el proyecto de Decreto de Supresión de la Universidad murciana. Tras un breve paréntesis volvería a hacerse cargo de la Universidad hasta el final de la Guerra Civil.

Puede hablarse Loustau como el principal auspiciador de la consolidación de la Universidad en su primer tercio de siglo, consiguiendo aumentar notablemente el claustro de profesores y consolidar los estudios impartidos en Murcia, en un tiempo en el que la existencia de esta Universidad fue duramente cuestionada por muchos.

En su época se inició una etapa de extensión cultural en la que abundaron los cursos, conferencias y hasta proyecciones cinematográficas de carácter marcadamente científico. Fue el responsable de la creación del Colegio Mayor, ubicado en un principio en la carmelitana plaza de la Media Luna. Bajo su mandato se trasladó la Universidad a la sede que ocuparía ya con carácter estable de 1935 en el antiguo colegio de los Maristas de la Merced.

Fue asimismo, un investigador incansable, produciendo una vasta obra sobre su materia en cuestión, así como escritos de diverso tipo relacionados con la Universidad que constituyen un valioso material para los estudiosos de ese período. En 1959 se jubiló como catedrático, si bien siguió desempeñando el cargo de decano de su facultad -la de Ciencias- hasta su muerte.

Fue distinguido con diversas condecoraciones y distinciones honoríficas y perteneció a diversas academicas. Entre 1924 y 1926 desempeñó, asimismo el cargo de presidente de la Diputación murciana.