Universidad de Murcia

Investido in memorian el 28 de enero de 2004

Padrino: Mariano Hurtado Bautista.
 
Saarbrücken (Alemania) 1913- Madrid 1 de octubre de 2003. Fueron, sin duda, las circunstancias personales vividas en sus primeros años, las que hicieron brotar en un joven Antonio Truyol una vocación internacionalista que marcó para siempre las investigaciones y escritos a las que dedicó su vida.
 
De padres mallorquines, Antonio Truyol nació en la ciudad alemana –entonces prusiana- de Saarbrücken en vísperas de la I Guerra Mundial.
Tras un paréntesis de seis años en Mallorca, Truyol marchó con su familia a Ginebra y, posteriormente, de nuevo a Saarbrücken, donde permaneció hasta 1932, fecha en la que regresó a España para iniciar en Madrid sus estudios universitarios. Esa relación precoz con la diversidad europea en lo lingüístico, lo cultural y lo religioso, fue la que orientó su interés hacia los temas internacionales, en particular los europeos. Autores como Lucrecio y Kant –sobre todo su ‘Crítica de la razón pura'- atrajeron pronto su atención por la Filosofía. 
 
La vida de Truyol estuvo consagrada a la docencia y a la investigación. Tras un año en la Universidad de La Laguna, desempeñó la plaza de catedrático de Derecho Natural y Filosofía del Derecho en la Universidad de Murcia entre los años 1946 y 1957. Desde entonces, y hasta su jubilación en 1983 impartió enseñanza en la Universidad Complutense de Madrid, primero como catedrático de ‘Derecho y Relaciones Internacionales', y posteriormente de ‘Derecho Internacional Público'.
 
Impulsor y creador del departamento de Estudios Internacionales (más tarde Departamento de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales) de la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense, Truyol está considerado uno de los pioneros en el estudio de la Teoría de la Ciencia de las Relaciones Internacionales en España, y ha sido maestro de los mejores especialistas actuales en materia de Relaciones Internacionales.
Su prestigio como jurista le llevó a ser nombrado Magistrado del Tribunal Constitucional, cargo que desempeñó entre 1981 y 1990. Ha sido jefe de la sección de Derecho Internacional del Instituto "Francisco de Vitoria", del Consejo Superior de Investigaciones Científicas entre 1954 y 1960, y vicedirector de dicho instituto y director de su sección de Derecho Internacional entre 1980 y 1984. 
También ha sido miembro del Consejo Nacional de Educación en representación de las Universidades (1958-1966), Codirector del Centro de Enseñanza e Investigación (CEISA) (1965-1971) y miembro de diversas academias, entre ellas de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, de la que llegó a ser vicepresidente, miembro del curatorium de la Academia de Derecho Internacional de La Haya y miembro titular del Instituto de cultura hispánica, así como miembro honorario del Institut de Droit International.
 
Firme partidario de la unión europea, defendió desde muy temprano la integración de España en ella y pronosticó la entrada de los países del Este. Estuvo siempre profundamente preocupado por el tema de los derechos humanos, una corriente que, afirma, ‘constituye el núcleo de la filosofía del derecho de nuestros días'. A su parecer, en los últimos tiempos, los derechos humanos se han constitucionalizado e internacionalizado, sobre todo en Europa, lo que ha acarreado un avance que no dudó en calificar de ‘revolucionario'. Publicó numerosos libros y artículos sobre Relaciones Internacionales, la Unión Europea y el proceso de integración comunitario, entre ellos ‘Los derechos humanos, un texto pionero en esta temática, o su clásica e imprescindible ‘Historia de la Filosofía del Derecho y del Estado'.  Sus obras constituyen hoy auténticas obras de referencia en las universidades.
 
Por su fallecimiento, pocos meses antes de la festividad de Santo Tomás, en cuya ceremonia iba a tener lugar su investidura, fue investido doctor Honoris Causa a título póstumo el 28 de enero de 2004.