Facultad de Letras

El acceso al conocimiento histórico a través del estudio arqueológico precisa de una serie de habilidades y capacidades que exceden con creces el marco formativo del Grado, o de la Licenciatura tal y como se encuentra estructurada en la actualidad. La puesta en valor de los restos arqueológicos, así como el acceso responsable a los mismos, están vinculados a la capacidad del arqueólogo de diseñar correctamente una actuación, al conocimiento de las diferentes problemáticas a las que puede tener que enfrentarse y a estar dotado de una capacidad de resolución y de reacción ante las múltiples situaciones que se pueden presentar, desde la modificación de los parámetros de actuación hasta la detección de problemas que demandan recursos en un principio no previstos, sin olvidar la faceta interpretativa que es la base de la disciplina y que proporciona información para la elaboración de un discurso histórico a partir o con la concurrencia de un registro propiamente arqueológico.
En este sentido, el máster está orientado a proporcionar a nuestra sociedad buenos arqueólogos, se dediquen éstos al ejercicio libre de la profesión, a la investigación o a la gestión del patrimonio arqueológico. Partiendo de este planteamiento, todo el programa insiste en tres pilares básicos, tanto para el ejercicio profesional como para la iniciación a la investigación: los marcos de actuación, las herramientas de procesado y gestión de la información, y los debates y temas actuales de investigación en cada caso.
 

Los objetivos generales del Máster son los contemplados por la Declaración de Dublín:

  • Que los estudiantes sepan aplicar los conocimientos adquiridos y su capacidad de resolución de problemas en entornos nuevos o poco conocidos dentro de contextos más amplios (o multidisciplinares) relacionados con su área de estudio
  • Que los estudiantes sean capaces de integrar conocimientos y enfrentarse a la complejidad de formular juicios a partir de una información que, siendo incompleta o limitada, incluya reflexiones sobre las responsabilidades sociales y éticas vinculadas a la aplicación de sus conocimientos y juicios
  • Que los estudiantes sepan comunicar sus conclusiones -y los conocimientos y razones últimas que las sustentan- a públicos especializados y no especializados de un modo claro y sin ambigüedades;
  • Que los estudiantes posean las habilidades de aprendizaje que les permitan continuar estudiando de un modo que habrá de ser en gran medida autodirigido o autónomo.

Los objetivos específicos del Máster son cinco:

  1. Proporcionar herramientas metodológicas y técnicas específicas para el ejercicio profesional de la Arqueología.
  2. Dar acceso a los aspectos multidisciplinares básicos para la correcta ejecución del trabajo arqueológico
  3. Sentar las bases de un conocimiento detallado de los distintos aspectos del registro arqueológico, que incluya una puesta al día de los principales problemas concretos de interpretación, su significado y trascendencia, y el impacto que su estudio tiene en el conocimiento del pasado y en el diseño de estrategias de intervención.
  4. Garantizar un conocimiento del marco legal y ético de la actuación arqueológica, así como de los parámetros que deben presidir su diseño y ejecución.
  5. Aprender que la práctica arqueológica profesional y el campo investigador que esta procura, así como la gestión de su patrimonio, requiere una formación contínua que facilite una periódica renovación metodológica, conceptual y técnica.